Mayo, trabajo, resistencia, Feminismo como respuesta al Capital

_20180508_095613
Adela Elvira Herrera( 16/12/1948 – 23/10/2017)
Foto: Amanda Huerta

“La imagen que ilustra este artículo es de Elvira Herrera, una mujer trabajadora que luchó contra la dictadura, trabajó en condiciones precarias toda su vida, peleó contra el stronismo, estuvo presa y llevó en el pecho la foto su marido desaparecido. La foto fue tomada cuando con sus compañeras de lucha fueron a la inauguración de la cárcel de emboscada como espacio de memoria histórica; con el ejemplo de Elvira, de la mano con sus compañeras, y de cientos de mujeres como ella, hoy el movimiento de mujeres se constituye en pilar fundamental de la resistencia.”

*Ana Valdez

Históricamente las crisis del capitalismo han tenido como respuesta medidas más conservadoras, es así que no es casual que en nuestra región afloren representantes de los sectores más retardatarios en los gobiernos de restauración del conservadurismo, y nuestro país no escapa a ello, esto ha quedado en evidencia con el triunfo en las pasadas elecciones del stronista Mario Abdo Benitez

La crisis es económica, un grupo minoritario de privilegiados pretende seguir sosteniéndose. Las personas dentro de este sistema capitalista debemos reproducirnos para poder sobrevivir, las condiciones en las que lo hacemos son desiguales de un clase a otra, y el patriarcado como institución instituyente se ha encargado de ubicar a las mujeres en condiciones mucho más desiguales para poder seguir manteniendo el orden establecido, ese lugar es fundamental para este sistema

Según cifras oficiales las mujeres trabajadoras en Paraguay, en un promedio general, ganan 30% menos que los varones por igual trabajo, esta brecha se agrandan por zonas como por sector económico en el que trabaja, y es directamente proporcional a las condiciones de trabajo, el 60% de las mujeres trabajan en condiciones precarias

Al decir precarias hablamos de 40% de mujeres no tiene acceso al seguro social, sin derecho un salario mínimo, con jornadas laborales superiores a 8 horas, sin días de descanso, y sin posibilidad de sindicalizarse, sin derechos mínimos

Cuando más informales son las condiciones del empleo esta diferencia se profundiza llegando a 45% menos que un varón, con mejores condiciones de trabajo esta diferencia se reduce, por ejemplo en el sector público la diferencia se reduce al 16% en el sector privado es del 10% en empleos formales.

Las mujeres que trabajan en mejores condiciones tienen en promedio 15 años de instrucción contra 10 años en caso de los varones, sin embargo para acceder a cargos las mujeres con el mismo nivel de instrucción que un varón tardan en la función pública en promedio 3 veces más de tiempo en llegar a alguna jefatura

La crisis económica produce desempleo que afecta más a la mujeres un 5,7 % ante 4,5% en varones En las áreas urbanas y rurales la diferencia es de 0,3 y 2,1 puntos porcentuales respectivamente. El 87% de las mujeres que trabajan de manera asalariada lo hacen en el sector terciario, y mayoritariamente en el sector de servicios. La sub ocupación, que va directamente ligado con el trabajo precario afecta un 23% a mujeres y en 16 % a varones

Y es ahí donde aparecen esas otras exclusiones del mundo del trabajo se estiman 4.000 niñas de entre 9 a 14 años en situación de criadazgo, es decir niñas que se dedican a tareas de cuidado y no remuneradas asumidas como tareas de mujeres. El candidato electo en un debate días antes de las elecciones manifestó ante la consulta sobre la problemática de la mujer que su propuesta seria: “Generando el ecosistema para que la mujer pueda liberarse de las responsabilidades que tiene cómo mujer, por eso estuve hablando de fortalecer los centros, hoy, hay un gran avance en termino de los albergues para niños, pero tenemos que avanzar más, para darle la posibilidad a la mujer que tenga esa libertad de ingresar al campo laboral”. Planteando como única alternativa de política pública crear una suerte de “depósitos de mujeres” sin resolver las problemáticas citadas anteriormente que generan las desigualdades estructurales.

