Por Karina Cicovin 

Foto cedida por Fuego deAzar

Los dibujos manifiestan sentires

Es con la Revolución de mayo de 1810 que podemos ubicar el inicio de un cambio en nuestro sistema de imágenes, surgidas de la búsqueda de libertad y de un nuevo régimen de gobierno. Al romper con el orden colonial en lo político y económico, se abre el camino a imágenes que representan a las nuevas organizaciones y estructuras sociales.

Aparece el retrato, la pintura costumbrista y los paisajes, dejando de lado aquellas obras de gran predominio religioso colonial.

El mes de Mayo de 1811 ha sido un momento clave para el arte argentino. La construcción de la Pirámide de Mayo, inicialmente efímera y que celebró el aniversario de la Revolución de 1810, fue la primera manifestación artística conmemorativa que permitió asomar nuestro propio arte, alejándose de España.

 Años antes, en 1799, Manuel Belgrano creó una Escuela de Dibujo que dependía del Consulado, donde se desempeñó como secretario. Duró muy poco, pero fue el inicio.  Luego, en 1821 se abrió la Academia de Dibujo que funcionó otra vez en el consulado hasta la creación de la Universidad de Buenos Aires, también en 1821, y esa academia fue incorporada al departamento de Ciencias Exactas y transformada en la cátedra de dibujo de la Universidad, la enseñanza fue con una forma más tecnicista.

Así comenzó a gestarse el dibujo en nuestro país, nuestras imágenes fueron reemplazando las ajenas y se fue alimentando de nuevas técnicas que llegaban desde el exterior, con los artistas viajeros.

A doscientos años de aquel momento en Revista Emancipa seguimos hablando de dibujo con Caro Declerk. Ella es ilustradora y diseñadora gráfica, y en medio de la pandemia, charlamos para conocer su obra y sus proyectos. La virtualidad nos encuentra una mañana, mate y frutas mediante.

Curiosa y amante de los podcasts dice: “Hay buena luz, ideal para dibujar a mano alzada” y comenzamos la charla.

 

¿Cómo nace en vos la decisión de ser ilustradora?

Es algo que me encontró. Desde chica me gustó dibujar, copiar tapas de libros, coleccionar revistas. Había algo en lo gráfico que me atraía, y luego se consolidó cuando elegí la carrera. Me siento feliz de poder hacer algo que realmente estuvo conmigo toda mi vida.

¿Pensaste en usar seudónimo o algún nombre que no fuera el tuyo? ¿Por qué?

Elegí FuegodeAzar por el juego de palabras, justamente, con “juego de azar”. Me siento identificada con lo azaroso de un proceso creativo, donde lo que termina siendo no es lo que se pensaba al inicio. Para iniciar el proceso se necesita energía, la creatividad es una chispita. FuegodeAzar es mi nombre recordatorio constante de que solo motorizando es que sucede lo que deseamos.

¿Qué mirabas o leías cuando eras pequeña?

Tuve una infancia muy llena de libros, revistas, colecciones. Siempre me gustó y en mi familia lo fomentaron. Mi mamá fue maestra de nivel inicial y estuve en contacto con libros muy hermosos y plásticos, con imágenes de tapa que recuerdo con claridad hasta hoy. Por ejemplo “Cuento con Caricia” de Elsa Bornemann ilustrada por Raúl Fortín, de la Colección Cuentos del Jardín; toda la colección es asombrosa. También leía revistas infantiles de mi infancia noventosa, pero un dato random es que me gustaban las ilustraciones de Daniel Roldán de la revista Viva jaja. Y tengo lindos recuerdos de “Caloi en su tinta”. Hay veces que lo veo en Youtube porque la música de su intro me lleva a otro mundo.

¿Quiénes son para vos grandes ilustradorxs?

Es una respuesta difícil. Las referencias entran en el proceso de decolonización que atravesamos y al menos en este momento estoy revisando qué es lo que vi, que está bueno ver, y hacer de toda esa búsqueda algo fluido y amplio.

Me gustaría hacer un apartado especial con profesoras e ilustradoras que tomé talleres, autoras de los objetos que tengo o que me inspiran con sus producciones y su visión:

Mónica Weiss, Mirella Musri, Ana Laura Lopez, Melina Agostini (Bellina Ilustra), Camila Daniela Paz, Josefina Schargo, Flo Meije, TitiHoon, Maria Luque, La Watson, Jazmín Varela, Laura Varsky, Flore Rodríguez, Esdian, Isol, Maria Wernicke.

 

 

¿Cómo te formaste? 

Primero me recibí de Diseñadora Gráfica en FADU-UBA, y luego seguí un camino de formación con distintas profesoras. Tomé varios talleres: lettering, ilustración, libro álbum, escritura creativa y expresión corporal.  A la hora de conocerme y explorar, estuvo buenísimo no hacer todo pensando en “para que me va a servir dentro de la profesión”, sino darle espacio mental a todo lo que quiera venir a enriquecer. Estamos atravesadxs por muchos lenguajes, y todo lo que nos mueva se refleja inmediatamente en el hacer.

En Argentina, ¿cómo es el modo de vincularse como comunidad de ilustradorxs?

Hay grupos que sigo y me gustan mucho, como @lavueltaalmes.

