Por Pam Mendez*

Latinoamérica será toda feminista nos gusta decir, nos gusta soñar con ello, aunque más nos gusta aportar nuestras deconstrucciones  – y construcciones- diarias para materializar aquello que deseamos.  El feminismo nos unió con muchas hermanas y esa hermandad trasciende todas las fronteras. Después de siglos de silencio e invisibilización estallamos con la necesidad de expresarnos, de masificar todo lo que nos urge, de comunicar todo lo que hacemos y lo que somos. Así fue como hace un año nos iniciamos en este proyecto que llamamos Revista Emancipa, mujeres de Argentina, Chile y Paraguay juntas por la causa feminista y latinoamericana. Porque muchas son las cadenas que nos atan, pero más grande es nuestra voluntad de romperlas.

Cuando empezamos a transitar el camino de la autogestión de un medio alternativo y feminista sabíamos que sería complejo para nosotras, tan complejo como novedoso. Pero, nos animamos ¡Y aquí estamos! Durante este tiempo escribimos notas desde la indignación, embebidas en bronca y dolor, también compartimos momentos de alegría y esperanza. Creemos que de eso se trata: pronunciarnos ante estas situaciones y formar nuestra agenda mediática con los temas que los medios masivos ignoran- o banalizan- es nuestro deber y el compromiso más grande que asumimos al gestar este joven medio.

Pero, lo que más nos interesa resaltar en este primer aniversario es cuánto nos multiplicamos. Porque las feministas tenemos mucho para decir.

Ampliamos nuestra red de mujeres emancipadas porque todas coincidimos en la necesidad de expresar cuánto nos indigna el patriarcado, cuánto nos oprime y exprime, cuánto nos margina y cuanto nos mata. Nos unió la indignación colectiva y la certeza de qué cambiaremos todo. Nos unió la revolución feminista.

El mandato milenario del patriarcado está impregnado hasta en la cuestión más mínima: en el lenguaje, en las relaciones humanas, las representaciones sociales que hagamos, los medios, publicidades, etc… El patriarcado se expresa en todos lados y busca reafirmar su poder, un poder que se sostiene sobre nuestros machacados cuerpos, sobre nuestra autoestima destruida por los estereotipos.

Un poder que se sostiene a costa nuestra.

Pero la historia es dinámica y hasta los más grandes imperios han caído. Sin embargo, el patriarcado no va a  caer, al patriarcado lo vamos a tirar y mientras lo hacemos queremos contarlo ¡Cuánto para decir tenemos! Hace 365 empezamos a comunicar nuestro proceso de emancipación, con la esperanza de que todas las mujeres latinoamericanas lo hagan. Esto recién comienza, y aquí seguiremos estando para contarlo.

 

*Pam es estudiante de Licencitaura en Comunicación e integrante del equipo emancipa

Ilustración de Anita Dice

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