Por Azul Verzura

Tras los femicidios atroces del fin de semana pasado, las redes se llenaron de mujeres y disidencias indignadxs por la violencia feroz que todavía comparte nación con cada una de nosotras. Innumerables publicaciones en Instagram y descargos en Facebook donde la frase “Paren de matarnos” no dejaba de aparecer en todas ellas.

Las mujeres y disidencias, es decir, quienes somos víctimas –asesinadas- por los tipos en cualquier ocasión que a ellos se les antoje, nos mostramos reflexionando y reclamando  sobre la problemática de violencia de género que nos sigue exterminando. Sí, somos nosotras quienes, siendo asesinadas y violentadas, reflexionamos sobre ello. Nos enojamos, nos preocupamos y el miedo a salir a la calle cada día es más grande. Pero, nuestro reclamo es explícito y ferviente. Es constante y no descansa, como esta lucha diaria que –bien sabemos- que en algún momento dejará de ser combate y podrá ser tranquilidad para todas nosotras.

Ahora, ¿y los varones? ¿Cuál es el rol de los varones ante semejantes femicidios? ¿Hablan de eso?

Nosotras lo comentamos en los grupos de WhatsApp, en las reuniones en una unidad básica, en un colectivo y en alguna conversación random que tengamos. Hacemos visible el femicidio a través de nuestra palabra y nuestra voz. Nos es constante la necesidad de poder quejarnos, de marchar, de visibilizar, de hacer consciente y de poder transformar esta realidad que, evidentemente, nos quiere calladas, quietas, puertas a dentro o muertas.

Los varones no hablan. No reflexionan ni tampoco empatizan con el femicidio de ninguna de las cuatro asesinadas. No publican, no ponen megusta a lo que nosotras escribiemos como descargo. No es tema de charla de colectivo ni tampoco en alguna reunión con amigos. No se les escapa un “che boludo, ¿qué onda esto de que mataron a 4 minas en 2 dias?”

Yo me pregunto, ¿no les enoja que personas de su mismo género lo único que hagan con nosotras sea maltratarnos, violarnos y asesinarnos? ¿no les enoja que quizás ninguna de nosotras pueda confiar en algún chabón por miedo a que termine así? ¿no les enoja que quizás alguno de estos días el femicidio tenga el nombre de alguna conocida? ¿no empatizan con amigas? ¿con hermanas? ¿con novias? ¿ni eso?

Ya pedir que empaticen con mujeres desconocidas es demasiado para esta coyuntura actual. Me molesta que no se indignen. Que no lo hablen. Que no se charle, porque saben qué significa eso? Que el silencio todavía es parte de una complicidad inexorable ente machos.

El silencio que sostiene que todavía compañeros permanezcan en espacio de poder, impunes, en lugares con sus víctimas, es el silencio que se ve reflejado en la falta de reflexión, queja o pensamiento que nace desde el pacto tácito entre chabones. El famoso pacto de caballeros que sostiene a los violentos, femicidas, abusadores, machistas de pie. El silencio entre machos inquebrantable, a menos que seas vos, mujer/disidencia, quién decida dar ese bocado en un asado familiar, de amigos o de una salida. Y volvemos a ser nosotras, quienes con el dolor y el miedo, encabezamos y damos la discusión de raíz. Dispuestas a cambiar nuestro destino y el de todas las compañeras.

Por supuesto que no estamos obligadas a hablar de los femicidios. Pero yo, como feminista, como peronista, decido combatir las injusticias como todas mis compañeras, y que asesinen a una mujer –solo por el hecho de ser mujer- cada 20 horas, es gravísimo. Y es injusto. Por lo tanto, daré y daremos la discusión las veces que sea necesaria hasta cambiar la situación machista y asesina que nos envuelve todos los días. Ellos, en definitiva, no lo hacen. Seremos nosotras, quienes en nombre de todas las asesinadas, daremos la lucha en cada espacio en donde se nos dé la gana y así, transformar y de-construir la subjetividad tan peligrosa, que lleva a los tipos a tener una impunidad inmensa por sobre nosotras. Y que su poder, abalado por una justicia, un estado ausente y el silencio de cada uno de los chabones que conocemos, algún día desaparezca.

En fin, varones hablen. Rompan con ese cerco violento que los invita a ser parte de la complicidad asesina más grande. Nosotras, no vamos a dejar pasar una y el nombre de cada una de las mujeres/disidencias asesinadas, va a ser recordado y mencionado en todos los lugares necesarios.

 

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