Por Pam Méndez*

El 7 de junio se conmemora en Argentina el día del periodista. Seguramente, habrán visto, leído o escuchado a varias/os periodistas saludar y felicitar a sus colegas, otras/os probablemente hayan reducido el saludo a quienes enaltecen el oficio, algunas/os marcaron la división entre periodismo popular y de las corporaciones, etc… Son incontables los debates que giran en torno al periodismo y su accionar. Cuando la noticia devino en mercancía la nobleza del oficio comenzó a perderse, puesto que los intereses de la empresa ponderaron por sobre la prensa. Frente a ello, los medios alternativos empezaron a brotar para seguir librando una batalla por la comunicación. El terreno del periodismo y la comunicación están configurados como un espacio de interminables cuestiones, debates, e intereses y como si esto fuera poco, es necesario que sumemos un cuestionamiento más:

¿Qué lugar tienen las mujeres en la prensa masiva?

Según el relevamiento que el bot @columnistOs realiza en los principales medios escritos (Clarín, La Nación, Página 12 y Perfil), la cantidad de notas de opinión firmada por mujeres es considerablemente menor a las escritas por hombres. Diariamente el bot escanea las plataformas de estos medios y los datos que publica son alarmantes, por ejemplo:

El domingo 3 de junio (día del aniversario de Ni Una Menos y el día más importante para cualquier diario) ninguna nota de opinión fue firmada por una mujer.

Aunque la brecha en general disminuyó un poco a partir de vislumbrar dicha situación, aún estamos muy lejos de la paridad. ¿Qué implican estos datos? En primer lugar, dan cuenta de la constante segregación que sufrimos las mujeres a la hora de acceder a distintos espacios relevantes, en el caso de la prensa a las notas de opinión, y en segundo lugar también nos permite visualizar la falta de voces femeninas en los grandes medios escritos de nuestro país. Tanto concreta como simbólicamente pareciera que la opinión no es cosa de mujeres, encontramos aquí una barrera que es imperioso romper.

Sumado a la escasez de opinión en los diarios mencionados, la falta de perspectiva de género en los medios masivos es preocupante y dista mucho de las conquistas sociales que venimos logrando. Comunicar es una responsabilidad enorme, mediar entre los hechos y la sociedad requiere de un compromiso y voluntad inquebrantables, para estar a la altura del contexto es menester dar un giro en el modo de informar. El abandono de posturas sexistas y el refuerzo de los estereotipos de género aún forman parte de un horizonte y no de la realidad. Pero, esa transformación no llegará sola, sino a partir de la llegada de nuestra voz, nosotras queremos opinar de todo, tenemos que hacerlo porque dejamos de naturalizar el lugar de inferioridad dónde nos colocaron y salimos a conquistar todos los espacios que históricamente nos negaron.

Un día del periodista más pasó, el periodismo continúa siendo ese significante vacío al cual cada uno le carga el significado que más pertinente le parezca. Lo único concreto: aún parece ser un oficio vedado para muchas de nosotras…Aunque no por mucho tiempo más.

*Pam es estudiante de Comunicación Social de la Universidad de Buenos Aires e integrante del equipo de Revista Emancipa Argentina.

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