*Por Juani Casuriaga

Sobre el artículo de Infobae en relación a la opinión de Segato.
No confío en Infobae, se también de las intensiones nefastas de este título, “Rita Segato, durísima con Evo Morales: dijo que «no fue víctima de un golpe” y recordó su machismo y autoritarismo”, sin embargo, debo admitir que Rita Segato es una gran referente para mí.

Si lo que escribe infobae sobre sus declaraciones es cierto, creo que Rita está equivocada, como también lo están otros intelectuales que han asumido una crítica al pensamiento binarista imponiéndolos como tal: denunciar el golpe de estado no significa que una/o no tenga críticas a Evo y al proceso político Boliviano, es binario pensar que si uno defiende a Evo como presidente, inmediatamente lo salva de las críticas.

Infobae coloca la renuncia de Evo sin contexto, eso es peligroso, es de público conocimiento la situación en la que se dio la renuncia, han quemado su casa, amenazado, violentado a ministros y autoridades del MAS (partido político de Evo), al descontextualizar cae perfecto lo que dice Segato “En mi comprensión de los sucesos, Evo cayó por su propio peso”, y no es así, Evo cometió errores, pero no se justifica el golpe. Y ahí sí me parece que la mirada de Segato está limitada al acontecimiento y no hace una mirada a la historia de Bolivia y a la historia de América latina. Creo también que en su análisis hay mucho eurocentrismo.

Es cierto que el referéndum perdido fue un gran golpe para Evo, muchas izquierdas nos mantuvimos en silencio sobre este hecho, lastimosamente, quienes estamos en política, sabemos que consolidar procesos cuesta tiempo, yo me pregunto ¿qué hubiera pasado si el MAS asumiera otra figura?, ¿tendría la misma fuerza electoral que el Evo, como le dicen los/as Bolivianos/as?

Y esto me pregunto como militante, con mucho miedo a la respuesta, creo que Evo y el MAS sabían que si Evo no era el candidato, los 13 años se irían por un caño. No fue la mejor táctica, pero no se equivocaron de estrategia.
El quiebre a la Gobernabilidad no es responsabilidad solamente de Evo, el error pudo estar en no entender las señales a tiempo como explica Linera, para confrontarlos con fuerza, la derecha vestida de fundamentalista y nacionalista es la que da un golpe a matar a la gobernabilidad, este golpe no es a Evo solamente, es al modelo democrático, sobre esto mucho tenemos que debatir aún, ¿seguiremos como izquierda por el mismo camino de pelear con todas nuestras energías por llegar al gobierno?

La gente cree en Evo, cree en el proceso instalado, sabe que Bolivia es lo que no fue nunca antes de Evo, la gente está ahora en la calle, murieron muchos ya, y son las mujeres con polleras las que están enterrando a sus hijos.
No se trata de endiosar a Evo por indio, se trata de entender más de 500 años de explotación, de discriminación, de racismo, de saqueo a nuestros pueblos. Se trata de entender lo que Evo construyó con el MAS en la Bolivia indígena.

Lo de Bolivia fue un gobierno democrático dentro de un sistema burgués, no es la revolución cubana, no fueron las armas y la toma del poder, es necesario entender esto críticamente, ya que algunas veces, ingenuamente, pedimos peras al olmo, claro que Evo tuvo que ceder muchas cosas, aunque nos duela, la revolución no es un episodio, la revolución es mucho más que tomar un Gobierno.

La revolución se hace en un proceso lento, explica García Linera, “como disputa que se da en el mundo de los y las comunes, antes de la toma del poder estatal, y que tiene una importante dimensión simbólica y cultural”. Es ahí donde aparece Gramsci y la disputa por la hegemonía, es cuando las y los trabajadores logremos la hegemonía, el poder real, ahí, y solamente ahí empecemos a evaluar los procesos como revolucionarios.

Bolivia un país empobrecido como lo fue necesitó sin dudas negociar, incluso ceder ante el gran capital, Rita ni ningún teórico debe olvidar esto, no hay que regalarse, la gran pregunta es, ¿hubiera sido posible los logros del gobierno de Evo sin los acuerdos con los grandes capitales?

El golpe que mas me dolió de los puntos que coloca el artículo de Infobae, y que sin dudas no tiene justificación, es comparar a Evo con Bolsonaro, eso sí es injustificable.
Es cierto que Evo perdió apoyo de grandes movimientos populares de Bolivia, eso debe asumirse así, y creo que Rita tiene razón en eso, tampoco puede sostenerse un programa político sin una base popular sólida. Este para mí es el gran aprendizaje que nos deja Bolivia.

Concuerdo con Rita en su opinión de que “no se puede perder esta oportunidad para hacer las críticas”, sin embargo, esta crítica se debe dar en el marco de denunciar el golpe con todas nuestras fuerzas.
Claro que Evo es machista, ¿quién no lo es? pero Rita se olvidó de que la República de Bolivia con el gobierno de Evo Morales adopta para su gobierno “la forma democrática participativa, representativa y comunitaria, con equivalencia de condiciones entre hombres y mujeres», y que es el segundo país en el mundo con mayor igualdad de representación entre hombres y mujeres en sus cargos electivos. Asumir la desigualdad de las mujeres no es asumir discursos no machistas, son condiciones objetivas, reales, y Evo las hizo.

Coincido plenamente con Rita en que un “Un gobernante debería tener conciencia de esto, percibir los riesgos que corre y la necesidad de no equivocarnos”, al referirse a intromisión de fundamentalistas religiosos en las filas de las instituciones tanto de Gobierno como en el caso de la policía, en las fuerzas armadas y en el parlamento. La historia nos demostrara que pasó ahí, donde se falló.

Te quiero Rita, pero si infobae no maquillo tus intervenciones, en esta, definitivamente no concordamos.

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