Por: Emancipa Colombia. 

  1. El trabajo preparatorio de las marchas inició en enero.

En Bogotá, la plataforma Somos Un Rostro Colectivo (SURC) convocó 6 reuniones para la preparación de la marcha, las bogotanas pertenecientes a diferentes organizaciones, colectivas o particulares estuvieron reuniéndose semanalmente desde el 24 de enero para gestionar la logística de la marcha. De igual forma, en otras ciudades del país, la preparación de las movilizaciones se realizó desde inicios del año.

  1. Las marchas fueron autogestionadas y autofinanciadas

Las feministas colombianas organizaron diferentes actividades de recolección de fondos para la financiación de las marchas. En Bogotá, el 28 de febrero se realizó la Feria Feminista pro fondos, adicionalmente se realizó una venta de fotografías y kits con tapabocas, pañolestas, serigrafías, entre otros.

  1. Mujeres con discapacidad encabezaron la movilización en Bogotá.

Desde las primeras reuniones de coordinación en Bogotá se planteó la discusión sobre la accesibilidad a la marcha para todas las personas, incluyendo a quienes tienen algún tipo de discapacidad. Por lo anterior y para garantizar la participación de estas mujeres en la marcha, se definió que fueran ellas quienes encabezaran la movilización; de esta manera, se garantizó su movilidad durante toda la jornada. Así mismo, la logística de la movilización logró el alquiler de baños portátiles y de silla de ruedas para garantizar la participación de todas ¡El feminismo será anticapacitista, o no será!

  1. Luto Nacional por Feminicidios

Si bien cada ciudad tuvo sus reivindicaciones propias, hubo un llamado en común de las colombianas: Luto Nacional por Feminicidios. Según el Observatorio Feminicidios Colombia, en lo corrido del año 55 mujeres han sido asesinadas por ser mujeres. A esto se le suman, al menos 227 casos de femicidios registrados en el 2020 por el Observatorio de Violencias contra la Mujer de la Fundación Feminicidios Colombia. No es casualidad, entonces, que en todas las ciudades las mujeres asistieran a las marchas vestidas de negro. Ni una menos  ¡Nacimos con el derecho a vivir, no con el deber de huir!

  1. Las jornadas de movilización estuvieron llenas de arte, teatro y música.

Dentro de la agenda de las movilizaciones se incluyeron performances artísticos en ciudades como Bogotá, Medellín y Popayán, entre otras. De igual manera, en Cali, Ibagué y Popayán, Pasto y Bogotá la movilización se movió al ritmo de Batucadas feministas que con alegría y fuerza llenaron de música las calles. En otras ciudades, la movilización culminó con conciertos y presentaciones artísticas de mujeres.

  1. “La ciudad también es mía” 

Los lugares de concentración y las rutas de las movilizaciones no fueron arbitrarias, estos hacen parte de un proceso de apropiación y de dotación de significados a los espacios de las ciudades en los que somos constantemente agredidas. Por ejemplo, en Bogotá, la marcha inició en el Parque Nacional, lugar en el el Rosa Elvira Cely fue violada, torturada y asesinada en el 2012. En Ibagué la marcha inició en el Parque Galarza, ubicado en la “zona de tolerancia” de la ciudad. De igual manera, en Popayán se realizó una toma simbólica invitando a reflexionar sobre las labores del cuidado en el Barrio Bolívar, donde está ubicada la plaza de mercado más grande de la ciudad. 

  1. Escuela de formación en acompañamiento feminista en Derechos Humanos en el marco de la protesta social y movilizaciones de mujeres.

En el marco del 25N del 2020, se creó el esquema de verificación y protección de los Derechos Humanos por y para mujeres, con el objetivo de tener un acompañamiento feminista para las movilizaciones. Por medio de esta propuesta se consolida una grupa dedicada a cuidar y proteger las mujeres que salimos a las calles para luchar por nuestros derechos; por tanto se constituye la escuela de formación en acompañamiento feminista en Derechos Humanos, con el fin de capacitarse y contar con las bases y conocimientos para protegernos y cuidarnos por nuestra legitima defensa de protestar. De esta manera, este 8M, se sumaron mujeres de Palmira, Pereira, Suacha, Florencia, Medellín, Santa Marta, Cúcuta, Neiva, Ibagué, Paipa y Bogotá. Este trabajo mancomunado, nace de la organización, voluntad y tejido de redes, con el ánimo de enarbolar que no estamos solas y que nos cuidamos en manada.

  1. Sólo fotógrafas en la primera línea

Para este 8M fue un acuerdo, en la mayoría de ciudades, que sólo mujeres realizaran el trabajo de reportería, esta decisión se tomó para apoyar y fortalecer el trabajo de las realizadoras visuales y fotógrafas y como manifestación de rechazo a la falta de paridad en los medios de comunicación tradicionales. Adicionalmente, la decisión surge como una respuesta al enfoque con el que usualmente los medios de comunicación, liderados por hombres, cubren las marchas feministas y los casos de violencia de género ¡Nos cansamos de su enfoque machista, revictimizante y punitivo, las mujeres sabemos y hacemos periodismo y reportaje!

  1. El 8M no se conmemoró sólo en las capitales

El 8 de marzo es el día internacional de las mujeres trabajadoras y obreras, es una fecha de conmemoración global. En Colombia  los gritos y cantos de las mujeres no se escucharon únicamente en las grandes ciudades, también hubo grupos de mujeres que se organizaron en ciudades más pequeñas y en municipios para conmemorar esta fecha. En departamentos como cundinamarca, hubo platones y actos en Zipaquirá, Tabio, Suacha, entre otros. De igual forma en Timbio, Cauca; Calarcá, Quimbaya y Génova en el departamento de Quindío, Puerto Colombia, Atlántico; Chiquinquirá, Boyacá, entre muchos otros se realizaron actos conmemorativos por el 8M.

 

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