*Por Noelia Díaz Esquivel

Transformar lo negativo que puede llegar a significar convivir con la basura, dejar de verla como algo que no sirve y convertirla en una hermosa pieza de joyería; generó un cambio en la vida de las mujeres recicladoras del Bañado Sur y no tiene vuelta atrás.

La historia inicia 11 años atrás cuando nace el Centro “Mil Solidarios”. Su fundador el padre Francisco Oliva, más conocido como pa’i Oliva, llevó adelante este proyecto con la participación de mujeres y jóvenes del bañado. El objetivo siempre fue brindar herramientas a través de capacitaciones, a lxs pobladorxs de la comunidad para mejor su calidad de vida. Con el tiempo quienes más acudían al centro solicitando algún tipo de ayuda o capacitación eras las mujeres y el centro va tomando especificidad brindando oportunidades de formación para ellas.


Según el relato de Soraya Bello, directora ejecutiva de “Mil Solidarios”, hace algunos años llega a Cateura, Florencia Soerensen, una conocida diseñadora y solicita ayuda para una colección de vestidos de alta costura. Ella pide trabajar en flores que se puedan hacer de materiales reciclados y utilizarlas como accesorios para sus creaciones. El desfile con la creación reciclada-artesanal fue todo un éxito y quedó sembrada la semillita. Ya en ese momento rondaba la idea de poder generar un taller de producción donde las mujeres aplicaran sus conocimientos de tejidos, macramé o cerámica. “Así empezamos a pensar en el proyecto CATEURA, junto a Adriana Ortiz, actual directora del Instituto Paraguayo de Artesanía”, prosigue Soraya.

Los astros se alinearon y coincidieron con voluntarios españoles, quienes se ofrecieron para diseñar el plan de negocios para CATEURA. Se pudo acceder a fondos de la Agencia Española  de Cooperación y no solo para el proyecto de un taller de joyería sino para algo más grande que incluyó capacitación a muchas mujeres con quienes también se trabajó para fortalecer liderazgo comunitario.


El proyecto se puso en marcha en julio de 2019, pero recién hace unos meses, luego de las capacitaciones en el diseño de joyas y accesorios le pusieron manos a la obra y salió la primera colección de CATEURA. Abel Morel, diseñador paraguayo se comprometió con la iniciativa y desde enero apoya a las mujeres. El aprendizaje y la producción pasó por un accidentado proceso debido a la cuarentena, pero se llegó a excelentes resultados. Vean con sus propios ojos, estas joyas que nacieron de la basura y fueron trabajadas por las mujeres del Bañado.

El siguiente paso es la comercialización y en ese camino este viernes, sábado y domingo las joyas estarán expuestas y a la venta en el Paseo La Galería. “Por otro lado el experto en marketing Raúl Torres nos está ayudando a iniciar la comercialización a través de plataformas digitales. La idea es mostrar que cada pieza lleva consigo la historia de un proceso comunitario y las ganas de muchas mujeres que sueñan con acceder a un empleo digno. Queremos que cada posible cliente se enamore del accesorio y de su historia”, menciona Soraya Bello.

Relatan que están muy emocionadas por la buena recepción del catálogo que lanzaron tímidamente. Están entusiasmadas y se volvió a conformar otro grupo de 12 mujeres para aprender a fabricar las joyas. Ellas se sumarán muy pronto a las 5 que terminaron la anterior capacitación.
Para acceder a la entrevista completa de la Buenayunta: https://fb.watch/1KehgYAJKJ/

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