No estoy embarazada

*Victoria Paz Franco

Me pregunto por qué a las mujeres nos cuesta tanto-aún en tiempos donde el feminismo está instaladísimo-, el tema de aceptar nuestros cuerpos. Estoy en ese proceso. Pasé por todas las etapas, y confieso que es un camino placentero pero que hay que transitarlo con paciencia. Tengo deslices, pero una vez hecho, es muy liberador.

A muchas nos pasó que en un ómnibus nos ofrezcan el asiento preguntándonos si estamos embarazadas, o que nos lo pregunte un médico, o una doctora, o algún boludo. Al principio rabiaba, pero después comencé a capitalizarlo y a contestar que sí, y me ahorraba esos cincuenta minutos parada y apretada. Inteligencia, compañeras.

Salir de un momento incómodo, porque sí, no es lindo. Pero empecé a aceptarme, aunque siempre están los obstáculos. Me di cuenta de que no somos nosotras el problema, el problema son ellos. Ellos, que no crean leyes de talles para mujeres grandes. Ellos, que fijan estereotipos de belleza inalcanzables para miles de mujeres, las cuales incluso mueren en la camilla de un quirófano, intentando alcanzar algo que al fin y al cabo es un envase, al que hay que cuidar y amar, pero no torturar.

Nuestro cuerpo es nuestro, hay que aceptarlo con amor, aunque cueste, y estemos continuamente bombardeadas. Es un camino. No olvides que no sos vos, son los medios que reproducen estándares imposibles y absurdos, es el patriarcado, es el machismo. Acepta ese asiento y viajá confiada.

*Escritora, correctora, traductora, y luchadora por los derechos de la mujer. No milito en ninguna agrupación actualmente, milito en la calle, en mi casa, en donde puedo y en donde se presente la oportunidad.

Este artículo es parte de nuestro Dossier Febrero 2018 “Verano sin estereotipos”. Lee más aquí 👇

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