Por Karina Cicovin*

Mariel da batalla. Defiende derechos. Va fuerte, segura, contra periodistas machistas, una tarde teñida de verde, en la puerta del Congreso Nacional. La entrevistan, la punzan, le niegan la dura realidad. Responde, retruca con datos certeros, y demuestra la ignorancia de quienes  cómodos,  desde un estudio de televisión, muestran su lado más arcaico y machirulo, pretenciosos en decidir sobre nuestros cuerpos.

Entre aplausos cantos y mates, se desarrolló una nueva convocatoria por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito en los alrededores de Avenida Rivadavia y Callao de la ciudad de Buenos Aires.  Con las calles colapsadas de carteles, de performances y de música, se escuchan las voces que  gritan: ¡Basta de abortos clandestinos! ¡Basta de muertas por abortar!

De prolongados abrazos, de sonrisas cómplices y de nuevas amistades son las jornadas verdes.     Allí, en la calle y desde más  de un año, se dio nuestra sororidad, que enlaza el compromiso mutuo de estar atentas a los derechos de las mujeres.

PH Karina Cicovin

Mariel  es abolicionista, madre, actriz y feminista. Es una mujer más de esta marea verde. Una mujer más que lucha por cambiar el mundo en el que habitamos.

Luego de varios años de trabajo estrena su documental: Yo, abolicionista. Y nos reunimos con ella para que nos cuente sobre esta experiencia.

El martes 14 de mayo se estrenó el documental “Yo, abolicionista” de tu autoría, ¿Qué sentís?

Rareza, parecía un momento que no llegaba nunca. La virtualidad del estreno lo hace más sencillo, porque al decidir hacerlo por una plataforma online para que pueda verse en todos lados a la vez sé que no veré a nadie y es un poco solitario, pero confío en que es la mejor decisión para que la puedan ver todas las compañeras que formaron parte.

¿Cómo surge la idea del documental?

Empezó como un registro que hacíamos para ejercitar la memoria, después fue guardar lo que iba pasando en las giras, los debates, las mujeres y los relatos que compartían y hace dos años empezó a ser urgente dar a conocer las voces de las mujeres que pusieron el cuerpo. Recién ahí empecé a darle forma a lo que es el docu.

Yo, abolicionista. ¿Qué significa en tu vida?

Es un antes y un después. Cuando arranqué con las funciones de ¨en el nombre de Raquel¨ no era abolicionista o al menos no me presentaba así. Mirtha Schalom se paraba a debatir y hablaba de abolicionismo y yo creía que las mujeres elegían. De repente me empiezo a cruzar con historias de pibxs que hablaban de connivencia policial, de mujeres que llegaron a la prostitución porque las llevaron los novios, la familia, y de a poco fui metiéndome en el tema y descubriendo que detrás de la prostitución había un mundo que yo no conocía y que muchas tampoco habíamos escuchado y que se abría a mí con terrible crueldad de relatos. Y la peli lo que hace es dar cuenta de esas historias a las que no es fácil llegar porque el lobby proxeneta se encarga de dar prensa a una supuesta elección basada en la libertad de decidir sobre nuestros cuerpos. Cuando en realidad a la prostitución se llega como salida de emergencia,  expulsada del sistema, cada vez más jóvenes y engañadas por el amor romántico que a muchas las sostiene en ese lugar de sometimiento.  La peli es un resumen amoroso de todas las conversaciones que a lo largo de los años se fueron dando sobre feminismo, patriarcado, cultura prostituyente  y violencia.

¿Es con el arte y a través del feminismo y la militancia que sumás tú aporte para cambiar este tipo de problemáticas sociales? ¿Qué le reclamas al estado?

Yo soy actriz y dramaturga y en paralelo militaba en un barrio. Muchos años más tarde logré encontrar un punto de unión entre mi trabajo como artista y la militancia popular escribiendo las historias que quería contar. Con respecto a los reclamos del estado en el caso de la película lo que me gustaría es que se garantice el cumplimiento del abolicionismo, que se deroguen los códigos contravencionales que permiten que la policía persiga a las personas en situación de prostitución, que se garanticen posibilidades reales de salida para quienes no quieren estar más en esta vida, que se eliminen los programas asistencialistas que solo son un parche y que se generen políticas públicas reales. Apoyo psicológico, médico, acceso a vivienda digna y formación laboral alejada de los estereotipos de género.

¿Alguna anécdota que recuerdes como fundamental, como bisagra, para involucrar tu vida en esto?

