Por Lucía Mazzotta y Daniela Poblete Ibañez*

@tatiespanol es esa cuenta a la que toda persona con vulva debería seguir. Desde ahí, Tati Español tira la posta sobre sexo, orgasmos, clítoris, masturbación, vulvas diversas y porno. Se define como una divulvadora, autodidacta y muy curiosa. Cansada del modelo de sexualidad hegemónico que nos gobierna en la cama, se puso a investigar y a hilvanar información sobre el placer de las personas con vulva que nos fue negada durante siglos. Hace dos años empezó a dar talleres “Todo sobre tu vulva” donde propone desaprender todo lo que nos enseñaron la Cosmopolitan  y el porno mainstream para liberar a nuestros orgasmos y nuestras masturbaciones de los mandatos machistas. Para ella, el conocimiento es poder y a nuestras vulvas hay que amarlas como son: diversas.

Si ya la sexualidad era conflictiva en lo que llamamos esos viejos tiempos de normalidad, en cuarentena es mucho más compleja. Quería comenzar preguntándote: Placer y mastubración en tiempos de cuarentena ¿Qué es lo primero que nos puedes decir que se te venga a la mente?

Es un re momento para conectar con nuestra sexualidad, es un re momento para conocer todo nuestro cuerpo, también con otra persona si vivimos con otra persona. Pero antes, no es una obligación. Recibo muchos mensajes del tipo “Ay, estoy re mal, estoy re asexuade”.  Y si… está  bien también. Es un momento de mierda mundialmente, donde están pasando cosas horribles y hay quien puede relajarse. Ya es un privilegio enorme. Hay gente que se quedó sin trabajo ¿No? Un momento de mucha incertidumbre, mucho miedo. Hay gente que puede relajarse, a pesar de estar transcurriendo una mala circunstancia y hay personas que no. Como que tampoco es una obligación sentirse sexual en este momento. Esa es como una aclaración que me parece importante.

Y después, yo creo que es un momento para quienes estamos soles para aprovechar la exploración propia, para aprovechar el cuerpo rincón por rincón, descubrirlo, empezar a aprender.

Me acuerdo cuando empezó la cuarentena yo recibía muchos mensajes de “no sé cómo hacer, yo soy muy sexual, yo necesito esto, yo necesito lo otro” y es como un… “pará, ¿pensaste si eso no lo podés resolver vos? Porque tu cuerpo no te da mucho menos que el cuerpo de otra persona”. Ahora bien, ya pasados cuatro meses, es más difícil porque está lo afectivo también. Pero, digo, la sexualidad, el orgasmo, el placer es algo que nos lo podemos re autogestionar nosotres. Y también me parece que es un re buen momento para pensar ¿Cómo me quiero relacionar sexualmente de acá en adelante? ¿Cómo quiero que esto funcione? ¿Cuántas ganas tengo de seguir repitiendo los patrones sexuales que repetía antes? Me parece que este es un re buen momento parar frenar y pensar.

 Me gustaría que pudiéramos charlar sobre los mitos que pesan sobre la masturbación femenina ¿qué opinas? O ¿qué has ido recogiendo como experiencia? Porque estas cosas están saliendo también

Hay un miedo al placer muy fuerte. En mi taller empiezo hablando de historia porque justamente la historia es la que nos explica los mitos que rodean nuestra sexualidad. Un mensaje que recibo mucho es “¿Me puedo hacer adicta a mi vibrador?” ¡Mirá si te vas hacer adicta a pasarla super bien! Pero el tema es ese, el tema es el miedo a sentir demasiado placer. Qué bueno, está inculcado en la moral judeocristiana que nos acompaña desde el día que nacemos, aunque no hayamos crecido en esa religión.

