Fue en 1983 que el Encuentro Feminista Latinoamericano y el Caribe, decidió comenzar a relevar cada 22 de julio el trabajo no remunerado que realizan las mujeres de manera invisible y que sostiene la vida humana: el Día Internacional del Trabajo Doméstico.

El objetivo del movimiento feminista era y es  reconocer la contribución de las labores de las mujeres en los hogares, actividades que siguen manteniendo a las mujeres oprimidas por los trabajos de cuidados, crianzas y quehaceres de un hogar. 

Según cifras de la Encuesta Nacional del Uso del Tiempo(ENUT) de Chile, las mujeres  realizan en promedio 6 horas de trabajos de cuidados no remunerados diarios, mientras los hombres realizan solo 1, 8 horas diarias de este tipo de tareas. Esto no varía si una mujeres trabaja remuneradamente fuera del hogar, esta ocupada en otro tipo de actividades como estudios o es pensionada: siempre las mujeres realizan casi el doble de actividades domésticas que los hombres.

Esta realidad se ha visto agudizada con la situación de pandemia mundial y la obligación de gran parte de la población de estar en confinamiento sanitario, ha producido un aumento del agobio de las mujeres que deben realizar las tareas domésticas, de cuidados y crianza junto con el teletrabajo y otras actividades.

Por esto, surgen diversas iniciativas para relevar estas tareas en tiempos de virtualidad obligada. En ese contexto, la organización de feminismo territorial Autoconvocadas de Macul ha realizado un llamado abierto a participar de un fanzine especial con este tema, invitando a mujeres y disidencias a participar con cualquier expresión artística: poesía, fotografía, ilustración, etc.

Con el llamado «El quehacer doméstico, también es trabajo», la organización recibirá los trabajos hasta el jueves 16 de julio en el mail mujeres.macul@gmail.com

 

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