* Por Noelia Díaz Esquivel

El embarazo de niñas y adolescentes es el rostro de la desigualdad en Paraguay, el estudio “Consecuencias socioeconómicas del embarazo adolescente en Paraguay” demuestra además que representa una gran pérdida económica para el país.

Dos de cada tres nacimientos ocurren en los países del Cono Sur y Paraguay es el que ostenta la más alta tasa de fecundidad adolescente en la subregión: 72 nacimientos por 1.000 mujeres entre 15 a 19 años.

El informe promovido por el Fondo de Población de la Naciones Unidas investigó las consecuencias socioeconómicas del embarazo adolescente en 6 países de la región, incluido el Paraguay. Comparó la trayectoria de las vidas de mujeres que fueron madres antes de los 20 años y las que maternaron después de los 20. Indagó sobre el nivel educativo que consiguieron, su participación en el mercado trabajo y a cuánto ascendían sus ingresos. Además de averiguar cuánto gasta el Estado en atender el embarazo, el parto y los cuidados del recién nacido. 

Los hallazgos muestran que hay brechas en acceso a educación entre las que fueron madres antes de los 20 y las fueron después de los 20. Las mujeres que fueron madres adultas tienen más posibilidades de salir del cuidado hogareño e insertarse al mercado laboral, por ende cuentan con independencia económica, seguro social y jubilación. Por otro lado, madres adultas que trabajan ganan el 23% más que las menores de 20 años. Ante esta situación los Estados dejan de recaudar 120 dólares por cada mujer, por año, por esa diferencia de ingresos. 

“No hay nada que los gobiernos de los estos 6 países puedan hacer, como prevenir el embarazo adolescente, que genere tanto para favorecer el desarrollo social, incluso, para reducir desigualdades y al mismo tiempo favorecer el crecimiento económico. Es la piedra angular de un desarrollo equitativo y sostenible” dijo Federico Tovar, asesor regional en sistema de Salud y aseguramiento de insumos de salud reproductiva del UNFPA, en una entrevista realizada por el programa de radio #LaBuenaYunta.

Tovar relata que un Dispositivo Intrauterino (DIU) cuesta no más 25 centavos de dólar, sin embargo los costos de la gestación, el parto y puerperio nunca significan menos de 500 dólares. Sigue mencionando que por cada dólar invertido en prevención del embarazo se consigue un retorno equivalente a 90 dólares, “Ni los más genios de la economía han pensado una inversión que haya logrado un fórmula que consiga este retorno”. 

Por otro lado si una chica 15 años queda embarazada el riesgo de morir es el doble, pero cuando se trata de una menor de 15 el riesgo es cuatro veces mayor. Las complicaciones de salud que se dan en las adolescentes y sus hijos también tienen costos muchos mayores para el sistema de salud. Según explica el asesor al Ministerio de Salud Pública de Paraguaya le cuesta 60% mas barato atender a madres de más de 24 y a sus hijxs, “es mucho másbarato prevenir que atender embarazo un adolescente”.

El embarazo adolescente y la maternidad temprana impactan en las vidas de niñas y adolescentes, en sus familias y en las futuras generaciones, y contribuyen a sedimentar las inequidades sociales, de género, sanitarias y económicas. El 5% de las adolescentes entre 15 a 19 años que viven en situación de pobreza han tenido al menos un hijo o hija antes de los 15 años, este porcentaje se duplica en adolescentes indígenas y es 0 en adolescentes del quintil más favorecido, lo que nos habla del estrecho vínculo entre esta problemática y la desigualdad social.

Según explica Federico Tovar, hay evidencia de cambios importantes en países en donde la sociedad y el Estado consiguieron incorporarmasivamente a las mujeres a la educación porque cuanto más alto es ese porcentaje es más notario el acceso a la prevención del embarazo adolescente. En países en donde setiene acceso Educación Sexual Integral el riesgo de quedar embarazadas disminuye notablemente, porque las adolescentes no se mueven con mitos y acceden a información que les permite saber sobre las ventajas y desventajas de tal o cual método anticonceptivo, “ la Educación Sexual se paga sola es un pilar fundamental en las políticas de prevención”.

El problema es que la prevención parece estar opacada por la enfermedad y cuando se deben asignar recursos rivaliza con patologías que se deben atender en los hospitales. Es así que es difícil pelear por recursos para anticonceptivos y campañas de concienciación. 

Para el Fondo de Población de las Naciones Unidas, UNFPA, contar con evidencia del costo socioeconómico del embarazo adolescente es clave para dimensionar el efecto negativo de esta problemática en las economías y en el desarrollo de los países.

Finalmente, las evidencias nos interpelan a tomar acción de manera urgente para que ninguna niña ni adolescente quede atrás.

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