Imagen: Archivo de UH

*Por Noelia Díaz Esquivel

Mario Abdo Benítez, presentó su segundo informe de gestión como titular del Ejecutivo ante el Congreso Nacional. El mandatario rindió cuentas en plena crisis sanitaria y económica por la pandemia del coronavirus. Debido a las medidas sanitarias que buscan evitar la aglomeración de personas, esta es la primera vez que un mandatario presenta un informe de gestión de forma virtual y para ello gastó 45 millones de guaraníes.

El equipo de Emancipa Paraguay, durante el programa de radio #LaBuenaYunta conversó con dos jóvenes referentes de la política paraguaya, quienes analizaron y cuestionaron duramente el informe del presidente.

Según Johana Ortega, militante política de la Juventud del Partido País Solidario, el informe del presidente fue pura ciencia ficción y parte del relato de una realidad que viven solo él y su gabinete, lejos de lo que viven y sienten la mayoría de las y los ciudadanos y “jactándose de la implementación de la cuarentena temprana, pintado un país de maravillas en medio de una crisis en términos de pérdidas de empleo, de falta de asistencia, de re endeudamiento. Basta con empezar diciendo  que el informe que se hizo costó 45 millones de guaraníes, que puede parecer irrisorio ante todo lo demás, pero es un gasto indebido de fondos que vamos a tener que pagar todas y todos”.

Johana señaló que de los 1600 millones de dólares del préstamo para sostener la crisis generada por la pandemia, 1205 millones de dólares que, hasta la fecha, transfirió el Ministerio de Hacienda 94 corresponden al Ministerio de Salud Pública, desde donde se ejecutaron tan sólo 4 millones de dólares, “es decir nos mandaron a cuarentena por dos meses y no ejecutaron 90 millones de dólares para que hoy que hay circulación comunitaria no estemos preparados para sostener esto. Entonces, ahí la pregunta es si hasta estuvo bien mandarnos a cuarentena obligatoria cuando aún no había circulación comunitaria y cuando ese tiempo sería para preparar sistema de salud? que tampoco lo hicieron. Claramente no hicieron nada en todo este tiempo”.

La dirigente política continúa diciendo que  a partir de ahora las y los ciudadanos deberían empezar a pensar cómo exigir que haya una mejor gestión cuando el gobierno mira hacia otro lado, mientras la gente está pasando muy mal.

“Los grandes protagonistas de este tiempo, que se pusieron las pilas, son los ciudadanos que a través de redes de solidaridad sostuvieron todas las falencias y precariedades que el gobierno no pudo sostener y que debió sostener con el endeudamiento que generaron a esta generación y todas las vienen. Este es un acto irreparable que causan a toda la sociedad”, señala Ortega quien añade que según el informe oficial de los 300 millones de dólares destinados al programa Pytyvo se ejecutó sólo el 64%, es decir unos 191 millones de dólares, quedan 109 millones por ejecutar cuando hay gente con necesidades urgentes.  Recuerda además que no se pudo generar ningún tipo de medida para reducir la desigualdad entre los que más tienen y los que menos tienen, “la respuesta del gobierno a una mala ejecución de un primer préstamo fue un segundo préstamo. Hacemos agua por todos lados y el presidente gasta 45 millones de guaraníes en contarnos algo que sería digno de guionar para una serie de Netflix”.

Por su parte la ex diputada, Rocío Casco, consideró que el presidente de la República llevó a cabo un ritual en donde se desprendió totalmente de la realidad, un ritual desde la virtualidad que significó una instancia donde no se debatió. Considera que fue más un discurso político que un informe de gestión, “si ustedes hacen el análisis de la estructura del discurso, incluso utilizó el tema de la religión, algo mucho más superior a él, como método para anular cualquier crítica o debate, mezclando la religión en un estado laico. La estructura de su discurso fue autoritaria, política y no de informe de gestión”.

Casco dijo que el mandatario habló mucho en términos de porcentajes pero no presentó una radiografía en términos de lo que se gastó, “decepcionante en el sentido que tiene un equipo político a su disposición pero aun así no logró posicionarse como un jefe de estado ni como líder político. No hizo ni siquiera un intento de remedo de jefe de estado, nunca planteó qué hicieron en este contexto, ni qué correcciones emprenderán, así como tampoco tomó una posición política, como jefe, ante los hechos de corrupción”.

Según la ex legisladora, Abdo Benítez, tuvo la gran oportunidad de mostrar una proyección y anunciar qué medidas se tomarán en el ámbito de la justicia aunque no sea su jurisdicción o rol,  “también son posiciones políticas cuando no se asumen roles y se dice: no, a mí no me corresponde, no me compete opinar sobre la justicia. El análisis político es poder hablar de todo. No hubo informe de gobierno, no hubo posición de estadista y su posición política fue entregarnos al rezo de la población, si no rezamos se cae todo”.

Rocío señala que prenderse de la religión es una estrategia de la derecha en Latinoamérica para evitar el debate porque con la religión no se discute, “puedo debatir sobre un informe, con la religión es una cuestión de fe, no podes debatir con eso”… y eso es peligrosamente conveniente para un gobierno débil y corrupto.

 

 

*Para escuchar el programa completo de #LaBuenaYunta en este link:https://www.facebook.com/pdsradiotv/videos/1116597528719893/UzpfSTE5NDQ0NDA1NDU3NzEyMzc6MjcwNDg4NjE3NjM5MzMzMw/

 

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