La transición que no nos nombra

*Por Carmen Monges   Me hablaron de transición. De un futuro verde, limpio, sostenible. Me hablaron de una América Latina que dejaría atrás los combustibles fósiles para abrazar el sol y el viento. Me hablaron de una transición socioecológica justa.   Pero no me hablaron de ellas. De las mujeres que viven en los márgenes, donde el Estado no llega, pero las empresas extractivas están más presentes que nunca.   No me hablaron de las redes de mujeres en Chile, en territorios como Quintero y Puchuncaví, región de Valparaíso, o en Mejillones y Tocopilla, regiones del norte grande. Mujeres que se organizan, que denuncian, que se cuidan entre sí mientras la explotación arrasa, mientras el polvo cubre los techos, mientras las promesas de sostenibilidad se evaporan como el agua de los salares.     En esas zonas llamadas de sacrificio, ellas no son víctimas pasivas. Son las que resisten. Las que siembran vínculos donde solo queda tierra árida. Son quienes sostienen la vida. Tejen redes de cuidado, mantienen la memoria viva frente a un modelo que insiste en llamarse desarrollo mientras reproduce desigualdades y extractivismo.   Me pregunté entonces: ¿para quién es justa esta transición?   Porque cuando los territorios son reducidos a fuentes de “recursos estratégicos” sin consulta ni participación; cuando las comunidades, y especialmente las mujeres, son descartadas de las decisiones: ¿A quién sirve esta transición? ¿A qué le llaman sostenibilidad?      A veces pareciera que se habla de otro planeta. Como si esta transición fuera solo una cuestión de tecnología y cifras. Como si fuera neutra, técnica, despolitizada. Pero no lo es. Es profundamente política, y en Latinoamérica, profundamente desigual. Es una disputa por el poder, los territorios y la vida misma.   No se trata solo de cambiar la fuente de energía, sino de transformar las relaciones de dominación sobre los territorios y sobre quienes los habitan. Por eso, esta transición debe ser construida desde abajo, con quienes históricamente han sido excluidas de las mesas de decisión.   La transición energética puede ser una oportunidad, pero solo si dejamos de romantizarla y empezamos a preguntarnos quién decide, quién gana, quién pierde. Solo si dejamos de hablar de justicia ambiental como una idea abstracta y la convertimos en una práctica que incluya a las voces históricamente silenciadas.   Las mujeres en las zonas de sacrificio no solo resisten: sueñan futuros distintos. Imaginar es también una forma de lucha.   Proponen otras formas de cohabitar los espacios, modos de vida que no caben en gráficos ni informes técnicos. No usan lenguaje técnico, pero hablan desde la experiencia, desde el cuerpo, desde la tierra.   En sus voces habita la memoria, el cuidado colectivo y el derecho legítimo a decidir sobre sus territorios. Su liderazgo no es una opción: es el corazón de cualquier transición que aspire a ser justa.   Ellas enseñan que no puede haber transición justa si se sigue concentrando el poder, si se siguen ignorando las desigualdades históricas, si se siguen colonizando los territorios del Sur en nombre de promesas verdes por el clima.   No habrá transición socioecológica justa si no es también feminista, territorial y popular. Porque las transiciones que no cuestionan el poder, lo perpetúan. Porque no se trata solo de cambiar fuentes de energía, sino de transformar las relaciones con la tierra, con los cuerpos, con la toma de decisiones.   Este artículo es un abrazo para ellas. Las que, mientras nosotras debatimos conceptos, están allá, defendiendo el derecho a vivir en un ambiente sano, a criar sin miedo, a decidir sobre su territorio. Ellas no esperan que nadie les dé voz. Ya la tienen. Y la están usando.   *Carmen Monges, paraguaya, es ingeniera forestal e investigadora en gobernanza climática. Con un enfoque feminista, decolonial y ecológico, su trabajo busca promover procesos que reconozcan la interdependencia entre las personas y la naturaleza, defendiendo la memoria colectiva, el cuidado y la dignidad de las comunidades locales y sus territorios. Este artículo forma parte de su trabajo de campo. 