Colombia fue el quiebre en lo que me iba pasando a medida que me metía más en la historia de Raquel Liberman. Fue un viaje que parecía un sueño, con hotel 4 estrellas, autos, choferes y hasta custodio. De repente nos dimos cuenta todo lo que pasaba en Bogotá, país reglamentarista, con enorme cantidad de chicas desaparecidas y relatos que íbamos escuchando que nos ponían la piel de gallina. Una de las funciones la hicimos en un refugio de chicas con un colchón que acercó un compañera, un equipo de música que trajo otra, y así la armamos en un rincón donde comen en medio de la zona de ollas (sería un equivalente a la zona  roja). Esa función fue terrible. Las chicas lloraban, la angustia del personaje crecía con la angustia del público, la compañera que hacía la parte técnica no paraba de lagrimear y el debate y las charlas post función duraron más de dos horas. Estuvimos en el hotel encerradas la semana entera del viaje sin usar ni la pileta, el sauna o todo eso que nos parecía un sueño cuando armamos la gira. Volvíamos de los debates o las funciones y nos encerrábamos a trabajar, hacer cadenas pidiendo apoyo para situaciones que nos relataban y grabar y revisar material para traer a Buenos Aires.

Elena, tu unipersonal, abrió un importante debate sobre prostitución y trabajo. Pudiste saber de varias historias y cómo llegaron a prostituirse. ¿Pudiste saber si algunas de esas chicas pudieron dejar la prostitución? Elena Moncada es una de ellas…

Por suerte muchas de las compañeras que están en la peli pudieron dejar esa vida. Pero sabemos que sostenerse cotidianamente no es fácil, que muchas deben volver cuando la plata no alcanza, o cuando la familia funciona como aparato opresor. Ahora mismo estamos armando una cooperativa que funcione como salida laboral para las pibas que no quieren estar más en la esquina, pero solo una iniciativa aislada no alcanza si no podemos ofrecerles apoyo psicológico, mejoramiento de vivienda, acceso a la salud… Salir, salen muchas compañeras pero el problema es volver. Y con el pasar de los años empieza a ser peor la vuelta, la toma de conciencia del lugar que están ocupando, de las violencias que se viven, de lo que significa estar en la esquina con frío, con lluvia y ver pasar las horas y que nadie pare, que no puedas volver a tu casa con un mango…

Respecto a “Si no hay cliente, no hay trata”. ¿Se puede pensar que no haya clientes?

NO creo, lamentablemente estamos muy lejos del cambio de paradigma que significaría dejar de consumir prostitución. Pero creo que material como el que ofrece la peli, les permite a muchos varones volver a pensarse, descubrir lo que hay atrás de un ¨oficio¨ que se presenta como el más antiguo del mundo cuando en realidad es una de las violencias más aceptadas a lo largo de los siglos.

¿Cómo ves a les jóvenes hoy ante este tema? ¿Y a la sociedad?

Estos años de trabajo en escuelas me permitieron ver que lxs pibxs están abiertos a conversar de estos temas, que agradecen estos espacios de reflexión, que necesitan disparadores que salgan de los espacios clásicos de aula para poder pensar sus prácticas. Hay más tabúes en la gente grande, más prejuicios a hablar de ciertos temas y muchos más mitos sobre la prostitución por culpa de la falta de conocimiento de lo que hay detrás de ella y de lo que implica ponerle el cuerpo a esa violencia.

¿Quién eras, quién sos?

Alguien en constante formación, una mujer que admira profundamente a las mujeres con las que se cruza en este camino, que aprende de ellas y su fortaleza. Una feminista que necesita generar proyectos que cambien la calidad de vida de otras mujeres, que ya no le alcanza con gritar las injusticias, que necesita formar parte de un cambio de paradigma.

Reflexión, deseo a futuro.

Me gustaría que la peli sirva para darle más prensa al abolicionismo, que viene muy golpeado, que no tiene medios para estar en los diarios y la tele. Que las voces de las mujeres que aparecen en la peli se puedan replicar, que su testimonio sirva para entender que la prostitución no es una elección libre, que no tiene que ver con disfrutar la sexualidad, todo lo contrario, te aleja del deseo propio y la capacidad de goce cuando solo estas pendiente de que tu cuerpo sirva para alimentar a tu familia. Y poder seguir contando historias y siendo protagonista de ellas.

PH Karina Cicovin

LINK del trailer:

https://www.youtube.com/watch?v=6ni3GLLYQbY

EL LINK PARA VER LA PELI: y cómo hacer. Así quien lee la nota lo sabe.

Para ver la peli hay que ingresar a http://www.cine.ar/play generar un usuario y buscar en documentales el link para ver la película online.

*Karina es fotógrafa,  integrante de Istria estudio fotográfico/ colectivo de fotógrafas y fotógrafos dedicado al proceso técnico y creativo de la fotografía y es parte del equipo Revista emancipa Argentina.

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