*Por Noelia Díaz Esquivel

Un estudio hecho por la Unidad de Políticas de Género del TSJE reveló que del total de precandidatos para las elecciones internas, el 14% corresponde a mujeres que pugnarán por la intendencia, 32% para la titularidad de las juntas municipales y 40% para la suplencia.

En Asunción casi 320 mujeres dan pelea por la concejalía frente a una participación de 65,9% de hombres, mientras que la única mujer para el cargo ejecutivo de la intendencia, ratificará su candidatura ante 14 representantes masculinos.

El porcentaje de mujeres electas a cargos relevantes se fue incrementando tímidamente en los últimos 28 años. La verdadera posibilidad de candidatarse a altos cargos de decisión para las mujeres empezó en 1996, cuando se incluyó el artículo 32 de la ley 834/96 del código electoral que ordena a los partidos políticos garantizar la participación de las mujeres en un 20% para las internas partidarias. Es decir una mujer cada 5 cargos.

Según Marcela Zub Centeno, Secretaria General de la Red de Mujeres del Sur, realzaron un “monitoreo en los departamentos del sur y en la ANR el promedio de mujeres candidatas es de un 29,6%, por el PLRA un 34,9% y el Frente Guazú un 29,6%, llegan al escaso 30% de candidaturas. Lo que significa que después de estas internas del 20 junio, por supuesto, no todas van a lograr ser electas entonces ese porcentaje por lo general cae a la mitad”.

En 1996, año en donde el 2,72% de las mujeres que se candidataron para el cargo de intendente lograron ser electas, en 2006, Asunción eligió por primera vez a una mujer para la intendencia, Evanhy de Gallegos, con 73.397 votos. Se logró un 10% de cargos en las últimas elecciones municipales de 2015. En Paraguay, encontramos que en el periodo actual y el cual está culminando, hay una participación de 20,9% de mujeres en los cargos plurinominales y apenas 10,4% en los puestos más importantes de los municipios.

Zub continua expresando que dentro de la intendencia “tenemos apenas un 10% de mujeres intendentas actualmente electas y el promedio de candidaturas ronda en un 12% lo que es un promedio muy bajo para cargos unipersonales, porque como mencionaba ese promedio tiende a caer después de la elecciones internas”. 

Estas serán las primeras elecciones con listas desbloqueadas que permitirán a los electores y electoras votar a un partido, disponiendo un voto preferencial para un candidato o candidata, lo que determinará el orden de la lista del partido o agrupación política.

“Lo que nosotras vemos acá en Itapuá y en departamentos del sur como Misiones y Ñeembucú es que tenemos un número importante de candidaturas, incluso, tenemos listas paritarias. Estamos hablando que el en departamento de Itapúa son 12 listas paritarias, tenemos 4 listas paritarias del PLRA y Frente Guazú, a pesar que tiene paridad en sus estatutos,lastimosamente encontramos solo 2 listas paritarias en el departamento de Itapúa. Vemos que las normas no son suficientes en este caso sino que es importante avanzar en un cambio cultural dentro de los propios partidos que se manejan como estructuras muy masculinas, donde todavía la participación de las mujeres continúa siendo muy difícil”, señala Marcela Zub.

En principio puede entenderse como una ventaja para el mayor acceso de las mujeres a los cargos de poder, no obstante Marcela Zub advierte que no todo depende del diseño electoral, sino del apoyo de las agrupaciones y del reconocimiento de la ciudadanía a sus candidaturas. En este sentido, juega un importante papel la mirada de la sociedad hacia las candidatas como actoras políticas con autonomía en sus decisiones y con capacidad para gobernar.

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