Por: Camila Sánchez Pulido. 

 

[…] Renunciando a todo lo impuesto

Voy libre sobre las páginas 

Sin prólogo, sin epílogo

Ni epígrafes

Al libro ilegible sin publicar

A la obra inacabada

Al poema sin doctrinas.

 

María Teresa Escobar de Andreis

 

Con el objetivo de cuestionarme y cuestionarnos lo adictivo y nocivo de la configuración del apego enfermizo en nuestras vidas, la necesidad de aferrarse a alguien y la dificultad de despojarse de ese sentir, quisiera proponer un antídoto para ese veneno afectivo.

En medio del encierro, entre el puente de la distancia y la limitación de la cuarentena, las relaciones sentimentales pueden estar plagadas de tensiones. Nuestras compañías pueden ser demonios vestidos de ausencia y enfrentarse a nuestros miedos está tan cerca como hace mucho no lo estaba, y es tal vez, porque no percibíamos nuestro hedor por tanto tiempo y en un mismo espacio. Eso significa que, en este tiempo tan complejo que trae consigo un sinfín de batallas, vale la pena enfrentarnos, sostenernos y querernos. Querernos bien, como nos lo recomienda Coral Herrera:

Imagen de Marialuna @xmarialunax

“Quererse bien a una misma es una cuestión política: es la primera rebelión contra el patriarcado, que nos quiere en guerra contra nosotras mismas” 

Para rebelarnos y permitir acercarnos a nosotras mismas debemos llevar un proceso constante y arduo en nuestras vidas, requiere conocernos desde una perspectiva crítica, adentrarnos en nosotras; reconocer de lo que somos capaces; aprender lo que nos gusta, lo que nos motiva e identificar lo que nos hace felices, además de despojarnos de lo que no. Implica gestionar nuestras emociones, entenderles, ser francas y coherentes con nuestro cuidado porque finalmente somos nosotras mismas la compañía que vamos a tener a lo largo de nuestra vida.

¿Y por qué hacerlo? Porque nos permite defendernos de la dependencia emocional, desvincularnos de las relaciones tóxicas, forjar seguridad en nosotras mismas y eso genera que podamos tomar decisiones autónomas guiadas por nuestro propio bienestar. Querernos bien posibilita elegir redes y relaciones amorosas sin la idealización de lazos inquebrantables, sin apegos dañinos; nos permite sobrellevar tuzas o desamores con menos sufrimiento, sin rompernos y atravesar nuestras venas hasta derrotarnos.

Querernos bien, también sugiere que seamos críticas,  estar en constante cuestionamiento y cambio, pues así podemos tener herramientas para desmontar el amor romántico; desaprender la necesidad de la complementariedad, pues somos personas completas; reconocer que sostener una relación sentimental se suma a la red afectiva que hemos forjado con nuestras familias, con nuestras aliadas, con nuestras amigas y entender que no estamos solas. Estos aportes, permiten desconfigurar relaciones afectivas plagadas de posesión, celos, deshonestidad y la necesidad exacerbada del otro, porque:

Si no podemos definir el amor, podemos definir lo que no es” María del mar Ramón.

En este sentido, las relaciones en las que se pueda ver limitada nuestra libertad, nuestra autonomía y hasta nuestra propia felicidad pueden llegar a ser elementos de lo que NO es el amor. Para salir de esas situaciones, un mecanismo que puede servir allí, es nuestra seguridad, la fiel creencia en nuestro bienestar y querernos bien; lo anterior nos indica que si algo no se lleva bien, en primer lugar, quienes importan somos NOSOTRAS

“Para relacionarnos con amor con nuestros cuerpos y nuestras mentes, tenemos que parar la guerra interna que nos chupa las energías, el tiempo y los pocos recursos de los que disponemos” Coral Herrera Gómez

Así pues, la relación con nosotras mismas es un trabajo complejo; se debe fortalecer escuchándonos, estimulándonos, aprendiendo de nosotras mismas y viviendo en libertad. Batallar contra nuestros miedos y contra la necesidad de la aceptación del otro puede ser un reto aún más difícil, pero debe darse a través de la aceptación de quienes somos; dicha aceptación requiere entonces ser conscientes de lo que nos permite ser poderosas, percatandonos de lo que nos hace valiosas y encontrar los caminos que nos emancipan y que nos dejan ser y hacer lo que nos de la reverenda gana.  

“Cuanto más desobedecemos y cuanto más fuertes nos sentimos, más fácil nos resulta tomar decisiones que nos permitan cambiar, transformar o mejorar nuestras vidas y las de los demás”

Coral Herrera Gómez

Llevar la cordura de nuestra vida y enfrentarnos a nosotras debe servir para combatir nuestros complejos, romper los cánones (impuestos) que nos dicen quién y cómo debemos ser y sumergirnos en relaciones sanas que propendan el cuidado propio como también el bienestar del otro. Establecer una relación amorosa con nosotras mismas nos permite también ser conscientes de nuestras acciones y de la repercusión que estas tienen en nuestro entorno social, nos permite velar por el cuidado de quienes nos rodean, contribuir a vidas tranquilas y felices.

Todo esto no se logra sola, se logra con lazos sororos […]

“La clave para liberarnos de la dependencia emocional y para superar un duelo está en diversificar afectos y en tener una buena red de mujeres cerca que nos acompañen”

 Coral Herrera Gómez.

Esta bonita libertad la logramos a través del abrigo de más brujas, de más putas, de más amigas y de más hermanas. Todas juntas confrontamos la toxicidad, la normatividad y promovemos nuevas formas de relacionarnos, comprendiendo así, que es un proceso para aprender a querernos bien.

Referencias bibliográficas:

Ramon, María del Mar. (2019). Coger y comer sin culpa. Editorial Planeta.

Herrera, Coral (2018). Mujeres que ya no sufren por amor. Transformando el mito romántico. Editorial Catarata.

 

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