*Por Maru Galeano

Me hago a un lado del escenario y de mis reivindicaciones individuales para dar paso a las compañeras que no tienen los derechos que ya tengo. Hoy la consigna no es por ser «mujeres», sino por la lucha que requiere de toda nuestra fuerza colectiva (juntas) en un contexto de desigualdad.

La voz de todas hoy se encuentren reivindicando los derechos de ellas, para que sean tomados en cuenta urgentemente por los entes responsables de garantizar esos derechos.

En un contexto de pobreza y desigualdad social, económica, cultural y de género, como mujer hoy tengo una posición privilegiada, por el hecho de contar con estudio, trabajo, salud, alimentación, vivienda y, lo más importante, ser libre de tomar decisiones.

Sin embargo, esta situación genera una mayoría de kuña, kuñataï ha mitakuña’ï (mujeres adultas, mujeres jóvenes, mujeres adolescentes y niñas) tanto del campo como de comunidades indígenas y de las periferias urbanas, huérfanas de protección y participación, por lo que sus voces aún están escondidas por sus opresores, no sólo en una situación de violencia de género sino envuelta dentro de la violencia estructural y juntos desembocan en feminicidios.

Creo y defiendo que el movimiento feminista debe encaminar y fortalecer su herramienta política de acción social para proponer, diseñar y dar seguimiento a políticas públicas para las mujeres de sectores más vulnerables. Como mujeres inteligentes y empoderadas ante situaciones donde todas estamos en constantes alertas por la violencia hacia nosotras, somos capaces de generar nuestras propias armaduras conscientes de vivir en un sistema patriarcal que requiere más que siempre de nuestra fuerza y unidad.

Si no elegimos la batalla contra la pobreza, quedaremos en una corriente aislada de su propio contexto – que solo atenderá a la clase privilegiada – que de por sí ya cuenta con espacios y herramientas suficientes para tratar sus necesidades. Esto no podemos permitir de lo contrario pasaremos a ser un espacio reducido que no logrará grandes transformaciones.

Hoy debemos comenzar a interpelarnos todas sobre la situación que atraviesa nuestro país para comprender el camino de la lucha, pero debemos comenzar por las mujeres dentro de este contexto y no fuera de ello.

#8MsiMujeresTrabajadorasNoparanNoSfaltaMucho.

*Maru Galeano es oriunda del departamento de Itapua. Ella siempre reivindicó al campo a través de su distrito del caracol del agua, denominado en guaraní «Yatytay». Desde los 10 años comenzó a representar a la niñez de su comunidad dentro de los comités de niñas, niños y adolescentes a nivel nacional e internacional. A los 15 años pasó a formar parte del equipo técnico de adultos hasta los 18 años. Culminó sus estudios primarios y secundarios posicionándose dentro del cuadro de honor como mejor alumna y mejor egresada de su promoción, recibiendo el reconocimiento a su esfuerzo y dedicación a través de varias medallas de oro departe de la comunidad educativa y de las autoridades municipales.
Migró a Asunción para estudiar la carrera de Trabajo Social en la Universidad Nacional de Asunción, desde allí formó parte de movimientos estudiantiles y feministas. Más tarde militó en el partido Convergencia donde formó parte de la construcción del comité juvenil. A través de concurso público de oposición, ingresó al Ministerio de la Niñez y Adolescencia como educadora de calle. Dentro del Ministerio pasó a formar parte del equipo técnico de la Dirección de
Participación Protagónica más tarde electa jefa de componentes departe de sus compañeros de equipo; desde allí se formó en materia de niñez a nivel nacional e internacional. Años más tarde culmina la carrera de Trabajo Social a la par de una tecnicatura de 3 años en Psicología Social en la Escuela Virtual Pichone Riviere de Argentina. Decidió cambiar de área dentro del Ministerio, pasando a formar parte de la Dirección de Planificación como técnica, llevándola a decidirse en la realización de un máster en esa área. Mediante la lucha de casi un año, obtuvo una Beca de la Agencia de Cooperación Española para la realización del máster en Gobierno y Administración Publica en la Universidad Complutense de Madrid, donde actualmente se encuentra en el segundo semestre.
Maru es feminista que también escribe, para ella escribir es una metodología de vida. Juega fútbol, anima festivales reivindicativos, viaja de mochilera cada vez que puede. Es la sexta entre las 10 hermanas y su lenguaje es el guaraní.

Deja un comentario