*Por Catalina Escobar

La ola verde es para romper con el status quo, romper con las clínicas que lucran con la ilegalidad. Es decidir sobre mi cuerpo y decidan también las demás.

El aborto legal es separar lo jurídico de la moral. Penalizar la causa es la herramienta perfecta para que la realidad siga tratándose de ocultar debajo de una alfombra o detrás de un mural.

Es la contribución más sencilla para que se sigan multiplicando la muerte, sangre y clandestinidad. Legalizar una conducta no es incitarla ni promoverla, es mas bien hacerse cargo de las demandas.
Por Marta que ya no está, Lucia que pagó la clínica más cara para que se la pudieran practicar y Carlota que entre sus piernas corría coágulos de sangre  y terminó internada de urgencias en un hospital de la capital.

La sociedad señala a cada una de estas mujeres por la decisión quizás mas difícil que en su vida tuvieron que tomar. Y sataniza a la par un derecho fundamental como es la Educación Sexual Integral.

La culpa ronda por los pasillos de las casas más pudientes y también de las que apenas les alcanza al mes para la canasta básica familiar.
Entiéndanlo por una vez. No es un tema que solo ocurre en una u otra clase social. Se trata de una realidad cruda y mortal.

La iglesia siempre patriarcal que quiere prohibir anticonceptivos, decidir sobre mi cuerpo y opinar lo que hago en la cama con mi sexualidad, de este ente, solo eso se puede esperar.

Gritan las sororas en las calles, universidades, escuelas, plazas y frente al Congreso Nacional. Que se legalice para que sea de forma segura y en el hospital.
Y aunque a los anti derechos no les guste escuchar, la campaña seguirá.

¡Educación sexual para decidir!
¡Anticonceptivos para no abortar!
¡Aborto Legal, seguro y gratuito para no morir!

Para que el día de mañana no se derrame una gota más de sangre que emane de la clandestinidad y del sistema patriarcal.

*Catalina tiene 18 años es feminista, estudiante universitaria/ Ciencias de la Comunicación, ex militante secundaria y de repente poetiza.

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