Prensa Rimisp

Según un estudio de Rimisp, en Chile, Colombia y México, estos hogares albergan a más personas dependientes y utilizan más el transporte público para ir al médico, en comparación a los encabezados por hombres. El análisis también refleja diferencias entre mujeres, según el territorio que habitan.

Cuáles eran las condiciones de los hogares de territorios rural-urbanos de Chile, Colombia y México, antes de la pandemia del COVID-19, es el tema de la última actualización del Observatorio de Género, Mujeres y Territorios de Rimisp – Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural.

La publicación “Desigualdades de género y territoriales frente al COVID-19” detalla la composición familiar de estos hogares, su acceso al servicio de alcantarillado y uso transporte público para acudir al médico. “Estos indicadores representan algunos de los aspectos de la vida cotidiana que se han vuelto críticos bajo el contexto de la crisis sanitaria”, dice el documento.

El estudio se basó en una encuesta, aplicada en 2017 y 2018 a aproximadamente 12 mil hogares de territorios rural-urbanos en estos 3 países, es decir, de zonas “intermedias”, conformadas por una ciudad pequeña o mediana que está rodeada por un conjunto de territorios más rurales. Así entonces, los territorios rural-urbanos “grandes” son más urbanos y los “pequeños”, más rurales. Este análisis excluye a grandes metrópolis y territorios rurales profundos.

Principales resultados

En todos los territorios, los hogares encabezados por mujeres son en su mayoría monoparentales (más del 60%). Estos, a su vez, albergan una mayor proporción de personas dependientes, en este caso, mayores de 65 años, en comparación a los liderados solo por hombres. “Tales diferencias en la composición de los hogares nos habla de una mayor demanda sobre las mujeres jefas de hogar en el contexto de la pandemia”, puntualiza el documento.

Además, en casi todos los territorios, los hogares monoparentales con jefatura femenina utilizan más el transporte público para acceder al médico. En Chile y Colombia esta situación se replica, también, para acudir al hospital de urgencias. “Esto nos alerta sobre el impacto diferencial que tiene para los hogares encabezados por mujeres (…) las restricciones en los servicios de transporte y la movilidad, propiciadas como medidas de control de la pandemia”, advierte la publicación.

Finalmente, sobre el acceso a alcantarillado, el estudio revela que, a diferencia de los indicadores anteriores, la mayoría de los hogares encabezados por mujeres tienen mayor acceso a este servicio. No obstante, se registran desigualdades entre mujeres según el territorio que habitan. En Colombia, el acceso decrece a medida que aumenta la ruralidad. Lo mismo sucede en Chile.

Presentación en Youtube

El análisis fue presentado en un conversatorio, disponible en la cuenta de Youtube de Rimisp. En él participó la coordinadora del Observatorio Valentina Cortínez, la investigadora principal de Rimisp Daniela García, la regidora de Salud del municipio de San Cristóbal Amoltepec (México) Leticia Ortiz, Leidys Ramírez del Ministerio del Interior en Cali (Colombia) y la cofundadora de la Asociación Nacional de Mujeres Rurales e Indígenas (ANAMURI) Mafalda Galdames (Chile).

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