*Por Noelia Díaz Esquivel

Una, dos, tres, cuatro… muchas veces… la violencia contra las mujeres se manifiesta muchas veces, de muchas formas. Ella, por ejemplo, recibió 1600 mensajes de su profesor. El acoso fue sistemático. En el 2014 lo denunció públicamente. Pero la causa fue desestimada porque el fiscal Fabián Centurión determinó en su escrito de sentencia que el profesor sólo “cortejó y galanteó” a la alumna, estando casado.

«Ofrecerle amistad a quien pide amor es como solo darle un beso en la mejilla a quien quiere cogerte salvajemente contra la pared» Mensaje enviado por Kriskovich a Belén Whittingslow.

Un día después de que el fiscal Centurión desestimara la denuncia, Belén Whittingslow, fue imputada por presunta compra de notas. Además, su profesor y Presidente del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados, Cristhian Kriskovich, la demandó por daño a su imagen y pide USD 450.000.

A 5 años de la denuncia de acoso sexual, Belén también soporta una orden captura en su contra, decretada por la jueza de garantías Lici Teresita Sánchez. Sobrevive a un sistema judicial que protege a Kriskovich, porque según los abogados que la defienden, este señor puede sacar a los jueces que no obren conforme a lo que le es pertinente. Y por si no fuera suficiente, a la defensa de la joven le fue negado el acceso a información – ni al sistema informático, ni en papel – sobre las causas contra su cliente.

En los últimos días, Kriskovich realizó descargos en medios de comunicación tradicionales y presentó su defensa, ante el Consejo de la Magistratura, sobre la resolución de la Cámara de Senadores que insta a su renuncia. El abogado desmintió que haya acosado a su ex alumna de la Universidad Católica y afirmó que ante una mentira no presentará su dimisión.

Sin embargo los abogados Martin Barba y Rodrigo Cuevas, defensores de María Belén también acercaron pruebas documentales que desmienten lo que viene diciendo KrishKovich, por ejemplo niega que haya acosado sexualmente a su ex alumna, pero en este escrito de la fiscalía se demuestra que los mensajes “no fueron desconocidos por el denunciado”

Kriskovich refirió que en la causa penal jamás se presentó el celular de la denunciante para el peritaje correspondiente, y que solo se presentaron impresiones de uno 1.000 mensajes de la conversación entre ambos. Sin embargo, en este escrito presentado por su defensa se lee que fueron ellos quienes se opusieron a la prueba pericial del teléfono de Belén.

Según Martin Barba, cuando por fin, se logró contar con peritos de todas las partes – denunciante, denunciado y fiscalía – la pericia del celular se suspendió por pedido u orden de Kriskovich.

 

Tanto la causa por la supuesta compra de notas y la demanda por daño de imagen que pesan sobre Belén, son represalias por atreverse a denunciar a Kriskovich y poner en evidencia la protección que el hombre tiene gracias a sus estrechos vínculos con la Iglesia Católica y además de ser un abogado influyente en el Poder Judicial es miembro del JEM.

De un total de 41 estudiantes acusados de pagar por sus calificaciones que fueron expulsados de Universidad Católica, ella fue la única que se negó a admitir algo que no había hecho. También fue la única que denunció a Kriskovich.

«Ya no pude matricularme en otra universidad, tuve que terminar la carrera en el interior. Perdí otros tres años. Durante mucho tiempo tuve miedo de salir a la calle, y ni siquiera ahora puedo leer algo que haya dicho Kriskovich. En este tiempo engordé 28 kilos y tuve un prolapso en una válvula del corazón. Ni a mi peor enemigo le deseo pasar por esto» María Belén Whittingslow.

 

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