Por Constanza Villalobos Parada*

Busco el diccionario pretendiendo leer la definición. Apenas lo abro me río de ése impulso de poner la autoridad en un algo que no soy yo.
Lo cierro

Yo sé de resistencia. Viví con una madre violenta y un padre similar que además nunca hizo algo al respecto. Viví con un hombre irresponsable afectivamente, y tuve una hija con él. Viví el autoexilio de mi propia yo antes de vivir el autocuidado. No sé cómo viví gran parte del tiempo.

Resistencia.

Repaso los dolores y entiendo de resistencia, pero vuelvo a los mismos métodos dolorosos para sostenerla: abuso de alcohol, drogas, malas amistades, y luego soledad. Una mirada al vacío, soledad.
Qué es resistir?

Resistencia. Es femenina, y cómo no iba a serla, si es un género que conoce mucho sobre resistir: ¿Cuántos maltratos? ¿Cuánto patriarcado?. Demasiado y muy seguido como para llevar la cuenta.
Y entonces entiendo algo importante con esto: pienso en Leia, en su liderazgo con quienes perseguían la autonomía y su propia autoridad a punta de rebeldía, desconociendo el autoritarismo tirano, convirtiéndose en seres entrenados para confrontar. Y una ampolleta se prende: no tiene sentido sólo resistir por resistir, porque entonces es un loop eterno y agotador.

Meto todo en la juguera emocional y llevo mis manos al centro del pecho. Un minuto, dos. Autoridad mía dame algo, pienso…

Para la resistencia emocional sería necesario automaternarse, abrazarse en los errores y estar siempre disponible para una. Amarse como quisiera que le hubiesen amado: en la infancia, en la mutualidad, en la amistad, en todas las relaciones. Y entonces, la resistencia emocional se logra solamente con amor, pero con amor del bueno, de ese cierto y certero. Como no existe perfección, lo único que nos queda es amarnos en el error.

Pero…¿se puede sola?
Vamos a creer que sí, ahora
¿Se quiere hacer sola?
Yo no

Y quién ama de verdad?

Bueno pues, se supone que mucha tribu entra en esta parte, yo digo que la más importante es las amigas, porque son la familia que una elige.

Para la resistencia emocional y salud mental es importante tener espacios de risa, llanto, reflexiones y sinsentido juntas. Es tener amigas disponibles para decir lo que estás haciendo mal (amar en el error) sin tapujos pero con corazón, y es tener amigas que se rían contigo y de tu humanidad a la par.

Es tener amigas disponibles para quemarlo todo por ti si fuese necesario, para bailarlo todo si fuese necesario, para gritarlo todo si fuese necesario, para besarlo todo si fuese necesario, para pegarle a tu ex aunque no sea necesario.

Es la amiga que te ofrece su casa en plena pandemia acomodando una pieza entera para ti en su living. Es la que te aconseja sólo si lo permites, porque antes te abraza, te escucha, llora contigo, te da tecito y algo más, y te saca risas de alguna forma, porque conoce las posibilidades.

Y entonces resistir tiene un sólo propósito: vencer.

Hoy resistencia va de la mano con rebeldía. Y la rebeldía implica amar algo, y que amar ese algo tenga un propósito. Porque sólo resistir termina implicando sólo aguantar. Y ya hemos aguantado suficiente como para que no nos traiga alguna enseñanza: no somos quienes somos GRACIAS a nuestras desgracias, somos quienes somos A PESAR de las mismas.

Hoy resistir implica gozar en alianza rebelde abriendo camino a la liberación, porque vamos a salir y será hermoso, pues demostraremos que nunca estuvimos apartadas ni solas, y que nuestro gran triunfo ha sido teniéndonos, amándonos, y aplanando camino unidas.

 

*Constanza es feminista, conocedora de salud femenina, ciclo menstrual, curaciones chamánicas, creadora de Cosmética Natural Mon Rayün, activista en la organización de feminismo territorial Autoconvocadas de Macul – Chile

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