La crisis Climática desde el Chaco

  🎙️✨ Emancipa Paraguay organizó un taller teórico y práctico sobre podcast y audiorelatos para comunicadoras y comunicadores del Chaco, facilitado por Nico Granada. 🎧🌱 Esta fue la segunda edición de los círculos de aprendizaje: La Crisis Climática desde el Chaco, una de las actividades en el marco del proyecto Periodismo por la Acción Climática.   🔥 La jornada estuvo llena de aprendizajes y encendió la chispa de contar las historias del Chaco desde la mirada de quienes viven y sienten ese territorio. Te compartimos este reel que resume esa maravillosa experiencia. 🎥💚   ———   *𝘌𝘴𝘵𝘦 𝘮𝘢𝘵𝘦𝘳𝘪𝘢𝘭 𝘧𝘶𝘦 𝘱𝘳𝘰𝘥𝘶𝘤𝘪𝘥𝘰 𝘦𝘯 𝘦𝘭 𝘮𝘢𝘳𝘤𝘰 𝘥𝘦𝘭 𝘱𝘳𝘰𝘺𝘦𝘤𝘵𝘰 𝘝𝘰𝘤𝘦𝘴 𝘱𝘢𝘳𝘢 𝘭𝘢 𝘈𝘤𝘤𝘪ó𝘯 𝘊𝘭𝘪𝘮á𝘵𝘪𝘤𝘢 𝘑𝘶𝘴𝘵𝘢 (𝘝𝘈𝘊), 𝘪𝘮𝘱𝘭𝘦𝘮𝘦𝘯𝘵𝘢𝘥𝘰 𝘦𝘯 𝘗𝘢𝘳𝘢𝘨𝘶𝘢𝘺 𝘱𝘰𝘳 𝘞𝘞𝘍-𝘗𝘢𝘳𝘢𝘨𝘶𝘢𝘺 𝘺 𝘍𝘶𝘯𝘥𝘢𝘤𝘪ó𝘯 𝘈𝘷𝘪𝘯𝘢.⁣⁣⁣

Taller de producción de audiorrelato: La crisis climática desde el Chaco

Emancipa Paraguay lanza la segunda edición del taller La crisis climática desde el Chaco, dirigido a periodistas, comunicadores y comunicadoras residentes en la región Occidental. En esta ocasión, la formación estará enfocada a los profesionales que busquen mejorar sus habilidades en la producción de podcasts o audiorrelatos.    El taller se llevará a cabo los días 19 y 20 de marzo en Filadelfia. La capacitación estará a cargo del periodista Nico Granada, con quien facilitará las herramientas prácticas para la producción de podcasts, desde la conceptualización hasta la edición de audio.    Al respecto, Granada indicó que “El micrófono es embajador de los oyentes a quienes queremos hacer sentir partícipes de una experiencia ajena a ellas y ellos: en lo posible hay que llevarles esa experiencia en formato de sonidos y palabras”.    Las postulaciones ya se encuentran abiertas y hay tiempo de postular hasta este domingo 9 de marzo. Se seleccionarán 15 participantes, que tendrán cubiertos sus traslados, hospedaje y alimentación.    Tras el evento se seleccionarán cinco propuestas que recibirán mentorías y apoyo para su posterior desarrollo. Al respecto, Mónica Bareiro, coordinadora de la iniciativa desde Emancipa, explicó que “tuvimos más de 17 postulaciones en menos de 24 horas, es una señal muy clara y contundente de que sobran las ganas de hacer buen periodismo en el Chaco y desde Emancipa, estamos orgullosas de contribuir a estas formaciones”.   Tras participar en la edición anterior de este taller, Fidelminio Losa Toews, fue uno de los ganadores del Concurso de Periodismo Ambiental 2024. En esa ocasión se contó con la facilitación de la periodista boliviana Isapi Rúa. “Ahora, con el aporte de Nico Granada, vamos a poder complementar la formación que reciben los compañeros, contribuir con el desarrollo de sus capacidades”, explicó Bareiro.   Desde Emancipa Paraguay, la  Agencia Nacional de Noticias y El Surtidor en el proyecto “Voces para la Acción Climática Justa” (VAC) impulsado en Paraguay por WWF-Paraguay, Fundación Avina y SouthSouthNorth.     *𝘌𝘴𝘵𝘦 𝘮𝘢𝘵𝘦𝘳𝘪𝘢𝘭 𝘧𝘶𝘦 𝘱𝘳𝘰𝘥𝘶𝘤𝘪𝘥𝘰 𝘦𝘯 𝘦𝘭 𝘮𝘢𝘳𝘤𝘰 𝘥𝘦𝘭 proyecto 𝘝𝘰𝘤𝘦𝘴 𝘱𝘢𝘳𝘢 𝘭𝘢 𝘈𝘤𝘤𝘪ó𝘯 𝘊𝘭𝘪𝘮á𝘵𝘪𝘤𝘢 𝘑𝘶𝘴𝘵𝘢 (𝘝𝘈𝘊), 𝘪𝘮𝘱𝘭𝘦𝘮𝘦𝘯𝘵𝘢𝘥𝘰 𝘦𝘯 𝘗𝘢𝘳𝘢𝘨𝘶𝘢𝘺 𝘱𝘰𝘳 𝘞𝘞𝘍-𝘗𝘢𝘳𝘢𝘨𝘶𝘢𝘺 𝘺 𝘍𝘶𝘯𝘥𝘢𝘤𝘪ó𝘯 𝘈𝘷𝘪𝘯𝘢.⁣⁣⁣⁣⁣⁣⁣⁣⁣

