Este domingo 21 de noviembre se realizaron en Chile las elecciones presidenciales, parlamentarias y de consejos regionales. Los comicios están marcados por ser el primer proceso eleccionario después del estallido social del 2019 y del proceso constituyente en curso, donde las fuerzas transformadoras tienen un importante rol.

Los resultados electorales tuvieron importantes hitos para el feminismo y las mujeres,  como la elección como Senadora de Fabiola Campillai, mujer trabajadora que recibió el impacto de una bomba lacrimógena de Carabineros en su rostro, en el marco de las movilizaciones del 2019, y por el que perdió la visión, el gusto y el olfato.

Asimismo, Emilia Schneider, se transformó en la primera mujer trans en ser elegida como Diputada de la República; Marcela Riquelme, será la primera mujer lesbiana en el Parlamento; y una mujer feminista y comunista, Karol Cariola, obtuvo la Primera Mayoría parlamentaria del país.

Pese a estos avances en las Parlamentarias, en las Presidenciales se vivió un revés para las fuerzas transformadoras, pues con un 28% de los votos el candidato de la ultra derecha conservadora, José Antonio Kast, pasó a segunda vuelta, junto al candidato de la izquierda, Gabriel Boric, con un 24% de los votos.

Kast gana la primera vuelta por solo 4% pero un preocupante porcentaje si se considera su programa con medidas abiertamente racistas, como construir una zanja en la frontera para evitar el ingreso de migrantes; anti derechos de las diversidades, como prohibir el matrimonio gay o anti derechos de las mujeres, como el privilegio en derechos sociales solo para las mujeres casadas y la eliminación de la ley de aborto en tres causales.

Ante esto, diversas organizaciones feministas comienzan a activarse para evitar el avance de un gobierno anti derechos.

 

 

 

 

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