*Por Gabriela Isasi
El repertorio empleado históricamente para la educación musical, el canon occidental específicamente, fue moldeado a lo largo del tiempo, sesgado a cuestiones nacionalistas, religiosas, como también de genero. Limitando así y demarcando las metodologías.
En 6 años transitando la academia como estudiante, diferentes conservatorios, diferentes docentes, una misma pregunta: ¿Donde están las compositoras de música clásica?
En mi formación en la academia me he encontrado con un programa oficial de autores sugeridos que cumplen con los requerimientos técnicos y de interpretación. Así es que te encontras con nueve compositores germánicos frente a dos rusos, un polaco y un francés. Ninguna mujer.
Las áreas en las que han dejado la huella mas notable a nivel representativo siguen siendo las de carácter popular, en donde ha crecido de manera especialmente rápida tras el punk.
Haciendo una rápida revisión a un proceso histórico complejo nos encontramos con el advenimiento de la polifonía, de cierta manera impidió a las mujeres, excepto a las monjas mas privilegiadas en los conventos de la edad media, mantenerse al tanto de los desarrollos técnicos, al no tener acceso a la formación necesaria para este procedimiento mas complejo, durante el siglo XIV se convirtió en el arte de los clérigos. Retrasando las oportunidades educativas y profesionales de las mujeres de la época. Posteriormente durante el aumento en la actividad musical que se produjo dentro y fuera de la vida religiosa en la segunda mitad del siglo XVI, las mujeres comenzaron a adoptar procedimientos polifónicos.
Partiendo de este contexto nos encontramos con Hildegard de Bingen, nacida en 1908, primera compositora con un trabajo importante y vasto llegado a reconocimiento histórico, con amplios registros, melodías muy trabajadas, donde la música es tan importante como la poesía. Entre sus creaciones mas conocidas se encuentra el ciclo de canciones de la Sinfonía de la armonía de las revelaciones celestiales.
Percepción y estereotipos
Las evocaciones marcadas por la sexualizacion de las obras influye en el modo de escuchar del oyente. La percepción de la misma situada desde una mirada de genero, en muchas ocasiones cuando los críticos se han dado cuenta de que la compositora es una mujer, también tienden a percibir la música y sus significados intrínsecos en relación con la femineidad evocada.
Cuando las compositoras demostraban audacia, tenacidad y potencia en la sonoridad de sus obras, superaban las evocaciones fetichistas y estereotipos de las femineidades.
‘La mujer que exhibe su mente por el hecho de ser compositora es una amenaza para las definiciones patriarcales de la femineidad’ (Green, 1997, pág. 102)
Conociendo a Clara
Clara Wieck, o mas conocida como Clara Schumann tomando el apellido de su marido el reconocido compositor Robert Schumann, fue una mujer excepcional para el legado musical, una de las grandes compositoras del romanticismo alemán, su vida adulta y carrera profesional estuvo moldeada a la de Robert, quien llevó una vida turbulenta.

Desde muy joven destacó por su gran madurez emocional, superando la presión de su padre y profesor de música, la separación de sus padres, el noviazgo y casamiento con Robert, la maternidad larga y frecuente, la muerte precoz de varios de sus hijos, la enfermedad mental incurable de su marido, varios intentos de suicidio de éste.
La figura histórica de Clara fue redescubierta por las musicólogas de los años noventa, y rápidamente incluida dentro del canon clásico germano al que pertenecen personajes como Johannes Brahms, contemporáneo e íntimo amigo de ella. A pesar de la evidente importancia de Clara Wieck Schumann a nivel histórico, cultural y musical, en la programación actual de las salas de concierto aun no vemos reflejada la visibilidad que se merece.
Pianista, compositora y editora.
En su trabajo podemos encontrar intrépidas armonías, modulaciones poco comunes y de gran ocurrencia, elementos compositivos en algunos casos avanzados para su época. Un trabajo minucioso de estudio y de ejecución, recursos influenciados por las características del Romanticismo.
Tras la temprana muerte de su marido, 46 años, Clara de 37 años dejó de componer, con 23 trabajos publicados, entre solos de piano y música de cámara. Se dedico a la docencia hasta sus últimos años de vida, convirtiéndose en 1878 en la primera mujer profesora de piano en el conservatorio de Hoch, en Frankfurt, una valiosa referencia para las futuras generaciones de maestras.
Para muchos el conocimiento de la música consiste en conocer también la vida y obra de unos pocos compositores geniales que conforman el canon clásico, tomemos el impulso de preguntarnos: ¿cuantas compositoras clásicas conoces?, una simple pregunta nos lleva al puntapie para incorporar y difundir el trabajo de grandes pedagogas, abrir una puerta para llegar a grandes sorpresas.
- Gabriela Isasi es profesora de Iniciación al Piano Clásico, teoría musical y entrenamiento rítmico. Inició sus estudios musicales en la Escuela Musical Miranda. Actualmente se dedica al estudio de la interpretación pianistica y a la docencia.