Llamado urgente a proteger a indígenas en aislamiento voluntario

Tras una misión de emergencia en Paraguay, el Grupo de Trabajo Internacional para la Protección a Pueblos Indígenas en  Aislamiento y Contacto Inicial (GTI PIACI), denuncia la grave deforestación que afecta al Chaco. Señala la violación del derecho a la autodeterminación de las comunidades ayoreo de Paraguay y Bolivia, incluyendo fracciones del pueblo totobiegosode que viven en aislamiento voluntario.   Por: Aramí Miranda   Del 19 al 25 de febrero, la misión de emergencia de GTI PIACI visitó las comunidades Ayoreo de Chaidí (a 521 kilómetros de Asunción) y de Ijnapui (551 kilómetros de Asunción), que terminó con una conferencia de prensa y visitas a autoridades del Instituto Paraguayo del Indígena (Indi) y la Defensoría del Pueblo.    La comitiva estuvo conformada por más de 15 representantes de organizaciones y líderes indígenas de la Amazonía y del Gran Chaco. Entre ellos, las autoridades indígenas de Colombia, Ecuador, Bolivia y Perú.    En cinco días en el territorio chaqueño, la misión pudo ver de primera mano el impacto de la deforestación masiva en el territorio y escuchar testimonios de los habitantes de comunidades indígenas sobre los indicios o avistamientos de pueblos en aislamiento voluntario y su extrema preocupación por la falta de respuesta del Estado paraguayo para garantizar sus derechos.    Los líderes indígenas expresaron su alarma ante «la magnitud de la pérdida de los bosques del Chaco», afirmando que los ayoreos no buscan tierras, sino la conservación de su hogar, sin él, tanto ellos como los animales que lo habitan, se ven en riesgo de desaparecer.    “Las voces tienen que ser escuchadas, tienen que ser acogidas porque los pueblos indígenas ya existíamos antes de la llegada de los españoles y seguimos existiendo” exclamaba el presidente y líder del pueblo Huaoarani de la Amazonía Ecuatoriana.   Entre los principales reclamos de las comunidades en Paraguay, dirigentes del GTI PIACI mencionaron las miles de hectáreas de bosque perdidos en los últimos años, así como las reiteradas denuncias a la Estancia Faro Moro. Se trata de una empresa de origen británico, cuya expansión preocupa por su acercamiento a la comunidad Ijnapui debido al supuesto uso de herbicidas, pesticidas y químicos en los cultivos de soja.     Para los líderes, de esta forma el agronegocio realiza «una intensa deforestación y limpieza étnica» y a su vez la reducción de territorio indígena, cuyo territorio ancestral es de más de 11.000 km2 en Paraguay.    Pablo Inuma, presidente de la Federación Nativa del Río Madre de Dios y Afluentes de Perú, señaló que nunca había presenciado una deforestación de tal magnitud como la que está ocurriendo en el Paraguay.    Problemáticas puntuales:   La deforestación masiva en el Chaco paraguayo por parte de la agroindustria es una amenaza constante al territorio ancestral de los pueblos indígenas en aislamiento voluntario, así también pone en riesgo su salud por el uso de agroquímicos. La carretera Roboré – Agua Dulce (Paraguay/Bolivia) pone en riesgo el territorio de los Ayoreo en aislamiento voluntario, vulnerando la autonomía indígena al atravesar por la reserva Ñembi Guasu que causará aún más deforestación y la explotación ilegal de recursos naturales, como tala y minería.  A la espera del informe de fondo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos-CIDH. La comunidad indígena Ayoreo de Chaidí solicitó medidas cautelares a la CIDH en 2016 por la amenaza a su territorio. La visita de emergencia pidió emitir un informe detallado sobre el caso que resalta la enorme pérdida de los bosques del Chaco y la urgencia de tomar acciones inmediatas para proteger los derechos de la población indígena y la preservación de los bosques.    Juntos desde la misión, hacen un llamado de atención al Estado paraguayo, a los defensores y defensoras de derechos humanos, a atender directamente la situación en la que viven los ayoreos contactados y  no contactados, ya que esto representa una violación de derechos internacionales graves, tanto medioambientales como humanos.    Este material fue producido por Aramí Miranda, participante del programa de Prácticas Profesionales, en el marco del proyecto Voces para la Acción Climática Justa (VAC), implementado en Paraguay por WWF-Paraguay y Fundación Avina.

