La cuarta semana del estallido social de Chile estuvo marcado por dos factores: la permanente acción politicial contra las y los manifestantes, y el Acuerdo por La Paz y la Nueva Constitución, firmado la madrugada del viernes 15 de diciembre por 11 de los 15 partidos políticos con representación parlamentaria.

El acuerdo ha sido calificado como histórico, pero también como una trampa del Gobierno y la derecha neoliberal para no soltar el mango, a través de un proceso constituyente lleno de letra chica que lo hace más antidemocrático que histórico.

Las feministas han continuado movilizadas, convocando a asambleas separatistas y a jornadas de formación para enfrentar un proceso constituyente que no satisface del todo a la ciudadanía movilizada y que será mejorado para avanzar hacia una nueva Constitución, paritaria y plurinacional.

La Asamblea Feminista Plurinacional realizó el viernes 15 de noviembre una Cabilda Feminista, donde se debatió sobre el acuerdo propuesto por los partidos desde la derecha a la izquierda representada por el Frente Amplio.

El domingo, dieron a conocer su declaración sobre el acuerdo, donde expresan que «hoy se ha corrido el cerco de los posible: la Constitución del 80, instalada autoritaria y violentamente ha llegado a su fin» pero agregan: «sin embargo, una vez más, a espaldas de las organizaciones sociales y territoriales, la institucionalidad política ha llevado adelante un proceso de Acuerdo por La Paz y la Nueva Constitucion a puertas cerradas»

«Seguiremos movilizadas ante la represión y la injusticia social: más feminismo. Por una Asamblea Constituyente paritaria, plurinacional, antipatriarcal y popular» concretan.

La organización feminista que denuncia el sexo sin consentimiento, No fue sexo, también dio a conocer su posición afirmando que «Reconocemos el avance que este acuerdo por una nueva constitución representa; ilustra cómo el movimiento social a permitido soñar más allá de los cerrojos que nos heredó la dictadura. Justamente por eso este acuerdo nos preocupa, ya que se hizo de madrugada, solo entre partidos políticos y de espalda al pueblo, sin consultar a organizaciones sociales, ni territoriales ni de trabajadores»

«Seguiremos movilizándonos por una asamblea constituyente feminista y exigiendo que todos los quienes han violado los DD.HH de les manifestantes, desde los mandos bajos a los altos, paguen de manera efectiva por sus crímenes. La Constitución será feminista o no será!» concretan.

La Corporación Humanas, junto a la Coordinadora UChile por AC y la Asociación de Académicas de la Universidad de Chile, convocaron al Primer Encuentro Cabilda de Mujeres, Mujeres y Nueva Constitución.

 

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Asimismo, la ONG Amaranta afirmo desconocer «un pacto a puertas cerradas, que además no estableció como condición el cese de la represión, y la salida del General Rozas. Seguiremos trabajando en torno a los territorios, informando, compartiendo y denunciando, pero no apoyamos el ‘Acuerdo por La Paz'»

El Observatorio Contra el Acoso Callejero, OCAC, afirmó que «que por fin tengamos en el horizonte una nueva Constitución es un avance, pero no podemos olvidar que acuerdo fue negociado por la misma clase política deslegitimada, a espaldas del pueblo y sin poner como condición mínima el cese inmediato de las violaciones a los derechos humanos»

«Estaremos atentas a cómo avanza este proceso y seguiremos exigiendo una agenda de verdadera justicia social y el reconocimiento de las violaciones a los Derechos Humanos, junto al castigo de los culpables al más alto nivel. Esto no se ha acabado» explicaron en sus redes sociales.

 

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