Por Mey Ciares*

Hace rato que tenía ganas de leer este libro, es de esos que aparecen en todas las publicidades de Instagram y la gente comenta que está re bueno. 

Me dieron más ganas aún cuando mi amiga Chape, mi referente personal literario, me dijo “es uno de los libros más bonitos que he leído”. Es mendocina y a mi me gusta molestarla pidiéndole que diga “Yerba” o “Lluvia” porque amo la tonada. 

Finalmente me lo regalaron para mi cumpleaños y, a pesar de que por orden de llegada estaba último en la pila de pendientes, lo encaré ese mismo día. 

Tengo la costumbre de leer la contratapa antes que nada, me gusta encontrar un resumen atractivo, como el trailer de una película, y me desilusiono cuando aparecen críticas escritas de manera tan sofisficada que parece otro idioma. 

En la contratapa de Las cosas que perdimos en el fuego leí por primera vez la definición “realismo sucio”que, según google, es un relato que se centra en la vida corriente de las personas, más particularmente en sus miserias. Soy un poco (bastante) morbosa así que fui a la primer página de inmediato. 

Son cuentos cortos, la mayoría de las protagonistas son mujeres y comienzan describiendo ese tipo de cotidianidad en la que te sentís identificada de inmediato. La rara de la escuela, la casa abandonada, el trabajo aburrido, el novio idiota que con el que seguís en pareja y no sabés porque, entre otros. Hasta ahí todo bien, después se va al carajo. 

De un momento a otro te pega un cachetazo que te descoloca y te lleva a lugares oscuros e increíbles, pero que siguen siendo cercanos. En algunos momentos hasta pare de leer en medio de la historia para bajar a la tierra y decirme “esto no es real, quedate tranquila”. 

Es de esos libros adictivos que te hacen perder la noción del tiempo. Terminé de leerlo a las 2 am, no podía dormir.  Prendí la tele a las 4 am, me dormí.  Al otro día, antes de hacer el desayuno me senté a escribir este texto, no quería olvidarme de nada, tenía que compartirlo.

 

*Mey es Comunicadora y feminista. Fan del fútbol con amigues y de la milanesa con fideos.

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