El oro es verde, un relato en primera persona

A  138 kilómetros de Asunción, el Parque Nacional de Ybycuí esconde historia, biodiversidad y aventuras. Desde 2013, este lugar es escenario del campamento del Programa de Apoyo Voluntario en Áreas Protegidas (PAVAP). Este año, en su XIII edición, Aramí Miranda, participante del programa de prácticas profesionales de Emancipa, tuvo la oportunidad de participar y relata, en primera persona, cómo fue sumergirse en su magia.     *Aramí Miranda   Caritas pintadas de flores, aves y frutas, brillos y orejitas de zorro: así recibía el equipo técnico a todos los voluntarios del PAVAP. En la mañana del 14 de febrero, con bolsones y camping listos, comenzaba una aventura que superaría todas mis expectativas. Mi primer San Valentín enamorada, pero de la naturaleza.   Día uno   Después de poco más de tres horas de viaje, llegamos por la tarde al Parque Nacional Ybycuí  y mientras el sol se escondía, los participantes del cuarto campamento de PAVAP 2025, armábamos nuestros campings.  Divididos en dos grupos, mi jornada empezaría de noche: observación de herpetofauna (anfibios y reptiles).    Dentro del parque observamos especialmente anfibios, como las ranas. Tuvimos una charla especial sobre estos pequeños animales que me hizo reflexionar sobre por qué las personas crean mitos sobre ellos o les hacen daño solo por su aspecto. También sobre quién me hizo tenerles tanto miedo.   Con ese mismo miedo irracional caminamos hasta la zona recreativa del parque, lugar en el que están ubicados los arroyos y los “ykua” como se diría en Paraguay, observamos varias especies de las cuales recuerdo vívidamente una, de la familia Hylidae, en guaraní algún tipo de “ju´i”que me trepó y recorrió toda la pierna. Creo firmemente que cuanto más miedo tengas, más posibilidades tenés de que un ju´i te trepe  la pierna.      Día dos   Una mañana fresca a las 5 am sonaba una alarma que despertaba a todo el campamento temprano para poder desayunar y empezar nuestro día. Primera salida: avistamiento de aves.   Una actividad que esperé por mucho tiempo, observar las diferentes aves en el Parque Nacional de Ybycuí. Antes de empezar a recorrer el parque nos enseñaron a utilizar binoculares y nos entregaron una guía de aves del Paraguay para que podamos distinguir las especies que viéramos.   Al recorrido nos acompañaron Brisa Flores y Milagros Benítez, aficionadas por el mundo de las aves. Ambas comentaban desde el principio no ser profesionales, sin embargo sus conocimientos y entusiasmo hacía que cada detalle cobrara vida.    Caminando por el parque nos enseñaban a reconocer sus cantos, sus colores y los lugares donde comúnmente habitan. Nuestro primer encuentro fue con una saíra dorada a la que la luz del sol le daba directamente resaltando sus colores. Más adelante nos encontramos con un carpintero posándose en un árbol, un pitogüe vigilando sobre una rama alta, hermosos boyeros moviéndose en bandada, anambé y hasta de la emoción alucinamos ver a un bailarín azul.      En la segunda salida del día nos tocó visitar el museo de La Rosada, un lugar lleno de historia, tan fascinante que resulta difícil decidir por dónde comenzar. Al llegar conocimos a Rosa Benítez o Rosita para los amigos. Ella es la primera mujer jefa de guardaparques de Ybycuí, un rubro tradicionalmente ejercido por los hombres, pero Rosita rompe con todos los estereotipos.     