Para mí la clave es entender que hay una sexualidad compartida y una sexualidad individual. Y ni una es mejor ni peor que la otra. Nuestra sexualidad individual que une tiene con une misme es importantísima, es el lugar de aprendizaje, es el lugar de conocimiento. Es para mí, incluso, donde empieza la autoestima. Cuando una se conoce, cuando une sabe lo que le gusta, sabe lo que pedir en el encuentro sexual. No hay un saber coger bien o saber coger mal, sino que hay un querer escuchar al otre y une misme poder comunicar lo que quiero sexualmente. Pero cuando digo esto, muchas personas me dicen “pero yo no sé lo que quiero” y eso es porque te enseñaron que la masturbación lo tenés que hacer con culpa, con miedo, en silencio, callade. Sobre todo quienes tenemos vulva es mucho más difícil aún. Hay un silenciamiento muy grande. Muchos años de negligencia sobre nuestro placer, nuestra vulva y nuestra genitalidad. Entonces creo que es momento de empezar a dejar ir esas ideas. Nuestro placer es propio y somos les, las únicas dueñas de nuestro placer. Y una persona que se masturba, que se conoce, que se sabe complacer, que se reconoce, se mira al espejo y ve un ser sexual y erótico y se puede autoerotizar. Yo crecí leyendo estas revistas tipo la Cosmopolitan donde vos lo único que tenías que hacer es generar que la otra persona se erotice. Autoerotizarse una nunca era importante.

Entonces, hay algo tan fuerte y tan marcado de que el placer propio es secundario y el otro es lo importante que nos termina dañando un montón. Y la persona que se conoce, que sabe lo que le gusta, que sabe qué pedir es muy poco probable que el encuentro sexual con otra persona llegue desde la necesidad. Llega desde el placer. A quienes tenemos vulva nos enseñaron que nuestro placer está supeditado al conocimiento de un varón cis y heterosexual. Siempre él iba a saber más… y ellos no sabían nada. No tenían ni idea de lo que estaban haciendo. Cuando una se masturba y se conoce llega a ese encuentro sexual sabiendo que no necesita a la otra persona para pasarla bien, sabiendo que lo está haciendo por elección.

Totalmente, sacarlo del closet, sacarlo del placard, sacarlo del plano de lo íntimo tiene que ver con que vivir una sexualidad pura también es nuestro derecho. Tiene que pasar por el ámbito de lo público para que podamos también pensar la igualdad desde el plano sexual.

 ¿Cómo relacionar las tareas de cuidado de niñes cuando ocupamos un rol de madres con el autoplacer?

 Yo soy madre, tengo dos hijes. No los muestro en mis redes porque no tienen nada que ver con mi trabajo, y porque además no me parece exponer a les niñes. Y me pasa muchas veces que cuando se ve la implicancia de que soy madre. No sé. por ejemplo, estoy grabando una storie y se ve un autito de fondo por ahí, recibo un montón de mensajes tipo “ah, no puedo creer que seas mamá. No te imaginaba madre”. ¿Por qué? Porque la madre no la pasa bien sexualmente, porque la madre no tiene la habilitación del placer. Y eso termina haciendo después que muchas veces una como madre se ponga en ese lugar de “yo no me lo merezco”. Una no se termina avalando el placer. Tendemos como a desvalorizar nuestro placer y sentimos culpa, porque religión judeocristiana porque una todo lo tiene que hacer por el hije y por les demás. Y nosotras somos las protagonistas de nuestra vida y si nosotras no nos damos importancia no se la va a dar nadie esa importancia.

Otra de las preguntas que nos llegaron es ¿Hay vulvas lindas y vulvas feas?

No. Pero esa es una pregunta que yo recibo todo el tiempo. O peor formulada tipo “mi concha está mal” “mi vulva está fallada” “mi vulva es fea” “se rompió después de parir” “nací mal” “en la adolescencia me creció esto”. Bueno, no. Eso tiene que ver de vuelta con lo mismo, con que hay todo un sistema patriarcal y capitalista que vive de hacernos sentir que hay algo que está mal en nuestro cuerpo. Y no es inocente, cuando uno atenta contra la sexualidad de una persona estás atentando contra su psiquis.

Hoy en día hay una rama de la medicina que se llama Ginecología Estética que vive de esto, que opera vulvas para que encajen dentro del patrón hegemónico. Hoy, la operación de los labios internos, que se llama labioplastía, es una de las operaciones estéticas más pedidas acá en Argentina. Y esa industria tiene muchas herramientas que usa. Una es la invisibilización. ¿Vos dónde ves otra vulva si no tenés relaciones sexuales con otras personas con vulva? En el porno. Y en el porno están todas ya operadas: operadas, blanqueadas, depiladas. Tipo, las vulvas del porno no son vulvas de verdad. Y quien no tiene la ventaja de tener relaciones sexuales con otras personas con vulva no tienen idea de cómo son. Yo en mi taller les pongo fotos y me pasa que se quedan así. Porque no están en el porno, no están en internet. Vos googleás y ya te aparecen depiladas. Incluso, si te fijás, está hasta en lo más pequeño. Las personas que tienen pene, van a un baño y los pitos ya están ahí. Nosotras tenemos la indicación de que nuestra vulva tiene que estar encerrada. Los labios internos cambian su largo, su coloración con todo el recambio hormonal de la adolescencia. Entonces vos, si la habías visto, tenías una idea del porno. Porque la del porno lo que representa es la de la niña. Porque pedofilia siempre. Entonces quizás de chiquitita era rosa, pelada y sin labios. Pero a medida que vas creciendo, va tomando otra coloración. Los labios internos y el pelo crecen, a modo de protección. Es para proteger lo que está adentro de la vagina.

