Por Roberta Avalos*

Hoy en día mantenernos fuertes y san@s es vital. Contextos complejos como los que atravesamos actualmente con la pandemia del Coronavirus, nos invitan a replantearnos la forma en la que abordamos nuestra salud: tenemos la necesidad de hacer algo cuando nos sentimos ‘’amenazad@s’’ por esta pandemia, siendo que debiésemos tener una preocupación constante sobre el estado de nuestra salud. En esta primera columna, quisiera contarles diferentes maneras en las cuales, a través de rutinas diarias y nuevos hábitos, podemos mantener nuestras defensas fuertes y el pecho sano.

No podemos curar sin antes entender integralmente nuestro cuerpo, y tener consciencia a diario sobre el bienestar que nos damos. Todos los alimentos que consumimos día a día, las decisiones que tomamos y nuestras rutinas pueden ser medicinales, si así nos lo proponemos. Un cuerpo nutrido, tonificado y bien atendido es un cuerpo más resistente frente a diversas amenazas, como lo son ciertos virus y bacterias.

Si bien hasta el día de hoy, por lo reciente del virus, no existen estudios científicos acabados para combatir el Coronavirus desde la mirada de las plantas medicinales,  sí hay mucha información con respecto a distintas especies que podemos ocupar para mantener fuertes nuestras defensas y el sistema respiratorio.

Antes de partir de lleno, es importante entender que nuestro sistema de defensa no sólo es algo que podemos identificar bajo un microscopio y existen múltiples factores que le afectan: nuestro estado de ánimo, estado físico, alimentación y nuestras rutinas, afectan el estado de las defensas corporales. Una mala alimentación como consumir azúcar (inmunodepresor), sales refinadas o frituras en exceso, estar atravesando momentos emocionales complejos o una constante exposición a ambientes contaminados, son factores que van a debilitar el buen funcionamiento de nuestro cuerpo y afectan su capacidad de regeneración.

¿Cómo cuidarnos?

  • Entre menos toxinas incorporamos a nuestro cuerpo mucho mejor. Consume buenas cantidades de agua, come las cantidades necesarias para tu cuerpo (no más ni menos). El cuerpo gasta energías en desintoxicarse a sí mismo, por lo que podemos impulsar procesos depurativos, haciendo medias ayunas y tomando infusiones con aquellas propiedades: Ortiga, Boldo y Limpia plata. Todo lo que no sea propio de la naturaleza, es más difícil de absorber por el cuerpo y provocamos que este tenga más trabajo.
  • Incluir en nuestra dieta alimentos saludables y que potencien nuestras defensas como lo son: ajo, cebolla, cítricos, cúrcuma, frutos antioxidantes, fermentos (kéfir, kombucha o chucrut) y verduras y frutas frescas.
  • Limpiar nuestro sistema respiratorio directamente es fundamental. Y lo hacemos por las vías respiratorias. ¿Cómo logramos esto? Con vaporizaciones, medicina ancestral que permite incorporar las propiedades volátiles de las plantas medicinales, a través de nuestras vías hasta llegar a los pulmones: tonificándolos, desinflamándolos y ayudando a arrastrar las mucosas en exceso. Nada que no hayan hecho alguna vez en la casa. La aromaterapia (vaporizar aceites esenciales u olerlos directamente) también nos ayuda a prevenir desequilibrios de nuestro pecho, ya sea para aminorar síntomas o prevenirlos. Para ambas técnicas utilizamos especies que tengan propiedades antibacterianas, expectorantes, antiinflamatorias, etc. Reforzamos estos cuidados tomando infusiones o algún extracto de plantas que tengan propiedades pectorales, anticatarrales, antitusígenas etcétera. Prueba con: Eucalipto, Tomillo, hojas de Palto, Lavanda, Vira-Vira, Manzanilla, Ortiga y Romero.
  • La Echinacia es una flor muy reconocida por actuar estimulando el sistema inmunológico y por sus propiedades antivirales. Muy recomendada tomarla en otoño para mantenernos fuertes para el invierno.
  • El Jengibre nos entrega un buen shot de energía, estimula nuestras defensas y es rico en vitaminas. Un hábito saludable que podemos tener es reemplazar la taza de café en el día por una infusión muy cargada de jengibre que nos aportará la energía necesaria para los quehaceres. El Jengibre nos refresca y nos mantiene medicinalmente activos.

Tengan presente que para una mayor absorción de las propiedades de cualquier tipo de extracto medicinal que estemos tomando es bueno hacerlo en ayunas o con el estómago vacío. Si vamos a tomar algo porque tenemos alguna dolencia en el pecho siempre es mejor tomarlo caliente. El frio es el enemigo principal de los pulmones.

Si sufrimos de algún problema de la salud importante, debemoss consultar al especialista que te esté tratando, muchas de las plantas medicinales tienen interacciones con los remedios alópatas.

Hagamos de estos hábitos un vínculo amoroso con nuestro cuerpo, que es el vehículo en el cual atravesamos todas las experiencias mientras estamos en la tierra.

*Roberta es creadora de Qura Planta Medicina, espacio de difusión sobre el uso de plantas medicinales para la salud. Terapeuta Floral, Profesora Waldorf e Ilustradora.Desde esta semana difundirá sus saberes en la sección Una ramita pa’ curarnos. 

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