Por Prensa Coordinadora 8M

Si bien desde 2013 la marcha por el aborto en Chile se realizaba cada 25 de julio, este año diversas organizaciones feministas acordaron aplazar la conmemoración para el 30 del mismo mes y así poder dejar el 25 de forma exclusiva para recordar el Día Internacional de la Mujer Afrolatina, Afrocaribeña y de la Diáspora. Ahora que esta celebración ha transcurrido, muchas se preparan para lo que serán varios días de intensa agitación por la ya tradicional demanda por el derecho al aborto en nuestro país.

 

“¡No pagaremos la crisis con nuestros cuerpos!, ¡Aborto libre legal, seguro y gratuito!” es la consigna levantada desde la Coordinadora Feminista 8 de Marzo para visibilizar que la lucha de mujeres y cuerpos gestantes por el derecho a decidir no cesa, ni siquiera en tiempos de pandemia, o más bien, especialmente en él.

 

La crisis del Covid-19 ha encendido las alarmas puesto que sí ya era complejo acceder a medicamentos como el Misopostrol y la Mifepristona -utilizados para la realización de abortos- en tiempos “normales”, hoy la emergencia sanitaria ha quebrado el stock de muchas organizaciones que realizan acompañamientos a mujeres que desean interrumpir un embarazo, dejándolas en la inseguridad y los abusos propios del mercado informal.

 

Pero lo cierto es que incluso antes de la llegada del Coronavirus, la escasez de medicamentos abortivos, particularmente Mifepristona, ya era denunciada por profesionales de la salud y por el propio Colegio Médico, llegando incluso a ser uno de los temas abordados en la interpelación que la Cámara de Diputados realizó al exministro de salud, Jaime Mañalich, en enero de este año.

“Para este gobierno hay vidas que no importan, vidas que no valen, vidas descartables”, denuncian desde la Coordinadora Feminista 8M en una declaración publicada hoy en sus redes sociales, al tiempo que recuerdan la muerte de la haitiana Wislande Jean en Batuco por falta de atención médica en contexto de coronavirus; el aborto espontáneo de Andrea Neculpán en la Araucanía, tras el allanamiento de su comunidad por parte de carabineros; y el aborto espontáneo de una mujer que protestaba en Villa Francia el 29 de marzo, entre otros casos de violaciones a los Derechos Humanos que se han producido en el último tiempo en el país.

“Tenemos la certeza de que aunque se llenen la boca de discursos jamás les ha importado la vida, mucho menos la nuestra, mientras que para nosotras, la lucha por el aborto se trata precisamente de la lucha por otra vida posible”, refiere la mencionada declaración, que además plantea la necesidad de una educación sexual integral, una educación pública no sexista y la demanda de que nunca ninguna niña más sea forzada a ser madre, entre otros puntos.

Desde la Coordinadora Feminista 8M sostuvieron que en los próximos días se realizarán distintas actividades virtuales para continuar visibilizando la demanda por el derecho a decidir sobre los cuerpos. Algunas de las actividades serán un pañuelazo virtual, el lanzamiento de un video alusivo al tema y un ciclo de foros, denominado “Onces aborteras”, que abordará distintas aristas de la lucha por el aborto libre según los múltiples territorios y realidades que viven las mujeres y cuerpos gestantes en Chile, como la precarización de la vida, la migración y cómo se enfrenta un aborto siendo menor de 18 años.

 

 

 

 

 

 

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