Alexa junto a sus Abogadas Mirtha Moragas y Sonia Von Lepel en la conferencia de prensa realizada el 11/08/2020

*Por Noelia Díaz Esquivel

Lejos de celebrar el Día de la Juventud, aquel setiembre de 2016 Alexa tuvo miedo por ser joven y ser mujer. Nunca más volvió a misa. Era coordinadora de la Pastoral Juvenil de la parroquia San José de Limpio y asegura que el cura de allí, Silvestre Olmedo, la manoseó aprovechándose de la confianza que ella tenía hacia él. Valientemente denunció el acoso sexual del que fue víctima el mismo día que ocurrió. Al no tener respuestas del Obispado, recurrió al arzobispo Edmundo Valenzuela, quien le pidió que “rece” por el supuesto agresor.

Olmedo ya había enfrentado un juicio por esta causa, pero el trámite quedó suspendido el 7 de junio de 2019. Rodrigo Yódice, su abogado, intentó excluir las pruebas que dio a conocer la Fiscalía y solicitó una pericia sicológica de la joven denunciante. Cuando el tribunal rechazó los incidentes presentados por el letrado, este los recusó y puso en duda su imparcialidad en el caso. Fue así como el proceso se detuvo.

El 22 de julio de 2020, las abogadas Mirta Moragas y Sonia Von Lepel, del Consultorio Jurídico Feminista, y el fiscal Luis Chamorro se presentaron en el Palacio de Justicia de San Lorenzo para el reinicio del juicio contra el cura. El Tribunal de Sentencia estuvo integrado por las juezas Leticia De Gásperi (presidenta) y Dina Marchuk, así como por el también juez Hugo Segovia.

31 DE JULIO DE 2020: Edmundo Valenzuela brindó testimonio

El arzobispo de Asunción, Edmundo Valenzuela, también fue llamado a dar su testimonio en el juicio oral y público contra el sacerdote Silvestre Olmedo.

Valenzuela dijo que no terminaron la investigación contra el religioso porque el protocolo de la Iglesia establece que si hay una acusación de este tipo, se abre una pesquisa interna; sin embargo, cuando la víctima denuncia el hecho ante la Fiscalía, se detiene la indagación. Pero la abogada querellante, Sonia Von Lepel, dijo que el arzobispo mintió en su declaración ante el Tribunal de Sentencia: «En su comunicado, el monseñor Edmundo Valenzuela había dicho por este caso que ‘se hizo de una piedrita una montaña’, entonces su posición era superrenuente, evadía las preguntas: mintió».

Von Lepel explicó que el 31 de enero, tras hacerse público el caso, Valenzuela emitió una carta en la que indicaba que la investigación canónica había concluido y que este documento fue ofrecido como prueba. Sin embargo, ese viernes 31 de julio de 2020 aseguró que la investigación nunca se terminó.

«Esto quiere decir que no le aplicaron ningún tipo de sanción de manera interna, miente el monseñor en ese sentido. No sé cómo va a desconocer que hay un informe firmado por el canciller y la máxima autoridad de la investigación canónica en el que refiere que se concluyó la investigación y se aplicó una sanción espiritual, y que habían separado a Silvestre Olmedo y fue remitido a un albergue para purificarse en ese tiempo», detalló Von Lepel.

El sacerdote Silvestre Olmedo quien reconoció en un audio haber manoseado a Alexa

CURA SE DECLARA INOCENTE

Silvestre Olmedo dice que tiene más de 30 años de servicio y que la denuncia en su contra busca dañar la imagen de la Iglesia Católica. “Yo creo que hay muchos daños y persecuciones que sufre la Iglesia. En cierta manera, le están utilizando (a la denunciante) para conseguir aquello que ni ella misma quiere. Pero una persona puede ser manipulada”.

El cura siempre se ratificó en su inocencia, aunque hay audios en los que admite que manoseó a Alexa.

El juez Hugo Segovia y las Juezas Dina Marchuk, es la del centro con el rosario al cuello y Leticia De Gásperi

10 DE AGOSTO DE 2020: TRIBUNAL ABSUELVE A CURA ABUSADOR

Silvestre Olmedo, el cura denunciado por acoso sexual, fue absuelto por dos de los tres jueces que formaban parte del Tribunal de Sentencia. Los magistrados Dina Marchuk y Hugo Segovia fundamentaron su decisión en que el hecho de manoseo efectivamente se dio, pero ocurrió una sola vez. Además, arguyeron que no existió relación laboral o de jerarquía entre el sacerdote y Alexa, quien en 2016 era catequista de la parroquia San José de Limpio. La sentencia será apelada, según lo señalaron las abogadas Sonia Von Lepel y Mirta Moragas. Las querellantes también denuncian que hubo prevaricato, ya que a pesar de haberse probado el hecho de manoseo, la víctima está obligada a pagar las costas del abogado del cura. Las defensoras de Alexa consideran que Segovia y Marchuk deben ser objeto de investigación y sanción por parte del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados (JEM); de hecho, así se hará, ya que desde este órgano se pronunciaron solicitando informes sobre la carpeta completa del caso.

Christian Kriskocivh quien fue denunciado por acoso sexual a una alumna de la carrera de derecho de la Universidad Católica de Asunción

JEM TIENE A MIEMBRO DENUNCIADO POR ACOSO SEXUAL

Recordemos que el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados tiene como miembro titular a Cristian Kriskovich, quien representa a la Universidad Católica y es protegido/encubierto por el clero respecto a una denuncia de acoso sexual a su exalumna María Belén Whittingslow. La joven hoy está refugiada en Uruguay porque de ser víctima, pasó al banquillo de los acusados, luego de que su profesor y acosador saliera también absuelto de la causa porque, según la Justicia paraguaya, solo hubo “galanteo”.

Hace un año que Whittingslow se encuentra prófuga de la Justicia paraguaya debido a una orden de captura emitida en su contra en el marco del caso de “los compranotas de la Universidad Católica Nuestra Señora de la Asunción”. La joven asegura que fue involucrada en este tema como represalia por denunciar a Kriskovich.

EL REPUDIO A LA SENTENCIA DE OLMEDO FUE TRENDING TOPIC EN REDES

Tras conocerse la sentencia de absolución para el párroco Silvestre Olmedo, la indignación se volcó a las redes sociales. Periodistas, comunicadores, influencers, futbolistas, organizaciones sociales, movimientos religiosos; incluso desde los sectores más conservadores de la sociedad se cuestionó duramente a Dina Marchuk y Hugo Segovia, jueces del caso. Y las preguntas que todo el mundo se hace es:

¿Cuántas veces tienen que tocar a una mujer/niña/adolescente sin consentimiento para que la ley la ampare?

¿Cuánto se tiene que ultrajar el cuerpo de las mujeres para que la Justicia considere acoso o abuso sexual?

¿Cuánto más tienen que gritar las mujeres para ser escuchadas?

¡Alexa No Está Sola!

¡Tocan A Una Y Nos Tocan A Todas!

 

Deja un comentario