*Por Noelia Díaz Esquivel

La maternidad no debe ser impedimento para que las mujeres ocupen cargos electivos. Sin embargo, en Paraguay, ser madre sigue siendo motivo de discriminación y violencia política contra las mujeres políticas. Incluso está en vigencia la Ley de Protección y Promoción a la Lactancia Materna, pero desafortunadamente es letra muerta para en muchas admiraciones Municipales.

Perla Andino, es concejala del distrito de Capitán Meza, departamento de Itapúa. Perla faltó a dos sesiones previamente a su parto, y cuando volvió a su casa de alta tres días después de dar a luz, se encontró con la noticia de que si faltaba a una tercera sesión, sería reemplazada por su suplente, tal como lo estipula la Ley Orgánica Municipal. «Nuestro reglamento interno tampoco contempla el permiso de maternidad, porque cuando fue elaborado realmente no esperaban que nosotras las mujeres pudiéramos estar ahí», relató Perla. «Así que fui a la sesión, con mis veintitrés puntos de sutura».

Juntas y organizadas las mujeres munícipes de todo el país, presentaron éste miércoles, un proyecto de ordenanza para hacer cumplir el permiso de maternidad y paternidad con goce de salario, para cargos electivos. Esta decisión que llevó a una la acción política surge tras un conversatorio sobre maternidades en cargos electivos que fue organizado por el Laboratorio de Ideas de Sumamos Mujeres, la Red de Mujeres Munícipes y la OPACI. Durante el encuentro varias concejalas e intendentas testimoniaron las discriminaciones y violencias a las que fueron sometidas a causa de su maternidad.

Perla Andino

Carolina Aranda, intendenta del distrito de Mariano Roque Alonso, departamento de Central, quedó embarazada durante su gobierno y debió enfrentar el hostigamiento de parte de un concejal de la Junta Municipal, quien la denunció ante la Codeni, el Ministerio de la Niñez y la Adolescencia y el Ministerio del Interior. El argumento fue que ella ponía en peligro la vida del bebé por continuar ejerciendo sus funciones durante el embarazo, y pretendían forzarla a tomar su permiso de maternidad. La intendenta desmintió las acusaciones a través de estudios médicos y tan solo 11 días después del parto, retomó sus funciones llevándose al niño con ella a su espacio de trabajo. La presión tenía un trasfondo político, pues pretendían asignar un intendente interino en su ausencia. El caso cobró gran notoriedad y llegó al Ministerio de Justicia, donde la razón le fue dada a la intendenta. «Habiendo tantos niños y mujeres embarazadas que no pueden acceder a atención médica, decidieron perseguirme a mí. El permiso de maternidad es un derecho, no una obligación; y la maternidad es un don, no una enfermedad», afirmó Carolina. (Testimonio extraído del blog “Sumamos Mujeres”

Carolina Aranda

Lida Escobar, intendenta del distrito de Nueva Italia, departamento de Cordillera, se enfrentó a una tragedia personal durante su embarazo. Su esposo falleció en un accidente de tránsito, y en lugar de recibir apoyo de sus pares, debió soportar las presiones de quienes le preguntaban continuamente cuándo iba a dar a luz y si iba a usar su permiso de maternidad, con la expectativa de poder reemplazarla. «Todo eso me fortaleció, y cuando nació mi hijo decidí no darles el gusto», relató Lida; «es difícil ser mujer y ocupar un rol de autoridad. Estos espacios son importantes para acompañarnos». (Testimonio extraído del blog “Sumamos Mujeres”

Alba Ávalos es concejala del distrito de Santa María, departamento de Misiones. Ella no se ausentó de ninguna sesión por motivos de embarazo, y aún así decidió retornar antes de que finalice el periodo de su permiso pues le preocupaba ser reemplazada en su cargo. «Recibí una gran indiferencia por parte de mis compañeros de la Junta», afirmó Alba. «Incluso hubo gente que me reclamó por haber quedado embarazada». (Testimonio extraído del blog “Sumamos Mujeres”

Alba Avalos

Estos testimonios dan cuenta que pese a que la sociedad paraguaya exalta la maternidad como algo sagrado, finalmente actúa marginando a las madres y busca expulsarlas de los espacios de poder que legítimamente se han ganado.

Los estereotipos de género, los mandatos patriarcales, la violencia política e institucional son sólo algunas de las barreras que estas mujeres deben sortear, y la principal es la falta de normativas municipales que regulen los permisos de maternidad. Pero ellas no se rinden y alientan a otras mujeres a participar, ser mamá no representa una incapacidad. Existen más de 2000 concejales a nivel país pero solo 500 concejalas. La proporción es mucho menor en cuanto a la intendencia.

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