En la foto de izq.a der. Paola Muga, mamá de Arlen; Irací Hassler, Concejala de Santiago; Arlén Aliaga; Representante OTD

La joven Arlén Aliaga estudiaba en el Liceo Manuel Barros Borgoño, un tradicional establecimiento educacional de educación secundaria de Santiago de Chile, en el que asisten solo varones. Ahí vivió la discriminación no solo de sus compañeros de clases, sino también de algunos profesores y profesoras, asistentes de la educación e incluso integrantes directivos del establecimiento. Todo porque Arlén se identifica a sí misma como mujer.

 

Por esto, decidió postular a estudiar en uno de los más tradicionales establecimientos educacional públicos para mujeres de Chile, el Liceo Nº1 de Niñas Javiera Carrera, siendo algunas de sus ex estudiantes la ex Presidenta der la República, Michelle Bachelet Jeria, y la escritora Isabel Allende.

 

En su lucha por ser aceptada en el liceo, Arlén Aliaga no estuvo sola, además de su familia, la apoyaron de manera constante las concejalas de la Municipalidad de Santiago, Irací Hassler y Natalia Contreras y OTD Chile.

 

Tras la negativa del municipio de Santiago, encabezado por el alcalde de derecha Felipe Alessandri, se inició un movimiento de apoyo a la voluntad de Arlén, lo que provocó que el municipio reculará en su negativa inicial, para definitivamente permitir que la estudianta estudie en un liceo donde se siente cómoda.

 

Emancipa conversó con la concejala Irací Hassler sobre el caso de Arlén, quién recordó que la negativa del municipio fue modificando sus justificaciones para esta discriminación. “Por un lado, se nos planteó que no había cupos, lo cual se desestimó en la misma reunión, ya que sí había cupo; lo segundo, a propósito del proyecto educativo institucional del Liceo 1, afirmando que Arlén no sería acorde a este, lo que a nuestro parecer en ningún caso corresponde, eso sería solo si se niega la identidad de género de Arlén, porque el proyecto educativo habla en algunas partes que es un liceo de niñas y de potenciar el liderazgo femenino, sin duda, que Arlen podía estar en ese establecimiento, y finalmente, supuestamente se necesitaba que ella ya tuviera su cambio de sexo registral para poder ingresar al liceo y como la Ley de Identidad de Género esta promulgada, pero no tiene aún un reglamento, no se está pudiendo aplicar, lo que era imposible”

 

A juicio de Irací “la postura(del municipio) se logra revertir con la fuerza y la presión con la movilización, con las muestras de apoyo, con la visibilización mediática que adquirió el caso de Arlén, desde que iniciamos esto, cuando se nos acerca OTD a presentarnos el caso y solicitamos una reunión el Departamento de Educación Municipal, desde ese momento, que fue el 28 de enero, hasta cuando se hace la solicitud y la administración municipal se niega, las muestras de solidaridad y apoyo se presentan rotundamente, eso es lo que logra revertir una decisión arbitraria y discriminadora que estaba tomando la administración municipal”

 

Para prevenir que la joven vuelva a vivir discriminación en su nuevo establecimiento, Irací comenta que “se ha comprometido un acompañamiento a Arlén al interior del Liceo 1, de acuerdo a la circular Nº 0768 de inclusión de niños, niñas y estudiantes trans a las comunidades educativas, lo que implica entre otros elementos el reconocimiento a su identidad de género a través del uso de su nombre social en todos los espacios al interior del establecimiento, el uso de la ropa de acuerdo a como la persona quiera estar en la comunidad educativa, entre otros elementos”

 

“Esta situación nos evidencia que se necesita un cambio muy profundo, que requiere a lo menos de capacitaciones y reflexiones en todas las comunidades educativas, no solo una charla ala que asistan algunas personas, sino que entrar a toda la comunidad educativa, con estudiantes, profesores y profesoras, los y las asistentes de la educación, y a los cuerpos directivos, porque en el caso de Arlen fueron especialmente los cuerpos directivos y funcionarios y funcionarias quienes ejercieron discriminación” explica la concejala.

 

A su juicio “esto implica ir eliminando elementos de desconocimiento, de ignorancia respecto de estos temas, que son los que promueven la violencia y la discriminación. Ahí hay una tareas pendiente, el municipio el año pasado lanzó con bombos y platillos que iba a generar un programa de educación sexual no sexista y eso se ha traducido en poquísimas iniciativas que no están a la altura del desafío que tenemos por delante, que es una transformación institucional, que aporte al cambio cultural, social que se está generando en el entendimiento de las relaciones de género y el respeto y valoración de las diferencias y las distintas orientaciones sexuales e identidades de género”

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