Por Jéssica Lillo Acuña*

Amordazado amor
raspas la piel
destiñes el cuerpo
estrujas la carne
enfrías los huesos
secas la boca
fatigas la entrepierna.

Tragas el silencio
mutilas el eros
entorpeces los dedos
atrofias la lengua
aprietas la afásica garganta.

La sangre
se vuelve
espesa
fría
amarga.

No tienes
olor
color
ni sabor.

El sexo
no late
no suena
ni suda.

Fragmentadas extremidades pesan.

Amordazado
mal llamado amor
despojas al oído
del eco ardiente de las palabras

de la respiración
exhausta
del sudor
excitante deseo.

 

*Jéssica Lillo feminista y activista por los derechos sexuales y reproductivos

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