Por Noelia Díaz Esquivel

Casi la mitad de todos los embarazos en el mundo, un total de 121 millones, son no intencionales. Para las mujeres y las niñas la decisión reproductiva más trascendental de su vida no es una opción, así lo demuestra el informe “Visibilizar lo Invisible: La necesidad de actuar para poner fin a la crisis desatendida de los embarazos no intencionales”, publicado por el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA).

Más del 60% de los embarazos no intencionales terminan en aborto, y se estima que el 45% de todos los abortos son inseguros y producen el 13% de todas las muertes maternas.

Según la doctora Adriane Salinas Bomfim, oficial de Salud Sexual y Reproductiva de UNFPA, “este informe se hace para visibilizar el ejercicio de un derecho que depende de contar con acceso a servicios e insumos anticonceptivos. Es un derecho universal, que en particular, en el caso de Paraguay es un derecho constitucional. El derecho a la planificación familiar y el derecho a decidir cuantos hijos tener, con que espaciamiento y en qué momento, ese es un derecho individual que en nuestro país está en la Constitución Nacional, en el código sanitario y en el código de la niñez y adolescencia. Es un derecho que tiene arraigo en nuestro marco jurídico a nivel país”.

En Paraguay los embarazos no intencionales afectan principalmente a las adolescentes, mujeres indígenas, mujeres de niveles socioeconómicos más desfavorecidos. El impacto económico relacionado a los embarazos no intencionales en adolescentes, se traduce en un costo de 768 mil millones de guaraníes al año. En Paraguay, el embarazo adolescente genera pérdidas anuales de más de 703 mil millones de guaraníes en la actividad productiva de las mujeres y de 64 mil millones de guaraníes para el Estado.

La doctora Adriane señala que “según una estimación reciente, con base a la encuesta MICS que hizo la DGEC, con la base a la encuesta de hogares de Paraguay, el 35% de los embarazos en nuestro país son no intencionales, esto significa que 7 de cada 20 mujeres que están embarazadas no tenía la intención de tener, en ese momento, un embarazo. Cuando hablamos de embarazos no intencionales incluye los embarazos que antes le llamábamos no planificados y que aunque sean no planificados pueden ser deseados después, pero también incluye los embarazos fruto de abuso o de violencia sexual. En el grupo de adolescentes esta cifra es la misma que mujeres de otros grupos etarios”.

En nuestro país el derecho a la planificación familiar es un derecho constitucional y actualmente se cuenta con una canasta básica de métodos anticonceptivos en los servicios públicos de salud. Sin embargo, aún el ejercicio real de este derecho necesita fortalecerse.

 “También hay dificultades para adolescentes, muchas veces barreras sociales, culturales para acceder a servicios. Además aquí juega un rol súper importante la violencia basada en género y las mujeres que son presionas por sus parejas o entorno social con la obligación de ser madres y le obligan a no utilizar un método anticonceptivo. Por eso es importante involucrar a los varones para que entiendan que tanto ellos como las mujeres tenemos el derecho de decidir cuándo ser madres o padres y cuantos hijos tener”, agrega Salinas Bomfim.

El informe insta a los tomadores de decisiones y a los sistemas de salud a priorizar la prevención de los embarazos no intencionales mejorando la accesibilidad, aceptabilidad, calidad y variedad de la anticoncepción, y a ampliar de manera considerable la información y los servicios de salud sexual y reproductiva de calidad.

Para descargar el documento ingresar ▶️ bit.ly/swp2022_UNFPA

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