Nos recibió con una sonrisa de oreja a oreja y con una voz fuerte pero amigable, rasgos que siempre la caracterizan. Habla mucho, incluso demasiado, como ella misma dice, pero es que tiene tanto para contar que nadie quiere que termine.   Guió al grupo por el museo contando la historia de cada rincón, cada personaje dentro y cada pieza en exhibición. Todo sobre la historia de La Rosada y los herreros de Ybycuí, siempre enorgulleciendose del lugar donde nació y creció, con la convicción de que “conocer nuestra historia es necesaria para amar cada parte de ella”.     La tercera salida del día fue, para mí, una de las más importantes: recolección de residuos en el parque. Más que una simple actividad, era un acto de responsabilidad y compromiso con este patrimonio natural e histórico.   Con guantes y bolsas en manos, estábamos listas y listos para recoger todos los residuos que encontrábamos. Desde botellas de plástico, envoltorios de comida, papel aluminio y lo más común: latas de cerveza entre las plantas y cerca de los arroyos.    Aprendí en ese momento que cuidar la naturaleza no es solo decir que nos importa, sino demostrar con acciones, como la frase que dice que “una acción vale más que mil palabras”.       Casi terminando el día fuimos a merendar al campamento y nos sorprendieron con una actividad: prepararnos para disfrutar del “arroyito time”. Un tiempo para conocernos más y compartir risas, fue divertido ver cómo personas del equipo técnico y colaboradores del programa con lo serios que eran al momento de explicar y hablar sobre sus temas, se divertían y dejaban que su niño interior saliera a jugar.    Llegó la noche, la cena estaba lista y las sillas en una ronda para poder cenar acompañados, charlando un poco y preparándonos para actividades nocturnas. La última actividad de la noche antes de finalizar el campamento para mi grupo fue la de cámaras trampa.    Hay una famosa frase que dice “aprendiz de todo, experto en nada”, Luis Recalde es la excepción, aprendiz de todo y experto en todo. Él era el encargado de enseñarnos para qué y cómo funcionan las cámaras trampa. Comentaba con tranquilidad sobre su experiencia y sobre todo lo que llegó a captar en las cámaras, así también los errores que se pueden cometer y los que él llegó a cometer en el proceso.    Día 3 y último de campamento    Otra vez sonaba la alarma que despertaba a todos a las 5 am, nuestro último desayuno al aire libre. Mi grupo y yo nos preparamos con termos de agua llenos y ropa cómoda para recorrer algunos de losSeguir leyendo “El oro es verde, un relato en primera persona”

Loma, con primeros títulos, 41 años después

  🌿 Tras 41 años de resistencia, el pueblo Guaraní Ñandeva recupera 10 mil hectáreas de su territorio ancestral. 💪🏽 Para las mujeres de Loma la tierra es vida, justicia y alimento para sus familias. Hoy celebramos su lucha, pero el camino sigue: ¡defender la tierra es defender el futuro! ✊🏽 — *Este material fue producido en el marco del proyecto Voces para la Acción Climática Justa (VAC), implementado en Paraguay por WWF-Paraguay y Fundación Avina.

