Josenico-4673

Belén Rodríguez*

Es difícil no caer. Una va por la vida pensando “voy a ser diferente, voy a ser complicada, voy a intentar cosas nuevas y ser distinta, mis relaciones serán maravillosas y nunca me aburriré”; pero dentro de ese deseo de auto-sublimaciones caemos en el mismo juego que los demás. Al menos a mí me pasó, y sé que a muchos amigxs también. Me refiero a la dinámica sexual, las prácticas osadas y el miedo real a lo que implique el que nos metan el dedo por atrás o que nos gusten las personas con kilos extracurriculares a las mediciones capitalistas-patriarcales.

¿Cuál lo que es la onda? ¿Por qué caemos en la monotonía en el único lugar en donde podemos ser libres de verdad? ¿Falta de confianza tal vez, desinterés, problemas internos que no nos permiten concentración? ¿Miedo a que nos gusten cosas “inmorales”? Estuve hablando con amigas, amigos, amigxs, parejas de amigos, amigos sexuales casuales, que están buscando romper con la monotonía sexual de sus vidas, y no hay caso, la conclusión a la que llego siempre es la misma: auto-exploración y liberación real de lo que queremos.

Yo, soy una gorda empoderada que trata de quererse/aceptarse y, gracias a eso tengo una capacidad de conquista relacional, erótica y afectiva bastante amplificada. Siempre pensé que era mi empoderamiento lo que me lograba “exitosa” en dichos planos; pero, vivimos en un mundo dominado por patrones y normas que había sido eso que yo creía superado tiene una explicación bastante ajustada a lo coyuntural, y al principio y hasta ahora me costó entender y comprender que mi individualidad-esencia no tiene nada que ver con tal capacidad.

Caí en cuenta de que ciertas personas dispusieron de mí ser como herramienta destructora de sus esquemas ultra-arraigados, sexuales y amorosos -en menor medida- y como puerta a lo desconocido en el plano del disfrute sexual. Básicamente, algunas personas se acuestan o acostaron conmigo para saber lo que se siente estar con una gorda. Dentro del mundo progresista que está intentando quebrar estructuras, se dio el caso irónico de que para romper con los estereotipos estéticos y relacionales es requisito involucrarse con una persona diferente a lo que unx considera normal. Aunque, como humana, tuve la suerte de estar con personas que más allá de mi dimensión corporal no estuvieron con las etiquetas de las que me proveyeron, sino con Belén.

No me malinterpreten, no me siento mal por ello, pero si me genera necesidad de interpelación y de re-conceptualizar definiciones, aunque sea en el cuarto. Si no es sexual, no es mi revolución dicen las paredes… De repente entre los tantxs amantes que una tiene hay dos o tres por ahí que más atraen y a lxs que una podría invitar a entrar a su ser no como simples turistas, sino como posibles locatarixs. No hay que descuidar, sin embargo, los vínculos y el respeto entre lxs protagonistas, porque aparte de herir el ego, se pueden generar dudas existenciales al notar tales agendas de “des-estructuración”. Creo que tenemos que empoderarnos de las fuerzas destructoras de las personas que somos, celebrar las construcciones nacidas de ese caos, y anular esa angustia existencial al comprender que la introspección y la duda siempre mueven a la masa. Démosle al patriarcado capitalista amor liberador en las camas, y como canciones pegajosas contagiémonos todxs.

Tratando de crear un ambiente menos tenso para el encontronazo sexual asimétrico, explayo unas pequeñas verdades un tanto incómodas que estuve analizando luego de varios encuentros sexo-amorosos con algunos seres que caben dentro de las características de los osados-turísticos del sexo:

  1. Se debe explorar el cuerpo de las parejas -en este caso las gordas- pero se aplica a todo tipo de cruce de pieles: Toquen las estrías, sientan los pechos caídos, gocen de la panza y aprieten la carne de los muslos y brazos con deleite, saboreen con hambre ese cuerpo; así es más fácil perder el miedo y se crea un ambiente de confianza y fluidez entre lxs amantes.
  2. No se debe tener miedo a preguntar: la dinámica sexual va creándose con el tiempo, pero tal vez hay momentos de dudas o “qué hago ahora” que se solucionan hablando. Algunas personas olvidan que las gordas somos mujeres y nos gusta ser besadas, acariciadas, tal vez estirajeadas, tal vez descontroladas, cada una con su cuestión, pero siempre con respeto.
  3. A las parejas de distintos tamaños físicos: háblense. Muchas veces las posiciones son incómodas, algo no alcanza u otra cosa está demás. Lo mejor que se puede hacer en estos casos es comunicar a la pareja con el mejor tono posible y sin decir nada que pueda arruinar el disfrute momentáneo; también se puede recurrir a la logística proveída por el entorno y usar almohaditas, barandas, escaleras, sofás y cuanto sea para lograrlo y de paso hacerlo más divertido.
  4. NO olvidar “lo que seduce nunca suele estar donde se piensa” como dicen las canciones. ¿Qué pasa con esto? Tal vez no se trate de un cruce de sensaciones físicas, tal vez el disfrute se da cuando se entiende que uno no sólo está compartiéndose con otra persona, sino está entrando a un mundo totalmente desconocido y que en vez de dar miedo, debería ser de índole aventurera. La actitud siempre importa.
  5. No lo hagan si no están seguros de poder cumplir con ello. Me refiero a que no se expongan ante situaciones con las que no podrían lidiar… mucha gente se cree de la que puede probar cosas nuevas pero en realidad les aterra la idea de que pase aquello que quieren experimentar. Con esto lo que pasa es que no afecta a unx solx, sino también alx amante y sobre todo, deja precedentes de daño y los efectos residuales emocionales pueden desproporcionarse en magnitud.

A lo que voy es… No tengan miedo a lo desconocido, si quieren estar con una persona estéticamente distinta a lo que suelen acostumbrar háganlo bien, disfruten de verdad y estén dispuestos a romper con aquellos prejuicios mentales-físicos-sociales de que no será una experiencia copada o enriquecedora porque sus cuerpos no encastran a la primera. De absolutamente todo se aprende en esta vida, y si la experiencia fue negativa, incluso eso ayuda a identificarse sexualmente y solidificarse en sus principios sexo-amorosos. No se fuercen si no les gustó. No se engañen si sí les gusta y quieren más.

* Gordactivista, Blogger Feminista, 29 años de Encarnación – Paraguay

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