El nuevo presidente fue a presentar a su próximo ministro del interior, responsable de la seguridad nacional ante la Asociación Rural del Paraguay ARP y Unión Industrial Paraguaya el titular de esta última amenazó con que no contratará más mujeres cuando fueron implementadas las mejoras en las condiciones de permiso por maternidad con la nueva Ley de Lactancia. Cuando en realidad esta ley no carga ningún costo al patrón, ya que es el seguro social el que abona el salario a la madre, y la patronal esta exonerada de aportar al IPS durante el tiempo de permiso por maternidad, con un costo CERO.

En el caso de las mujeres cuando trabajan y son madres, la patronal no paga el seguro social durante el tiempo de maternidad con lo cual las mujeres no tienen aporte jubilatorio, una mujer con 3 hijos durante su vida laboral tendrá que trabajar un año más para acceder al mismo derecho que un varón con la misma cantidad de hijos.

Las guarderías o centros de cuidados a las que están obligadas las patronales a tener a partir de 50 trabajadores varones o mujeres, pero esto no se cumple ni es controlado por las autoridades del trabajo

Al no ejercer el control el estado expulsa a las mujeres a trabajos precarios para cuidar a hijos de otras madres que deben salir a trabajar, recibiendo sueldos igual de precarios.

Las empresas que prestan servicios al estado de manera tercerizada violan los derechos de las trabajadoras en cuanto a salarios, horas de trabajo y muchas ni siquiera cuentan con seguridad social

Las organizaciones sindicales somos perseguidas, obstruyendo el reconocimiento, conformación y creación de sindicatos por parte de la Patronal y el Ministerio del Trabajo y sin organización revertir las condiciones actuales de desigualdad general y en particular la de las mujeres trabajadoras se torna más complicada.

Las patronales y el estado exponen a nuestros derechos como los culpables de trabar el desarrollo, la posibilidad de acceder a mejores condiciones con herramientas legales como la contratación colectiva están satanizadas y criminalizadas por los medios hegemónicos.

Con el objetivo precarizar las condiciones del trabajo donde otra vez se seguirán profundizando las desigualdades sobre todo sobre el cuerpo de las mujeres, las tareas de reproducción en la casa son asumidas por las mujeres, con lo cual la jornada laboral se extiende, después de trabajar de manera asalariada, se cargan de las responsabilidades de las tareas domésticas en la casa, tareas no remuneradas pero que alguien las debe hacer.

Como decíamos al no garantizar las guarderías o centros de cuidados como se denomina hoy en día, que por ley deben existir en los lugares de trabajo, las tareas de cuidado recaen en las familias y en las mismas en las mujeres de la familia.

Estas exclusiones terminan por expulsar a familias enteras a la pobreza y en muchos casos las mujeres se encuentran atrapadas sin poder dejar a sus hijos en un lugar para trabajar terminan expuestas a tareas al margen de la ley .

Así es el caso de las cifras detectadas en las penitenciarias donde un estudio de investigación arrojo que casi el 60 % de las mujeres encerradas en cárceles, lo está por micro tráfico de drogas, al conversar con las mujeres se pudo detectar que el trabajo de micro tráfico lo hacían porque podían estar en sus casas cuidando a sus hijos y realizando la actividad económica para sus subsistencia

El movimiento feminista actual, la resistencia le pareció al capital como inofensivo, asumió que si estaba mal pegarle a las mujeres, estaba mal violarlas, en la medida que avanza en discusiones y profundiza esta desigualdad del trabajo, develando la naturaleza del sistema y el patriarcado ya no resulta tan simpático, y las chicas empiezan a ser radicales, las clasifican en buenas y malas.

El capital tiene mucho miedo de las evidencias que ha dejado la ola del movimiento feminista en la región, y la respuesta ha sido mas conservadurismo, y por supuesto se evidencia más sobre la vida de las mujeres, el orden dominante se siente amenazado por lo tanto trata de defenderse, el encontrarnos en espacios solidarios y unitarios de reconocimiento de nuestra realidad es el único camino.

*Ana Valdez es Secretaria General del Sidets – Sindicato de Docentes de Trabajo Social


Este artículo es parte del Dossier de Mayo Mujeres y Trabajo. Para leer más artículos revisa:

Deja un comentario