Foto: Osvaldo Zayas – @osvaldozayas

*Por Noelia Díaz Esquivel

Hace 6 meses mujeres organizadas alrededor del fuego, de diferentes territorios del Paraguay,  logran alimentar a cientos de personas que, de no ser por este trabajo voluntario y autogestionado, no hubieran tenido qué comer.

“Yo soy del Bañado Sur, de la organización Ollas Populares Solidarias y tenemos 7 ollas, pero hay más ollas dentro del Bañado. Hacemos actividades como feria de ropas, pan casero, torta casera, buscamos la manera de juntar dinero, porque para vaquita no tenemos, no tenemos ingresos económicos, paró el trabajo, paró Cateura y vamos sólo 3 veces a la semana. Es pura autogestión, es salir a vender ropas y salir a la calle a hacer campaña”, dice Kimberly Samaniego.

Este 26 de agosto la Cámara de Diputados de Paraguay sancionó el proyecto de ley de financiamiento de insumos alimenticios para el apoyo y asistencia de ollas populares.

La normativa contempla que el Estado financie la compra de insumos alimenticios para el apoyo y asistencia de ollas populares, en la que se incluye a familias indígenas, así como la provisión de kits de alimentos a familias aisladas con Covid-19. Para el financiamiento se faculta al Poder Ejecutivo a la utilización del saldo, no ejecutado, de la línea de crédito aprobada mediante la Ley de Emergencia Nacional que será destinado a la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN), al Ministerio de Desarrollo Social (MDS) y al Instituto Paraguayo del Indígena (INDI). A la SEN se le otorgará la suma de G. 15.000 millones, al Ministerio de Desarrollo Social la suma de G. 10.000 millones y al INDI G. 10.000 millones. Se estima que la ayuda llegará a unos 1.700.000 paraguayos que no tienen acceso a la canasta familiar.

En una entrevista realizada a Kimberly Samaniego, en el programa de radio “La Buena Yunta” relató que las organizaciones de ollas populares no sólo batallaron el alimento diario, sino que además debieron salir a las calles para exigir al gobierno el apoyo para sostener estas iniciativas populares. El tratamiento y aprobación de la ley fue el resultado de la organización y la lucha de las mujeres. El día en que se aprobó no fue la excepción y marcharon desde la plaza Uruguaya hasta el Parlamento Nacional, por una parte fue un bajón para todas nosotras, porque todas somos madres, somos mujeres las que estamos frente a las ollas y un primer momento vimos como la ley de Arancel Cero no se pudo nuevamente aprobar y pasó a senadores, nuestros hijos dependen de una educación de calidad. Y en un segundo momento, cuando pasan del punto 2 al 5 fue un momento de mucha tristeza, nos dejó presente que no importa el hambre del pueblo, no importa que haya un pueblo con necesidades y que depende de las ollas. Después de estar agitando, haciendo ruido volvieron al punto 4 y finalmente fue aprobado, pero con mucho sacrificio nuestro, estuvimos desde las 8 de la mañana”.

Contar con financiamiento para sostener las ollas permitirá que a partir, de ahora, también puedan acceder con carnes y verduras para la preparación de alimentos.

La dirigente bañadense relató también que en varias ocasiones, antes de la propuesta de un proyecto de ley,  se manifestaron para pedir que la SEN distribuya productos alimenticios no perecederos, “recibimos cada 15 días, pero conseguir eso nos costó varias movilizaciones, salir a la calle a movilizarnos todos los días y estar ahí. Tenemos los insumos pero hasta ahora son insuficientes y de muy mala calidad”, dice Kimberly.

Desde la Articulación de Ollas Populares Solidarias señalan que en los territorios del Bañado hay al menos 43 ollas , que también articulan con otras 70 ubicadas en asentamientos del departamento Central y con otras iniciativas independientes que son como 15. En total serían entre 115 y 120 ollas populares solo en capital y Central.

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