Fuente: La Voz del Interior

 

Por Francina Bianconi*

Celeste Giacchetta es mujer trans. Vive en la ciudad de Córdoba, es psicóloga y se desempeña como secretaria de género en el Observatorio de participación ciudadana de Córdoba. También actualmente es comunicadora en Radio Nacional Córdoba y columnista en el diario La Voz del Interior. Está en pareja con Matías, hombre trans, y juntos tiene un bebé, Luan. En el marco del 28 de junio, día del orgullo LGBT+, quisimos conocer sus opiniones e inquietudes en esta fecha tan significativa.

1- Por estos días se está debatiendo en el Congreso argentino la ley de cupo laboral para travestis, transgénero y transexuales, ¿qué te significa en lo personal este debate?

 El debate de cupo laboral trans en el Congreso en lo personal me parece que es una manera de resolver una deuda histórica que tiene el Estado y la sociedad argentina con muchas poblaciones, como cuando hablamos de la ley de cupo para la mujer o cuando hablamos de las personas con discapacidad. Al hablar de diversidad sexual, en la población trans hemos padecido y pagado un costo muy duro por parte de esta sociedad patriarcal, que separa quiénes pertenecen y quiénes no van pertenecer jamás. En eso hay una brecha tan grande y tan histórica que la verdad sin estas acciones positivas es imposible acercarnos.

 2- En la provincia de Córdoba, sólo Bell Ville cuenta con un cupo trans ¿qué falta para que exista en Córdoba capital?

Me acuerdo cuando fuimos a hacer un encuentro regional en ese momento. Yo era coordinadora de ATTA (Asociación de Travestis Transexuales y Transgéneros de Argentina), y cuando se iba a presentar el proyecto de cupo laboral en Bell Ville organizamos un encuentro con todas las activistas de la provincia. Para mí esto significó una victoria, que un municipio dé el ejemplo, que haya tomado la posta y ser los primeros en aprobar estas medidas me pareció fundamental. Acá en Córdoba lo que falta es la voluntad política simplemente, decir “sí, vamos a aprobar esto” y bancarnos todo el proceso que viene después, eso es lo principal.

3- En febrero de este año, Diana Zurco fue noticia al convertirse en la primera mujer trans en estar al frente de un noticiero. En Córdoba, ¿crees que tu rol en Radio Nacional también marca un antes y un después? ¿Cómo llevás esta tarea?

 Espero que sí sirva como un antes y un después. Me parece muy significativa la decisión por lo que hablábamos recién del cupo laboral y la importancia de la decisión política. La directora de la radio, María Elena Troncoso, tuvo esa voluntad, de decir “quiero a una comunicadora trans y quiero que sea Celeste” y eso simplifica todo al momento de hablar de inclusión. Ser la primera de las 49 emisoras del estado nacional siento que marca un precedente, también marca una línea con respecto a las otras emisoras y su apertura hacia diversidad y en particular a la población trans, yo lo tomo con esa responsabilidad.

En la radio estoy encarando programas muy variados, como “Seguimos educando”, en el que tengo un segmento donde hago la bajada regional del programa, son las clases a través de la tv pública y la radio pública, pero con una bajada cordobesa. De lunes a viernes estoy de 21 a 23 en “No hay capitán si no hay marino”, un programa tipo magazine donde nos reímos, a la vez también debatimos temas muy profundos con respecto a la realidad argentina y del mundo. A la noche salgo con el “Auditorio en vivo” en donde voy entrevistando a distintas personalidades de Córdoba. Me parece que hay una impronta muy importante: de repente entro a la casa de la gente a través de la radio o a través del streaming y que ahí haya una persona trans es una declamación de igualdad y de justicia muy grande.

 4-  Sos psicóloga y madre, ¿crees que venciste barreras que otras mujeres trans sufren con dificultad?

             SÍ, vencí barreras primero por ser una mina muy jodida. Desde chica, uno de los recuerdos más vivos que tengo, era no poder entender por qué me decían que no a las cosas. En particular, las cosas vinculadas a la identidad de género. Me acuerdo cuando me dijeron “si vos querés ser mujer vas a ser peluquera o prostituta”, y yo desde ese día me prometí a mí misma que ninguna de esas dos carreras iban a ser para mí, pero no por una cuestión de que las desmerezca, sino porque no iba a permitir que nadie me diga qué hacer con mi vida. Eso me llevó a un costo muy grande, porque mi tránsito por la universidad fue previo a la ley de identidad de género. Después buscar un trabajo me fue prácticamente imposible. Fue muy difícil, pero a la vez hoy me siento muy plena en ambas cosas, tanto en lo profesional como en lo familiar. Que hoy Luan esté acá fue cumplir con un montón de cosas que tenía ganas de vivir y que se dieron porque jamás permití creerme el discurso que otres decían de mí.

Desde el año 2012, está vigente en Argentina la ley de identidad de género (Nº 26.743). En su artículo 2, indica que “se entiende por identidad de género a la vivencia interna e individual del género tal como cada persona la siente, la cual puede corresponder o no con el sexo asignado al momento del nacimiento, incluyendo la vivencia personal del cuerpo”. Personas trans como Celeste pudieron sentirse amparadas y reconocidas en la identidad que eligieron.

 

*Fran es lic. En Comunicación Social. Cordobesa, le encanta escribir. Ama ir a todos los recitales, y más si toca Babasónicos.

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