Por mi parte, abordo lo colectivo desde el ámbito del diseño, como integrante de Hay Futura (@hayfutura). Somos una red de reflexión y acción sobre las prácticas de esta disciplina. Pueden conocer un poco más escuchando las Charlas Futuras (IGTV) donde hay un recorrido por varios temas sobre los que reflexionamos colectivamente.

¿Cuál es tu refugio a la hora de crear?

El lugar de mis emociones, la conexión con lo que me rodea. Ver que resuena en mí de la temática que estoy plasmando, encontrar mi voz, o mi postura. También mis falencias y ese lugar donde “no sé qué hacer”. La incertidumbre a veces es buen refugio y salen reflexiones muy profundas e inesperadas.

Y después los libros. Leer destraba, mirar imágenes y relacionarlos con ideas trae significados nuevos. Mi biblioteca es mi refugio, siempre encuentro ahí como seguir

¿Tenés un estilo definido en tus ilustraciones?

Trato de encauzar el estilo según el proyecto. Cada mensaje pide explorar algo distinto, y lo dejo ser. Muchas veces se termina en algún rasgo común, que es lo que hace al “estilo general” de cada persona ilustradora, pero trato de no forzarlo, que se dé naturalmente. A veces es quién lee/ve quién repone nuestro estilo.

¿Cuál de tus personajes es tu preferidx?  ¿Por qué?

Tengo una personajita enojada, sentada en una silla, cruzada de piernas, empacada. Me hace recordar que no todo tiene que ser lindo, armonioso, equilibrado, tranquilo. Hacer toda su serie de “bocetos” transitando el enojo fue una de las cosas más divertidas que pasé en los talleres.

¿Los medios que utilizas para dibujar son digitales?
Me refiero a cómo sentís el dibujar con lápiz a mano alzada a dibujar en tabla digital.

Lo suelo elegir según el tipo de proyecto: tiempos, tipo de impresión (¡y ganas!) aunque indudablemente todo comienza con boceto en papel. Allí es donde puedo explotar la conexión emoción-mano y dejar el cerebro de lado, que suele preocuparse por cosas más técnicas del paso posterior a lo digital. En el papel no hay límite “técnico” y las formas son más orgánicas y espontáneas. En el boceto a lápiz me puedo ocupar de qué quiero, y luego ver cómo lo resuelvo.

Armanos un kit para principiantes, ¿qué debe contener o sentir?

No temer a lo que realmente se tiene ganas de expresar. Dejar un poco de lado el ruido exterior de “lo que se debe hacer” o “cómo debe verse” algo. Luego habrá tiempo para reflexionar y modificar lo que se va creando, pero en primera instancia está bueno dejar aflorar lo que se necesite.

Después comenzar por ALGÚN lugar, el que sea, el que convoque. Puede ser tomando de referencia unx autorx, una técnica, un elemento. Permitirse explorar eso que llama.

Puedo resumirlo en dejar aflorar lo que se siente, explorar y hacer, descansar lo necesario y después volver. El proceso es como una planta a la cual hay que saber cuidar.

Tenés tu propio proyecto autogestivo, contanos cómo surge la idea de comenzar.

La tienda online es un lindo sueño cumplido. Hay mucho trabajo de ilustración y diseño por detrás. Me gusta mucho trascender la digitalidad: me declaro fan absoluta de los objetos físicos. Me gusta hacer patterns y verlos en telas, lo mismo me pasa con los libros.

En la autogestión encontré una forma de ofrecer algo que a mí me encanta, y que lo encuentre gente que se identifique y quiera tenerlos.

¿Próximos proyectos que puedas contarnos?

Estoy ilustrando un libro que saldrá a preventa en los próximos meses. Es la primera publicación de PROYECTO LALA (@proyectolala) coeditado con HORA MÁGICA (@edicioneshoramagica). ¡Pueden seguir las novedades en IG!

Se llama “Libreniñez: un manifiesto”, es una edición ilustrada donde a través de una serie de verbos se nos incita a sacudir nuestra mirada sobre la crianza y la educación. Tratamos a la ilustración como un espacio de posibilidad, poniendo el foco en lo que puede ser, en lo que queremos que pase. La técnica elegida fue acuarela y lápiz porque hay cosas que solo pueden decirse con ternura, volviendo al registro de la naturaleza cuando se apaga el ruido exterior.

Este proyecto ya tiene un tiempo trabajándose, pero se consolidó durante la pandemia y es justamente un momento histórico donde el paradigma de la educación y el cuidado quedó patas para arriba.

Con la hermosa noticia del libro cerramos la charla, la despedida se torna más fría que en momentos de entrevistas cara a cara, ya no hay abrazo, saludo y contexto más que la pantalla. Pero la calidez del diálogo dejó abierta la posibilidad de un encuentro en el parque cuando podamos sentirnos más seguras y así poder tocar el libro, mirar sus dibujos y todo aquello que en su tienda nube se ve tan tentador. Por supuesto, compartimos música y podcast.   CLICK. – ¡chau!

Recordemos siempre: Los dibujos manifiestan sentires. 

IG: @fuegodeazar

Portfolio: www.behance.net/carodeclerk

Tienda: fuegodeazar.empretienda.com.ar

*Todas las imágenes fueron cedidas por Fuego de Azar

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