Casiana Gatica expuso a favor de la legalización del Aborto en en la Cámara de Diputadxs de Argentina

Casiana es columnista de Revista Emancipa y este jueves 24 de mayo y como integrante de la Corriente Nacional Lohana Berkins expuso estas certeras y contundentes palabras:

Buenos Días:

Medio millón de mujeres abortamos por año. Medio millón de mujeres, que no queremos aceptar el mandato sobre nuestros cuerpos y nos animamos a desoírlo. Medio millón de mujeres, que por no tener acceso nos enfrentamos a la posibilidad real de que la vida se nos vaya por el colador, solo porque nuestro deseo no cumple con la moral impuesta. Medio millón de mujeres, que el Estado heteropatriarcal y capitalista decide nombrarnos desde el delito y arrojarnos a las sombras del mercado, donde nuestros cuerpos son la mercancía desechable.

Medio millón de mujeres, quedamos entrampadas en el aparato de dominio que nos impone este sistema, donde las instituciones que reproducen la lógica patriarcal y androcéntrica, empezando por las eclesiásticas, aportan el basamento cultural y moral, limitando nuestro ser a una mera función reproductora. Se nos niega la posibilidad de planificar y decidir nuestros proyectos de vida, porque el Estado ha decidido que nuestros cuerpos son el territorio de disputa donde se garantizará el sostenimiento de un sistema alienante, enajenante, esclavizante, colonizador, convirtiéndonos en máquinas reproductoras de mano de obra barata o peor aún gratuita.

Una de las instituciones históricas que ha negado nuestra vida es, la iglesia católica, que nos imprime el sello de herejes. La misma iglesia, que apaña curas abusadores, la misma iglesia que apoyo la última dictadura militar y genocida en nuestro país, avalando el robo de bebés, el asesinato y violación de nuestras compañeras.

Desde diciembre de 1983, con la recuperación democrática, estimamos que han muerto más de 3000 mujeres. No contamos con un número oficial, porque el Estado no tiene registros, solo lo sabemos según la cantidad de mujeres hospitalizadas por complicaciones de abortos clandestinos y porque el aborto es la primera causa de muerte de personas gestantes.

Las mujeres, lesbianas y varones trans de nuestra clase, rara vez somos prioridad de los gobiernos. La mayoría de nosotrxs, precarizadas y desempleadas, vivimos en la contradicción permanente de que si nos encontramos con empleo y decidimos llevar un embarazo a término, podemos quedar en la calle, porque eso le genera un gasto a la patronal y si nos encontramos desempleadas, y llevamos un embarazo en curso, sabemos con certeza que nos será imposible conseguir un empleo digno. Corremos la misma suerte que todos los sectores populares. Somos medio millón de mujeres, pero para el Estado y los medios hegemónicos de comunicación, nuestras vidas se vuelven invisibles cuando no nos amoldamos a lo que el sistema quiere. El mismo Estado que usa nuestro cuerpo para reproducir la lógica de la explotación, silencia nuestras muertes, para seguir oprimiéndonos, imponiéndonos como es que debemos vivir nuestra sexualidad.

El aborto lejos de ser un debate moral o religioso, es para nosotras una cuestión de clase, una cuestión política. Somos nosotras, las mujeres trabajadoras y mujeres pobres las que no accedemos a realizarnos la intervención con los cuidados que requiere. Somos nosotras, las que aun habiendo tomado la decisión de no querer ser madres no contamos con los recursos o la información necesaria. Para nosotras legalizar el aborto, es también hablar de justicia social. La interrupción del embarazo es un procedimiento sumamente seguro si es practicado con los instrumentos y en las condiciones adecuadas; negar estas condiciones no solo es promover la clandestinidad, es negarnos a las más empobrecidas nuestra condición de humanas y ciudadanas.

En este contexto, los logros que alcanzamos luego de años de organización y lucha en el movimiento feminista argentino, se ven amputados por el desfinanciamiento que este gobierno lleva adelante desde hace dos años, mediante la subejecución de los presupuestos de la Ley de Educación Sexual Integral y de los Programas de Salud Sexual Reproductiva, derechos que para nosotras son fundamentales e integrales.

De donde vengo, la provincia de San Luis, el aborto también es parte de nuestra cotidianeidad. No somos de otro país, sufrimos igual que el resto del pueblo trabajador la no implementación de las leyes de educación sexual integral y la escasa financiación de los programas de salud sexual reproductiva. El 17% de los partos registrados en la provincia, corresponden a niñas y adolescentes menores de 19 años. El 80% de esas adolescentes no desearon gestar, no lo eligieron. A pesar de que esos embarazos son considerados embarazos de alto riesgo, por no tener la madurez física ni psíquica para llevarlos adelante, somos una de las pocas provincias que no cuenta con un protocolo de interrupción voluntaria por causales, aunque sea nuestro derecho, desde el año 1922 en el código penal y haya sido ratificado por el fallo FAL en el año 2012 y que a nivel nacional contemos con un protocolo desde el año 2010 y actualizado en el 2016. La provincia de San Luis, cuenta con los laboratorios públicos para producir desde el Estado, misoprostol, el único medicamento que es considerado por la OMS para interrumpir un embarazo de forma segura. Sin embargo, nuestras vidas dependen de la creencia, la objeción de conciencia y la voluntad política.

Venimos a decirles que por cada mujer que aborta en la precariedad, por cada mujer trabajadora que se nos muere en el intento de vivir por fuera de la normatividad impuesta, por cada mujer que termina presa porque decide ejercer la soberanía sobre su cuerpo, por cada una de ellas, somos millones a su lado, sosteniendo, luchando. Somos nosotras las que acompañamos cuando el Estado niega, se ciega, vulnera. Venimos a exigirles a ustedes diputadas y diputados nos escuchen y de una buena vez por todas reconozcan nuestro derecho a vivir libremente y con dignidad. Desde el Partido Comunista y la Corriente Nacional Lohana Berkins queremos decirles que, ahora es el momento de dejar de lado sus creencias religiosas y morales y legislar en pos de nuestros derechos, ahora es el momento de ponerse en nuestra piel y entender que se trata de nuestra vida, nuestra salud, nuestra autonomía y soberanía a decidir sobre nuestros cuerpos. Parafraseando a nuestra querida comandanta de mariposas, Lohana Berkins, “El tiempo de legalizar el Aborto, es ahora”

Educación Sexual Para Decidir

Anticonceptivos Para No Abortar

Aborto Legal Para Decidir y No Morir.


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