Manteniendo las raíces, el futuro del pueblo Mbya Guaraní

Representantes del pueblo Mbya Guaraní presentaron su Plan de Vida, un documento elaborado durante dos años, con el objetivo de preservar su cultura y territorio. “Los Mbya Guaraní nos enorgullecemos de nuestra cultura. Nuestros descendientes viven plenamente nuestra cultura, comprendiendo y respetando las otras, adquiriendo de ellas todo lo que nos es útil, sin debilitar nuestro Teko”.  *Por Aramí Miranda   El Mbyakuéry Ñevangapukuverã, Plan de Vida del Pueblo Mbya Guaraní del Tekoha Guasu fue diseñado por más de 30 comunidades indígenas de los departamentos Caazapá e Itapúa, reflejando los pilares del pueblo Mbya: Teko (forma de vida), Tekoha (territorio) y Tesai (pleno bienestar). El diseño del plan fue apoyado por organizaciones como la Federación por la Autodeterminación de los Pueblos Indígenas (FAPI), la Asociación de Comunidades Indígenas de Itapúa (ACIDI) y la Asociación Tekoa Yma.     El estudio se centró principalmente en el concepto del “Ser Mbya”, quiénes son, cómo era la vida de sus padres, cómo viven en la actualidad y cómo deben vivir en el contexto actual. El proceso incluyó cuatro jornadas de validación de información sistematizada, se realizaron 41 entrevistas en las que participaron líderes de diversas comunidades, sabias y sabios, líderes espirituales, jóvenes, mujeres y profesionales Mbya, todos del departamento de Caazapá e Itapúa.     Jóvenes investigadores   Eligio López, de la comunidad Mboi Ka’e, departamento de Itapúa, explicó el proceso llevado a cabo para la elaboración del plan de vida, destacando que este se inició con una asamblea en la que participaron representantes de ACIDI y referentes de Tekoa Yma. Fue a partir de esta reunión que se consolidó el compromiso con el diseño del plan de vida. La primera tarea que tuvieron como pueblo fue la conformación de un equipo de investigadores para trabajar y diseñar su plan de vida, de ahí, nos comenta que seleccionaron veinte jóvenes, tanto mujeres como hombres de diferentes comunidades, quienes iban a llevar adelante la investigación.      Silvio Villalba, de la comunidad Idem Ypeti, relató: “Fui elegido como uno de los investigadores. Para iniciar con todo esto, nos sentamos a charlar con todos los que fuimos electos. Nos empezamos a preguntar de quién sacaremos estas informaciones, y colectivamente dijimos: ‘Vamos a preguntarle a nuestras abuelas y abuelos, a las ancianas y ancianos. Solo de ellos sacaremos la información más sabia’”. Luego, agregó que empezaron a elaborar una guía de preguntas para definir qué les iban a consultar a sus sabias y sabios. “Empecemos preguntando quiénes somos, de dónde venimos. Eso es lo que responderá a todas nuestras dudas”, y Floriano Benitez de la  comunidad Mboi Ka´e, añadió que, a parte de estas sabias y sabios, se recurrió a jóvenes, mujeres y profesionales indígenas.    Celina Centurión González, de la comunidad Viju, explicó que los investigadores se reunieron casi 30 veces para analizar las informaciones recogidas en las entrevistas. De esas reuniones, identificaron que los temas más destacados eran: la espiritualidad mbya, la cultura y las costumbres mbya, la transmisión intergeneracional de la cultura mbya, el sistema de justicia interna, la forma de organización y participación del pueblo mbya, la tierra y el territorio, el medio ambiente y el cambio climático, la economía sostenible, la salud de la población, y la seguridad alimentaria junto con la producción para el consumo. Estas 10 problemáticas surgieron como resultado de todas las entrevistas realizadas.   “Roguereko casi dos años de trabajo, roñohêhaguâ peteî resultado importante oreve guarâ.  Hetaiterei mba’e rotopa, péa ha’e ore tesoro, ore encanto oreve guarâ, oñembohera ko Plan de Vida. Heta mba’e rohendu pe 24 horas de grabación roguereko akue. Ore ko’âga roikuaave yva roikuaa, pépe rotopa, ñe’ê apytépe, roñohê chugui iporâporâvéva, pe karaku ro’eva chupe, ikatuhaguâicha rog̃uahê peteî ore roipotaité, ha ko’âga rog̃uerekóma ape ore pópe. Agradecimiento enterovetepe péva oñembopyry’akue orendive. Péape oî ñande tesoro, ñande ñe’ê, ore idioma guarani, che ha’e mbya guarani”, Andrés Duarte, comunidad Mboi Ka´e.   Se identificaron las propuestas para abordar las situaciones problemáticas que atraviesa el pueblo Mbya Guaraní, logrando visualizar tres grandes ejes estratégicos para alcanzar lo que anhela este pueblo:   Lo primero es el fortalecimiento de la cultura Mbya Guaraní. Esto es fundamental para la continuidad del pueblo ya que lo que los define como Mbya, es su cultura.   Lo segundo, es la restitución del territorio ancestral y cuidado de las tierras actuales. Este eje es la continuidad de las luchas de sus abuelos por la recuperación del territorio que les pertenece históricamente a los Mbya.   El tercer eje, es la producción y generación de ingresos sostenibles, la importancia del desarrollo de la cultura Teko, el espacio donde se vive Tekoha y es el complementada con una vida saludable Tesai. Para alcanzar la salud plena se debe partir de la alimentación y un medio ambiente saludable, por eso se necesita incluir los ingresos de forma sostenible sin dañar el teko, el tekoha ni a los Tekohagua.    “Lo que decidimos en el plan de vida es que la comunidad debe fortalecerse, para nosotros y para los de afuera también. Hay que proteger y respetar la comunidad Mbya, nuestras tradiciones deben ser fortalecidas. Si no, se ha perdido la cultura, entonces debe ser fortalecida, y de manera saludable, en la alimentación y en la espiritualidad”, finalizó Alberto Vázquez, líder de la comunidad Pykasu´i.    ——– *Aramí (18), es participante del Programa de Prácticas Profesionales en el marco del proyecto VAC.  Este material fue producido en el marco del proyecto Voces para la Acción Climática Justa (VAC), implementado en Paraguay por WWF-Paraguay y Fundación Avina. 

