Por: Andrea Ariza #RedacciónMorada

Tras la jornada de movilizaciones y diversos actos simbólicos de los colectivos feministas para conmemorar el 8M, fue más rápido enterarse del supuesto desastre que hicimos, que de los actos que llevamos a cabo.
Pese a que varios medios feministas latinoamericanos ( Revista Volcánica, Wambra, Manifiesta, Ítaca y Revista Emancipa, entre otros) publicaron instructivos para un cubrimiento ético de las manifestaciones feministas, la mayoría de medios tradicionales colombianos no dudaron un segundo en aprovecharse del 8M para manipular, violentar y tergiversar el discurso feminista. Aquí, algunos ejemplos.

Manipulación emocional
Tras las movilizaciones en Bogotá, importaron más las paredes que los reclamos o las víctimas de violencia de género, y muy temprano, empezaron a limpiar los muros. Un medio nacional utilizó el hecho para tergiversar el discurso resaltando que a otras mujeres les tocó limpiar lo que las feministas hicieron, insinuando incoherencia.
Como era obvio, las redes explotaron de comentarios machistas y desinformación, aprovechando esta noticia para soportar “argumentos” sobre lo incorrecto que es el movimiento feminista. Fue evidente la intención del medio de aprovecharse de la misoginia que ronda en las redes contra el movimiento, esto no sólo deja al descubierto la mediocridad del periodismo que dicen ejercer, sino que es casi un llamado explícito a que nos sigan atacando.
Enfrentar un grupo de mujeres (marchantes y aseadoras) con otro es misoginia pura y utilizar la desinformación para estigmatizar una lucha que ni quieren escuchar, es un acto de violencia discursiva. ¿Por qué poner más atención a una pared rayada que a los motivos por los que se raya?
Decidir resaltar lo que popularmente estigmatiza el derecho legítimo a la protesta es conveniente, simplista y mediocre, una muestra perfecta del sesgo de confirmación tomándose los titulares. Se han hecho mercadillos, conciertos, performance, marchas, homenajes y plantones, donde incluso se vieron varios actos de brutalidad policial (y de esta poco se habló). Entonces ¿Hay afán por atacar la huelga, pero no para hablar de qué trata?

Victimización
Otros medios recurrieron por mostrar actos de empapelado y grafitti descontextualizados, llamando a la ciudadanía a desaprobar la protesta también, en específico, la feminista. Muchos de los lugares intervenidos, son locaciones donde han ocurrido violaciones, abuso de menores, feminicidios y todo tipo de violencia. ¿No es mejor acompañar esas historias?
Dentro de la victimización, también entran aquellos que reclaman ataques a periodistas hombres que asistieron a las marchas. Una vez más ¡se compartió un instructivo y una invitación a seguirlo para cubrir correctamente la marcha! las protestas feministas son espacios seguros para las mujeres (cis, trans, no binaries) donde nosotrxs somos lxs protagonistas, no los hombres cis. Antes del instructivo, se ha pedido reiteradas veces que envíen a periodistas mujeres a cubrir la movilización, queremos que sean ellas las que hablen en la conmemoración del Día de la Mujer Trabajadora. Y bueno, si no tienen mujeres en sus redacciones, acaban de descubrir un problema gravísimo en sus medios de comunicación, y deben repararlo de inmediato. ¿Tanto miedo nos tiene el status quo?

Qué tremendas que somos.

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