¿Eyaculación femenina?

La eyaculación es un tema muy complejo y muy largo. De hecho, de seis horas de taller es la parte que más me cuesta explicar y que quede claro porque todavía falta mucha información. Pero es importante entender que no es algo determinante de nuestra sexualidad. Para resumirlo, puede ser que te genere mucho placer, puede ser que no, puede ser que te pase, puede ser que no. No te falta nada si no te pasa. Puede ser que se te junte con el orgasmo, es raro. Pero puede pasar. La clave es entender que son dos procesos distintos. La eyaculación hasta es un proceso prácticamente mecánico te diría. Podés eyacular sin ni estar acercándote al orgasmo. El tema es que, bueno, como todo lo entendemos en torno a la sexualidad masculina porque durante dos mil años sólo se estudió la sexualidad masculina y nosotras, con suerte, estábamos por ahí atrás, un cachito pero ni ahí. Éramos sólo para reproducirnos, no tenemos mucha idea. Y además el porno mainstream e industrial colabora con esta idea de que salen cinco chorros de una fuente y vos estás en el éxtasis del placer. Entonces, es la única representación que tenemos. Pero es super importante entender que en nosotres son dos fenómenos diferentes que quizás se pueden llegar a juntar, que quizás la eyaculación nos puede dar placer, pero no es determinante de nuestro placer. Y no es una meta más que tengamos que encontrar. Yo siempre digo, si quieren probar, algo divertido en el camino van a encontrar. Porque en cualquier nuevo estímulo algo divertido vas a encontrar. Pero no con el objetivo, si no pasa, no pasa nada.

También en el autoplacer o con un otre, no pensar siempre en llegar a un objetivo. Porque también está esto de llegar al otro lado del arcoíris

 Total, bueno, yo siempre digo que el orgasmo no es el objetivo de la sexualidad. Es algo que está buenísimo, es algo que es divertidísimo pero no es el objetivo. No es el nudo, no es el principio, no es el final. Es algo que sucede y si sucede genial. Y si en el medio del encuentro sexual te cansaste y no llegaste al orgasmo. Nada, nos vimos, viene mañana. Si no los tenés, tampoco es que eso dice que vos no podés disfrutar, podés disfrutar de todas las sensaciones previas al orgasmo que son increíbles. Como, no es un objetivo. Hay que correrlo a un lado. Cuanto más une lo corra, además, más sencillo después es que suceda. El tema es disfrutar de todo. De los olores, de los sabores, del cuerpo, de las texturas, de las sensaciones.

 ¿Masturbación es poder?

 Obvio que es poder. Igual ¿a quién le venís a preguntar no? Mirá, es facilísima la asociación. La masturbación nos da conocimiento. Conocimiento sobre nuestro cuerpo, sobre nuestro placer, sobre nuestra sexualidad. Nos cuenta qué nos gusta y qué no. Nos cuenta cómo funcionan nuestros tiempos, nuestros estímulos, todo. Nos enseña a identificar nuestras necesidades sexuales básicas. Por eso yo creo que la masturbación es la actividad sexual primaria. Es la primera con la que nos encontramos. Y todo conocimiento es poder ¿No? No lo digo yo, lo dice Foucault. Entonces, si todo conocimiento es poder, la masturbación es conocimiento y, además, es el conocimiento negado. Es conocimiento sobre nosotres mismes que es el conocimiento que nos fue negado durante siglos y que, todavía hoy, cuesta tanto encontrar ¿No? Entonces realmente me parece que es poder y es empoderamiento.

 

*Lu es antropóloga, feminista y parte del equipo de Emancipa Argentina
*Dani es editora en Argentina de Revista Emancipa. Integrante de la Red de Abogadas  Feministas y del Observatorio Contra el Acoso

 

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