Por Equipo Revista Emancipa Argentina*

Aún no podemos caer de la emoción que nos inundó cada una de las marchas y actividades que se realizaron en el mundo entero por el Día de la Mujer Trabajadora.

Caminamos cuadras, cantamos kilómetros, nos abrazamos sin descansar, nos unimos, fuimos millones y estuvimos por nosotres y por les que no están. Cruzamos una y otra vez esa mirada cómplice con la compañera de lucha. Sin palabras nos decíamos que podemos contar con nosotras, que es difícil pero que allí estamos para sostenernos y para seguir adelante. Cada paso dado este #8M es una victoria de esas que nos fortalecen y nos indican que vamos avanzado y que tenemos que disfrutarlas porque hemos aprendido a porrazos a dar la batalla.

Somos históricas, distintas generaciones de mujeres, lesbianas, travas y trans, distintas feministas, distintas consignas, distintas razones confluyeron hoy y nos transformamos en esa gran marea que a todes sorprende. Somos históricas, no porque seamos mejores que nuestras antepasadas feministas, lo somos porque estamos construyendo nuestra propia historia, individual y colectiva, ponemos como guía nuestros deseos y defendemos nuestra autonomía, nuestra libertad, nuestras cuerpas y nuestras vidas.

Hoy los desafíos se nos multiplicaron, la potencia de esta movilización mundial nos deja fortalecidas, contentas y unidas, pero también nos deja la tarea de seguir construyendo. No es que tengamos que ser mejor para la próxima, no tenemos ese valor capitalista y patriarcal en nuestro movimiento, nuestra unidad de medida no es demostrar que siempre ganamos, o que somos más. Nuestra lucha acepta retrocesos, acepta que podemos estancarnos y que hasta podemos recibir dolorosos reveses como la no aprobación del proyecto de legalización del aborto el año pasado acá en Argentina. Eso es lo que nos caracteriza, es lo que  convierte en revolución nuestro proceso porque incluso en esos momentos difíciles rasgamos el velo del patriarcado de algune compañere y no sólo se nos une, si no que comienzan sus propios procesos de emancipación.

Hicimos nuestro paro. Tenemos nuestra huelga. El 8 de marzo ya no es con rosas ni con la frase “feliz día”. Este día es de reflexión, de militancia y de lucha ¡Que no se corte. Que siga. Que corra!

Somos millones, seremos muches más. Que bonita que es nuestra lucha, nos repleta de sentido y optimismo ¡Y ahora que si nos ven, una y otra vez, sabemos que el patriarcado se va a caer, se va a caer!

 

 

*El equipo de Revista Emancipa Argentina esta compuesto por colaboradorxs de todo el país que voluntariamente aportan a la construcción de este proyecto autogestivo.
Fotagrafías de Marcos Sierras y Jorge Form     

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