*Por Johana Cuenca

Foto tomada de Facebook

Melisa Fleitas (18) fue denunciada como desaparecida en Agosto del 2017, en la ciudad de Ypacaraí – Paraguay. Fue vista por última vez en Julio de ese año en compañía de su pareja Jaime Fernández Vera (32), a quién días después se lo vio ya sólo. Ante la falta de respuestas y acciones de las autoridades (in)competentes se emprendió una búsqueda a través de las redes sociales.

En julio de 2018, tras cumplirse el año de su desaparición, se organizó una marcha exigiendo que se investigue debidamente el caso; de ahí llegó a los medios de comunicación quienes iniciaron la investigación que el Ministerio Público no hizo en todo ese tiempo transcurrido.

Tras la investigación realizada por el periodista Rolando Rodi, que fue emitida el día 24 de Julio, se logró recabar datos importantes para la causa, testimonios de los vecinos que aseguraban que en la noche del viernes 21 de Julio del 2017, aproximadamente a eso de las 2 de la madrugada escucharon los gritos desesperados de Meli implorando por su vida y ante el miedo a involucrarse decidieron encerrarse en sus hogares y guardar silencio.

Después de la nota periodística publicada, se logró allanar la vivienda (que supuestamente ya había sido inspeccionada), en donde se hallaron armas de fuego, recibos de dinero proveniente de los EEUU. A pesar de la evidencia encontrada no se hizo nada más.

El 13 de Octubre 2018 unos albañiles hallaron una fosa mientras realizaban una obra en el patio que se encuentra detrás de la casa donde vivía la pareja; se dio aviso a las autoridades pertinentes quienes respondieron que “fueron a inspeccionar” el lugar y que no se trataba más que una falsa alarma.

Ante la insistencia de los colectivos preocupados en la búsqueda de Meli, el día 16 de Octubre de 2018 se presentaron en el lugar, agentes de la Policía Nacional; donde efectivamente confirmaron que se trataba de una fosa que contenía restos de proyectiles de arma de fuego y más al fondo restos de un cuerpo humano.

El padre de Melisa el señor Luis Fleitas confirmó la identidad del cadáver y dijo que se trataba de su hija, dado que entre los restos encontrados, se hallaba la ropa que él le había obsequiado en una oportunidad.

Nuevamente se procedió al allanamiento de la vivienda donde realizaron una prueba de luminol que dio como resultado positivo en rastros de sangre, también se encontraron almohadas y sábanas con mucha sangre impregnada dentro de una de las habitaciones de la vivienda. El feminicidio de Melisa se produjo en el interior de la misma y su cuerpo fue enterrado en el patio trasero.

Allí estuvo Melisa, por 14 meses ante la vista de todos, y a pesar de eso no la buscaron; una vez más queda en evidencia la inoperancia de los entes encargados de buscar y brindar las respuestas necesarias. Llama poderosamente la atención el actuar del Ministerio Público y de las autoridades locales, quienes omitieron pasos imprescindibles para la investigación. El desinterés total de la agente Soledad González quien fuera la primera interviniente a cargo, como así también de su sucesora Milena Basualdo otorgaron el tiempo suficiente para lograr huir y esconderse, al principal sospechoso de su desaparición y posterior feminicidio, Jaime Fernández Vera. Lo que nos deja a pensar que la inacción se debe a la condición de la víctima, ser mujer y pobre.

Foto tomada de Facebook

A casi 2 años del hecho, la causa sigue sin avanzar no hay detenidos, ni culpables.

¿Será que existe algún tipo de interés particular para que el caso no sea esclarecido?

 

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