Foto: Milena Coral – @Coraltles

*Por Noelia Díaz Esquivel

Foto: Milena Coral – @Coraltles

Fue una bocanada de esperanza, una mochila cargada de potencia y de fuerzas para seguir despues de tantos meses de encierro! Así se sintió el reencuentro en las calles. El espacio público fue reivindicado y se convirtió en el megáfono a través del cual, las chicas gritaron: ¡Nuestras voces no estan en cuarentena, pehendu!

Las mujeres, como siempre, se organizaron y le recordaron al Estado y la ciudadanía que aunque son las más afectadas por la cuarentena ya nunca más se tendrá la comodidad de su silencio.

La Articulación Feminista del Paraguay convocó a las organizaciones que la conforman. Las asambleas se debieron ajustar al modo COVID y las plataformas digitales fueron testigos de la fuerza de las mujeres y la urgencia por recordar que no retrocederan en ante la necesidad de erradicar todos los tipos de violencia sobre sus vidas, sus cuerpos y la de sus hijos e hijas.

«Nosotras rebeldes, luchadoras incansables e insumisas vamos a seguir marchando los 365 días del año en nuestros territorios. Vamos a continuar transitando el legado de nuestras compañeras históricas, de nuestras ancestras y el de nuestra compañera Anahí Vera, que nos acompañará siempre en esta que es la lucha de todas. Nos vamos a encontrar cada 8M y 25N para recordar a la sociedad que estamos construyendo una vida libre de violencias», dice parte del Manifiesto que se compartió el 25 de noviembre en la Plaza de la Democracia de Asunción.

Foto: Milena Coral – @Coraltles

Las actividades en el marco del #2NPy se llevaron a cabo desde las 6 de la mañana del miércoles. La Burrerita de Lambaré amaneció recordandole a todos, todas y todes ¡Qué las mujeres quieren vivir libres de violencias!. Mas tarde las mujeres del Frente Mujer del Partido Paraguay Pyahurâ se congregaron frente a la sede central del Ministerio Público exigiendo protección y justicia para las víctimas de las agresiones machistas. «Estado Aplazado» dijeron las mujeres frente a la Comandancia de la Policía Nacional, recordando que de los 39 feminicidios de este año, 6 fueron cometidos por agentes policiales. Las mujeres trans se encontraron frente al Palacio de Justicia para denunciar la impunidad en torno los transfeminicidios, ademas de exigir el acceso al derecho constitucional de identidad. Las universitarias nuevamente clamaron por espacios educativos libres de acosos y discriminaciones.

«Denunciamos el asesinato de niñas durante este año, pedimos justicia para Francisca, Lilian y María
Carmen, entre otras», menciona otro párrafo del Manifiesto.

Unas mil mujeres de todas las edades, se encontraron en la plaza. Y entre dos pañuelos de distancia, tapabocas, alcohol para desinfectar sus manos y consignas estampadas en cartulinas, re afirmaron que a pesar de la criminalización de sus luchas no darán ¡Ni un paso atrás!

«Denunciamos que se ha incrementado la criminalización del movimiento feminista y varios
colectivos sufrimos del acoso por parte de civiles y autoridades» dijeron en voz alta.

También reivindicaron a las liderezas campesinas, indigenas, bañadeneses, a quienes habitan asentamientos que luchan por el derecho a la tierra y a la ciudad.

«Reivindicamos a las mujeres que realizan trabajos de cuidado, tratado de segunda categoría. El
cuidado de familias y comunidades enteras, a través de los trabajos de limpieza, cuidado de niñas y
niños, familiares enfermos, adultas y adultos mayores. Así como también el reciclado, las ollas populares y las acciones en comisiones vecinales por mejorar la vida del barrio y resistir en sus territorios; el cual debe ser necesariamente visibilizado y valorado como parte fundamental del buen vivir para las comunidades».

Ante la avanzada de los sectores antiderechos, las mujeres reivindicaron a la diversidad de las familias, las personas disidentes de la sexualidad y del género. Exigen que se efectivice en Paraguay el Estado Laico y una Justicia Laica. Exportaron a que acaben las injerencias religiosas en las políticas públicas relacionadas a educación integral de la sexualidad, salud sexual y reproductiva, la diversidad sexual y la identidad de género.

Por otro lado hicieron un llamado a los medios de comunicación para que revisen la manera de comunicar y sean conscientes de la responsabilidad que tienen en la reproducción y espectacularización de la violencia: «Basta de dar aire a femicidas y culpar a las mujeres por la violencia que reciben».

Las mujeres paraguayas seguirán luchando por un país sin violencia en el hogar, en el ámbito digital, en la calle, en las instituciones educativas, en el trabajo, en el campo y la ciudad; por un Paraguay más respetuoso con la naturaleza y por la mejor distribución de tierra. Por un Paraguay con pan, trabajo, educación, salud para todas, todos y todes.

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