En el barrio de Boedo comenzó el II Festival Medeas, obras cortas escritas y dirigidas por mujeres,  con la curaduría de las actrices y directoras  Zaida Mazzitelli y Gimena Racconto Giunta.

En el reconocido teatro Pan y Arte, los dos últimos fines de semana de noviembre, el feminismo se manifiesta e invita a la reflexión sobre el gran cambio cultural que representa la paridad de género.

Con una dinámica original, que permite el acceso a mayor cantidad de público, se pensaron combos de obras, que otorgan libertad a la hora de elegir y la posibilidad económica para poder asistir. Se puede disfrutar de  diferentes propuestas, que como eje conductor  nos  instala en la problemática actual, los derechos por conquistar y cómo construir desde el arte.

Cuerpos como herramienta de lucha, como manifiesto de protesta y como medio para visibilizar un vetusto sistema patriarcal.

 La Agrupación Medeas seleccionó para este ciclo cuatro obras por día: Soy tu chico malo, de Ivania Cox; La Varsovia, de Patricia Suárez; Asambleas permanentes: plantas de interior, de Bela Carabajal; Controlate Begonia, de Florencia Aroldi; y Gran Bur, de Patricia Castro y Susana Tale.

 

Revista Emancipa se suma a esta marea cultural y chalamos con Gimena Racconto Giunta  y Zaida Mazzitelli sobre el Festival y la Agrupación Medeas.

¿Cómo surge la idea del Festival Medeas?

La agrupación Medeas fue creada por Zaida Mazzitelli que es actriz, docente y directora con el único fin de trabajar en achicar la brecha de género que todavía existe en los espectáculos de teatro off. Tanto en la autoría de las obras como en la dirección de las mismas. Luego fui convocada por Zaida para darle forma a esta idea e impulso original, desde mi rol de docente, actriz, directora y dramaturga, transformándonos a partir de Medeas en gestoras culturales con un objetivo claro: visibilizar y fomentar el trabajo de nuestras compañeras dramaturgas y directoras.

Una de las primeras acciones que implementamos para cumplir este objetivo fue la creación de un festival de obras cortas escritas y dirigidas por mujeres que desde el año pasado nos acompaña todos los fines de año.

¿Cómo abordaron la selección de las obras para este Festival?

A mediados de año desde la Agrupación lanzamos una convocatoria a toda la comunidad artística y cultural a través de las redes sociales para que presenten proyectos de obras cortas o monólogos cortos. La duración no tiene que exceder los treinta minutos, tiene que ser escrita y dirigida por mujeres, los elencos pueden ser mixtos y las temáticas amplias. Desde el año pasado contamos con variada programación, desde monólogos, obras cortas, comedias, comedias dramáticas, performances, etc. Luego de cerrada la convocatoria, la agrupación elige de acuerdo a diferentes criterios las obras seleccionadas que rondan entre cuatro y cinco dependiendo de las necesidades del formato.

 

En este momento de gran presencia del feminismo en los medios y en la sociedad  ¿cómo se manifiesta en el ámbito teatral?  

El gen de Medeas estuvo dado por la necesidad que planteó mi compañera Zaida de encontrar en el teatro como actriz otros roles y en su búsqueda se encontró con estas disparidades, ella se tomó el trabajo de hacer una pequeña estadística a través de Alternativa Teatral de la cantidad de directoras y dramaturgas mujeres que participan de la cartelera de teatro off de Buenos Aires y los resultados fueron bastante pobres en cuando a dicha participación. Con estos datos y el impulso de trabajar para producir cambios y no quedarnos en la queja o en la sola enumeración de los hechos surgió Medeas. Claramente no podemos hablar de paridad en el teatro argentino, como casi en ningún rubro. Es un primer desafío importante del feminismo trabajar por achicar esta brecha entre hombres y mujeres pero como estamos vivenciando en esta hermosa ola feminista, las banderas de lucha que se levantan no solo se limitan a la mujer, se abrazan otras luchas, de otras minorías que en definitiva nos hablan de la misma opresión.

¿Tienen algún documento o manifiesto de la agrupación Medeas?

Podemos informalmente hablar de un documento o manifiesto el cual vamos construyendo con los datos que nos aporta el transitar diario por las vicisitudes que se nos presentan a las mujeres en el camino del arte y las luchas conquistadas. El trabajo ya realizado desde hace un tiempo, nos da la alegría de contar hoy con muchos festivales feministas en todo el país. Yo particularmente estoy de acuerdo con todas las acciones que nos permitan poner la problemática sobre la mesa, en cualquiera de los rubros y espacios. Festejo los festivales, la ley de cupo, las revistas feministas, los programas de temática feminista, etc. Esto es un cambio cultural profundo, es parte del camino. Claramente no tenemos que quedarnos en la comodidad que nos genera la autogestión, tenemos que incomodar, usarlos de puente, dar pelea a la estructura sociocultural llamada “Patriarcado” que nos atraviesa a todos.

Sobre “poner el cuerpo”, algo que puntualmente nos convoca, en este caso desde la expresión, la manifestación artística. Como materialización de algo más grande. Sus tres facetas cuerpo, mente y mapeo emocional. ¿Cómo sentís que eso funciona en el teatro?

El teatro tiene como pilar la utilización de esta triada. De aquí el trabajo tan completo y abarcador del teatro, para aquellos que lo ejercemos como así también para los espectadores. Así el teatro fue un vehículo expresivo de nuestras demandas históricas tanto políticas como sociales. Porque nos permite reflexionar de manera crítica sobre la realidad. Es un poner en escena dicha realidad, problematizarla, nos permite poner en el cuerpo otras realidades, trabaja empáticamente con los espectadores gracias a que los interpela desde diferentes percepciones, no es una enunciación intelectual, apela a las emociones, los conceptos, se llega por los diferentes sentidos bajando la guardia de la reflexión puramente analítica, cargada de conceptos culturales aprendidos desde la cuna. Esta posibilidad de encarnar las ideas desde la acción donde el cuerpo es una herramienta muy importante permite el diálogo colectivo. Ese es el poder transformador del teatro como herramienta política y cultural.

Entusiasmadas con el futuro, Gimena nos cuenta que piensan ampliar el próximo festival, con participación activa del público y de especialistas para darle un cierre colectivo. Un intercambio que paso a paso va cumpliendo su objetivo.  Zaida menciona e invita a la presentación del primer libro del Concurso Dramaturgas Argentinas CDA, el día 5 de diciembre en La Casa del árbol a las 19.30hs que visibiliza el texto de tres dramaturgas que fueron seleccionadas en la convocatoria por tres juradas.

Con el rol protagónico de los cuerpos: disidentes, sublevados. Con una puesta en escena que acompaña la importancia de sus voces. En este ciclo actrices, directoras y dramaturgas se propusieron fomentar el trabajo de la mujer en el arte, en su forma más concreta, mostrando sus trabajos  y abriendo caminos. Existe una fuerza que empuja, una marea que va y viene, que toma impulso, como menciona Judith Buttler en cada ocasión.  Y es así que ese deseo es percibido y  se renuevan las ganas de asistir para indagar(nos) de manera colectiva y enlazar(nos) en esta potencia feminista.

II Festival Medeas, Pan y Arte, Avenida Boedo 880, CABA

Sábados 16 y 23 a las 20hs.

Domingos 17 y 24 a las 18hs

@agrupaciónmedeas

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