*Por Noelia Díaz Esquivel
@noediazesqui
Desde este último martes, por disposición de juez Julián Camacho, el concejal electo Luis Fernando Ramos Amarilla se encuentra con prisión preventiva, recluido en la Penitenciaría Regional de Misiones.
Luis Fernando Ramos Amarilla ―electo concejal departamental de Misiones- está imputado por el presunto abuso sexual de su adolescente, quien además es familiar cercano suyo.
La fiscala Karina Sánchez, sostiene que tras realizar todas las diligencias correspondientes en el caso y acceder a declaraciones de testigos y elementos tecnológicos, determinaron que el abuso sexual sí ocurrió.
En enero de este año, imputaron a Ramos Amarilla bajo los hechos punibles de estupro y abuso sexual en personas indefensas y solicitaron la imposición de medidas preventivas.
Recordó también que la causa ya se inició en 2021 cuando se había presentado la denuncia, pero que fue dilatándose, mientras que adelantó que en julio próximo ya vence el plazo para presentar la acusación contra Ramos.
De acuerdo con lo que había relatado en mayo pasado la madre de la víctima, el presunto abuso se dio en el 2020, cuando su hija tenía 16 años. Sin embargo, la menor recién se animó a contar lo ocurrido en el 2021.
Posteriormente, para el 31 de agosto de ese año se presentó la denuncia ante la Fiscalía de Fernando de la Mora y la carpeta fue trasladada a Misiones, donde quedó encajonada y el caso se fue dilatando, aparentemente ante las influencias políticas del supuesto autor.
El concejal electo puso en práctica varias chicanas para lograr dilatar la causa, entre ellas recusó a la fiscala, Karina Sánchez, quien finalmente ratificada para llevar la investigación.
Además, el político fue convocado para declarar en varias oportunidades, pero nunca se presentó e incluso logró impedir en varias ocasiones que la adolescente fuese llevada a la cámara Gesell.
Fiscala criticó las declaraciones de la defensa
La fiscala calificó de “poco felices” las declaraciones del abogado del concejal electo, quien había minimizado el hecho y sostuvo que fue algo “natural”.
Por otro lado, cínicamente, el investigado no negó los hechos sino que se justifica señalando que no puede ser procesado por abuso sexual en niños, debido a que el Código Penal establece que, para ello, la víctima debe ser menor de 14 años de edad, mientras que la afectada en este caso tenía 16 años cuando ocurrieron los hechos.