En un conversatorio virtual denominado: Elecciones, pandemia y Derecho a la Comunicación organizado desde Magallanes, se reunieron la periodista Alejandra Matus, y las candidatas feministas a la Convención Constitucional, Elisa Giustinianovich y Alondra Carrillo, para reflexionar sobre las dificultades con las que se está desarrollando el proceso eleccionario en el actual contexto de pandemia y los escasos esfuerzos del Estado por informar, educar y relevar la importancia del histórico proceso constituyente.

Con un análisis sobre cómo se está desarrollando el proceso de elecciones, y el rol que debería impulsar el Estado para garantizar un proceso informado, dialogaron Alejandra Matus y dos de las integrantes de la Plataforma Plurinacional Feminista Constituyente.  Elisa Giustinianovich (candidata por el Distrito 28) y Alondra Carrillo (candidata por el Distrito 12) relataron sus experiencias y diagnóstico, a menos de tres semanas de culminar el proceso de campaña electoral.

El escenario actual de concentración de la propiedad de los medios de comunicación y los nulos esfuerzos por corregir las desigualdades de la competencia entre candidatos de partidos políticos y de los movimientos sociales, serían las principales dificultades para llevar a cabo este proceso histórico que ha nacido desde la ciudadanía organizada en todos los territorios, analizaron las participantes.

Alejandra Matus, quien es parte de la Red de Periodistas Feministas, explicó: “hay un déficit de los medios de comunicación, que aunque sean empresas privadas, prestan un servicio público y tienen que informar a la ciudadanía de forma oportuna e independiente. Y eso es lo que no está haciendo la gran prensa, y que sí se está haciendo a través de conversaciones virtuales”.

En la misma línea, Alondra Carrillo señala: “existe un secuestro del espacio comunicacional, y que después de muchos alegatos de las listas independientes logramos algo de franja”, agregando que no dejar espacio para las candidaturas independientes, fue una decisión política. “Nuestra participación en este proceso es porque existe un programa político y no por la necesidad de posicionar un nombre (…) tenemos ideas que defender, y hemos tenido que seguir, a pesar de las dificultades. Nuestra comunicación es una acción política y eso se expresa en este proceso”.

En tanto la candidata de Magallanes Elisa Giustinianovich, acusó que el gobierno no se está haciendo cargo de proteger este Proceso Constituyente, y no garantiza el derecho a la participación de la ciudadanía. “No se están considerando las recomendaciones sanitarias, y claramente esto pasa por una decisión política. Estamos en un Estado militarizado, con cuarentenas larguísimas, y no bajan las cifras. En medio de esta crisis de gobernabilidad se intenta controlar a la población y, por otra parte, están abiertos los malls, las industrias pesqueras, los casinos, supermercados”.

A quienes también se apuntan como responsables es a los partidos políticos, los que han sido parte activa en la configuración de este proceso estableciendo las reglas, y gozando de privilegios como el acceso a tiempo en franjas televisivas y recursos económicos para levantar las campañas. Además de esto, son estos mismos partidos con representación en el Congreso, los que diseñaron esta elección y que decidieron incluir la votación de convencionales constituyentes junto con las de alcaldes, concejales y gobernadores, generando gran confusión sobre las candidaturas que participan y las facultades que tendrá cada cargo que se elija.

Ante esto, Alejandra Matus recalca “La pandemia se controla a través de permisos, como si la única responsabilidad fuera la movilidad de las personas. Y ese es el espacio para el abuso policial. Hay una lógica autoritaria. (…) La responsabilidad política de garantizar un proceso eleccionario es del Estado en medidas de seguridad. Para eso existen los gobiernos y este gobierno ha sido incapaz de cumplir”.

Respecto al actual debate sobre la eventual suspensión de elecciones por razones sanitarias, la constituyente por Magallanes Elisa Giustinianovich precisa: “Si se suspenden, hay una oportunidad de hacer las cosas bien. Que el proceso sea informado y que el gobierno de Piñera no sea parte”.

Sobre la posibilidad de postergar el proceso, Alondra Carrillo – quien también representa a la  Coordinadora Feminista 8M- planteó cuál sería el escenario ideal: “sin terrorismo de Estado, sin presos políticos, sin militarización, sin toque de queda”. Y más allá del costo que supone este escenario, destaca: “hemos aprendido en este tiempo y podríamos reorganizarnos desde los movimientos sociales respecto de todos estos puntos mínimos”. No existe consenso al respecto, sin embargo, en Feministas Constituyentes, donde otras voces territoriales consideran el posible aplazamiento como una maniobra que sólo beneficia a los partidos políticos.

Relevando igualmente el aprendizaje y las experiencias de involucrarse en los asuntos públicos de los movimientos sociales, feministas, ecologistas, movimientos por el agua, desde las zonas de sacrificio, Alejandra Matus concluyó: “Nada va a apagar el ímpetu transformador. No se hizo para el plebiscito en la dictadura y no será ahora”.

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