¿Dónde están las mujeres heroínas de la patria?

*Por Noelia Díaz Esquivel

¿Dónde están las heroínas del 1° de marzo? ¿Por qué no están en el panteón de los? ¿Por qué no las nombran en libros de texto de las escuelas? ¿Dónde y cómo se relatan sus historias?

En el programa de radio #LaBuenaYunta, Anahí Vera Soto, historiadora e investigadora feminista, señaló que desde hace algunos años las mujeres de las ciencias sociales trabajan por construir ese otro relato, ese que nunca estuvo en la historia oficial. Las mujeres paraguayas SÍ tuvieron un rol protagónico, no siempre fueron las sumisas y abnegadas.

En el libro de oro, pero no en los libros de textos

Hace 155 años, mil mujeres se reunieron frente a la Catedral Metropolitana de Asunción, con el objetivo de votar por la creación de comisiones regionales encargadas de recolectar las donaciones de joyas y alhajas que serían destinadas a aumentar los elementos bélicos para defensa de la patria. Esto según actas de la época.

Esta reunión se realizó un 24 de febrero de 1867 y es considerada la primera asamblea femenina de Sudamérica. Este también es el origen de lo que se conoce como el ejército de retaguardia de Paraguay durante la Guerra de la Triple Alianza, la contienda más sangrienta de la historia de América Latina, en donde murieron entre 200.000 y 300.000 paraguayos.

“Es un tema complejo lo de la fecha. Se da cuando Carmen de Lara Castro y la historiadora Idalia Flores de Zarza la proponen. Es un posicionamiento político fuerte para la época. Ellas se toman del contexto del año 1974, que es el año Internacional de la Mujer según las Naciones Unidas y en el contexto de CEDAW. Es un posicionamiento súper interesante para esa época pero a la vez vestido de nacionalismo. Los años 70’ es una época muy difícil, ambas eran militantes del partido liberal. Entonces hacen una jugada muy inteligente, pero se juegan a la segura, porque homenajean a las residentas”, dice Anahí Vera Soto.

Durante cinco meses, mujeres de todas las ciudades de Paraguay entregaron más de 5.000 aros y peinetas de oro, collares de coral, anillos, prendedores de diamantes, relojes de bolsillo, vajilla con incrustaciones en piedra y espuelas de plata. Algunas lo hicieron convencidas, otras en cambio, fueron coaccionadas a entregar las joyas que formaban parte de las reliquias familiares.

Vera Soto reflexiona y señala: “¿Por qué ellas donan sus joyas y quienes las donan? Escolástica Barrios de Gill, por ejemplo, pertenecía a una familia considerada como traidora, sin embargo ella es la que empieza el movimiento de juntar las joyas. Es complejo, pero hay un giro cuando se habla de poder mirar este acontecimiento como la primera organización femenina, liderada por mujeres, con un posicionamiento político, más allá de que lo estén haciendo por sobrevivir o por presión. Sin embargo, para qué se usaron esas alhajas es un agujero negro, súper complejo desde el punto de vista historiográfico”.

Todas estas mujeres quedaron inmortalizadas como “las hijas de la patria” en el llamado “Libro de oro”, en donde se detalla el nombre, a veces el apellido y siempre el lugar de residencia de cada donante.

El “Libro de oro” tiene una cobertura con grabados en oro, un delicado trabajo de orfebrería anónimo. (Foto: Secretaría Nacional de Cultura de Paraguay)

Resignificar a “las hijas de la patria”

Desde el punto de vista historiográfico Paraguay tiene historias de mujeres, un poco anterior a la región, pero dentro de la mirada nacionalista. Según Anahí Vera, sin embargo, no hay mucha apertura hasta los 80’. En ese contexto señala que una de las precursoras fue Bárbara Potthast, quien vino de la Universidad de Polonia para hacer su tesis doctoral y comienza a hacer muchas preguntas. Se encuentra con Mary Monte de López Moreira y esto incluso impulsó a la historiadora a crear la cátedra de historia de género en la Universidad Nacional de Asunción.

Recién hace unos 10 o 15 años que se mueve el avispero y comienzan a proliferar investigaciones históricas, se discute desde otras miradas, se encuentran otras caras. Vera Soto relata que las historiadoras de otras generaciones dejaron muchas pistas y en base a ello, sumando a nuevas investigaciones los abordajes se hacen, por fin, desde una perspectiva de género.

“En todo lo que tiene que ver con las historias de mujeres se usa la metáfora de ver al revés de la trama, viste como cuando mirás un bordado y tenés que dar la vuelta para ver como hicieron el dibujo?, eso pasa con las fuentes, están ahí, siempre estuvieron las mujeres, pero es como tratar de reconstruir el estudio aplicando otras miradas”, Anahí Vera Soto.

No es lo mismo estudiar historias de hombres que de mujeres y si bien hoy la tradición está un poco más asentada porque hay herramientas metodológicas, seguimos siendo las recién llegadas. Hoy el desafío es continuar trabajando por desnaturalizar la historia de los “vencedores” porque las mujeres no solo fueron “las hijas de la patria”, no sólo donaron sus joyas.

 

*Imágenes utilizadas en el texto

  1. Las mujeres de la alta sociedad concurrieron a la entrega oficial de las joyas y “Libro de oro” en 1867. (Foto: El Centinela/Colección CAV/Museo del Barro)
  2. El “Libro de oro” tiene una cobertura con grabados en oro, un delicado trabajo de orfebrería anónimo. (Foto: Secretaría Nacional de Cultura de Paraguay)

*La entrevista completa la podés escuchar on demand en www.sinantena.fm

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