Foto: Red de Periodistas y Comunicadoras Feministas

Se autoconvocaron en una Cabilda de Periodistas el pasado 9 de noviembre. Llegó más de un centenar de periodistas feministas. Debatieron, analizaron la realidad laboral y el sexismo de los medios. Decidieron conformar la red que sumara a periodistas y comunicadoras feministas.

Hace algunos años nació la Comisión de Género del Colegio de Periodistas, en el desafío que avanzar en un ejercicio del periodismo que combatiera las practicas sexistas en el tratamiento noticioso y también en el campo laboral. Pero la tarea desbordó el espacio de un colegio profesional y avanzó hacia la conformación de una Red mas amplia, que reúna a periodistas y comunicadoras feministas.

Así se enfrentan al estallido social y a la intervención feminista que ha marcado la agenda mundial, por lo que decidieron realizarla frente a algunos medios de comunicación, como Radio Bio Bio, TVN, Canal 13 y LUN, en la idea de mostrar como la violencia contra las mujeres también es ejercida y reproducida por los medios de comunicación tradicionales, por acción y por omisión.

Foto: Red de Periodistas y Comunicadoras Feministas

En una declaración pública, la Red de Periodistas y Comunicadoras Feministas, detalla sus razones:

«Las mujeres periodistas y comunicadoras feministas nos movilizamos en este contexto de crisis social para levantar demandas y propuestas que representan a las trabajadoras de medios de comunicación, instituciones públicas y privadas y organizaciones. El 9 de noviembre pasado nos reunimos en un cabildo autogestionado en la ciudad de Santiago, donde realizamos un ejercicio colectivo que nos permitió reflexionar sobre el escenario actual y el comportamiento de los medios de comunicación. 

«En los últimos meses, hemos visto y escuchado en los medios de comunicación contenidos que suelen ser poco empáticos con las demandas sociales, traducidos en preguntas revictimizantes e imágenes que llaman al morbo. A esto se suma, el hecho de que las mujeres aparecen como fuentes informativas solo en 24% (según datos de la Global Media Monitoring Project, 2015) y la persistencia de componer paneles principalmente con hombres hablando temas que conciernen las vulneraciones que sufren las mujeres y las disidencias.

«Lamentablemente, la línea editorial de los medios y el descuido en la generación de contenidos, ha perjudicado la reputación de las periodistas y profesionales que trabajan en esos espacios, ya que los públicos no distinguen las jerarquías que hay en los medios y perciben que son las y los periodistas quienes toman las decisiones editoriales. Esto ha decantado en la desprotección de las periodistas y reporteras ante un escrutinio público agresivo presente en las calles y en las redes sociales, a través de ataques misóginos y ciberacoso. Junto a esto, muchas de nosotras hemos sido víctimas de despidos masivos de periodistas, ocurridos en medios nacionales, regionales e instituciones, hace pocas semanas.  

«En ese sentido evidenciamos que: 

  •     En este contexto de crisis existe una cobertura informativa que reproduce el status quo, así como discursos que criminalizan la protesta social. Estamos frente a una ciudadanía cada día más crítica con los medios de comunicaciones, quienes por su parte presentan una escasa capacidad de reflexión y autocrítica.
  •         Existe una gran concentración de la propiedad de los medios de comunicación- un 90% del mercado, una de las más altas de América Latina- que afecta la falta de pluralismo o diversidad de visiones, en un escenario de completa desregulación. Esto se traduce en una falta de visión feminista y de perspectiva en derechos humanos en los contenidos informativos. 
  •   Las coberturas periodísticas han invisibilizado al movimiento feminista dentro de las demandas que están en la agenda pública, que se refleja en la ausencia de vocerías de mujeres y diversidades. Esto ha generado una total invisibilización de la violencia de género, en especial de la violencia política y sexual, que ha sido esto días denunciada por las organizaciones de mujeres y derechos humanos. A partir del efecto de la performance del Colectivo Las Tesis, los medios se vieron obligados a situar el problema de violencia en contra de las mujeres dentro de la agenda pública. 
  •   En estos meses no se ha garantizado el derecho a la información ya que después de semanas de movilización, aún los medios concentran las pautas informativas en temas como la violencia material, desmanes y saqueos generando un cerco comunicacional difícil de traspasar.
  •       Existe una carencia en la formación de periodistas y comunicadores en derechos humanos y género, que debe ser asumida por las escuelas de periodismo y comunicación, incorporando dentro de sus mallas una formación académica sobre estos enfoques. 
  •     Las mujeres trabajadoras de medios de comunicación están expuestas a condiciones de inseguridad tanto en las coberturas como en sus fuentes laborales donde sufren maltrato y acoso. Es urgente que los medios de comunicación incorporen protocolos de seguridad para las mujeres trabajadoras que sancione implacablemente el maltrato, la explotación laboral y la violencia sexual. 

«Frente a este contexto marcado por la violencia las periodistas y comunicadoras feministas demandamos: 

  •         Transformar el sistema de financiamiento de los medios de comunicación a través de una Ley de medios que garantice los tres sectores de las comunicaciones: públicos, privados y comunitarios, poniendo fin a la alta concentración de la propiedad de los medios nacionales. 
  •         Que se garantice constitucionalmente el derecho a la comunicación y el derecho a la información con perspectiva de género a través de una Asamblea Constituyente paritaria.
  •         Mejorar condiciones laborales de las mujeres, incluyendo acabar con la brecha salarial, de modo de incluir más mujeres en puestos de trabajo de calidad y en cargos directivos.
  •         Sanciones concretas a los medios que generan desinformación.
  •         Educación con perspectiva de derechos humanos, género y análisis crítico de los medios en escuelas de periodismo y comunicación. 
  •         Fin al rating minuto a minuto durante periodos de crisis para evitar contenidos morbosos.
  •         Resguardo de la maternidad de mujeres que lo deseen y fin al artículo 22 del código del trabajo que precariza a las trabajadoras.
  •         Protocolos en los medios de comunicación para actuar frente al acoso y abuso, de modo que no queden impunes los casos de vulneración de derechos que viven las mujeres en los espacios laborales. 

Chile está ante una oportunidad histórica de transformar su constitución. En este proceso las mujeres debemos estar presentes, activas y participantes, y a su vez quienes trabajamos en los medios de comunicación debemos resguardar que dicho proceso garantice el derecho a la comunicación para fortalecer nuestra democracia»