Voces de la juventud chaqueña en acción contra la crisis climática

Un grupo de estudiantes del Colegio Nacional Técnico Filadelfia del departamento de Boquerón, lideró su propio programa llamado “La Voz para el Cambio”, a través de la radio Pa`i Puku AM 720. Se emitieron cuatro programas con el propósito  de concienciar sobre el cambio climático en su comunidad.  *Por Arami Miranda   Jóvenes voces se apoderaron de los estudios de la emblemática radio chaqueña Pa´í Pukú y aunque no tenían experiencia, se desafiaron a conducir un programa radial al que llamaron “La voz para el cambio”.    Junior Robledo, Fredy Sosa, Cristal Aliente y Camila Zuge, fueron ganadores del concurso que se realizó en el marco del proyecto “Nutriendo Mi Raíz”, ejecutado por la organización FortaleSer. A este equipo se sumaron Saúl Amarilla, Saúl Chávez, Vanessa Dubaldo y Álvaro Garay, quienes a lo largo de los cuatro capítulos compartieron información, reflexionaron sobre las causas y consecuencias del cambio climático y cómo afecta no solo al Chaco, sino que a todo el país, proponiendo acciones concretas para mitigar sus efectos.    Las y los jóvenes fueron apoyados por la profesora Zulma Rojas, quien los acompañó en cada paso, orientándolos en sus investigaciones y en la ejecución del programa.     Para algunos, fue su primera experiencia frente a un micrófono, así como lo expresó Vanessa Dubaldo: «Al principio me sentí nerviosa, por ser nueva y tener que representar al colegio, pero a partir del segundo programa estuve más a gusto; hablar sobre los cambios y poder incentivar a las personas a hacer algo es una sensación única». Por otro lado, Fredy Sosa destacó: «Me gustó mucho visitar la radio porque es una emisora de renombre y tradicional en la región; fue una gran experiencia ponerse en los zapatos del locutor».   Entre los temas abordados, estuvieron la sequía y los incendios forestales recientes en el Chaco, resaltando sus consecuencias y la importancia de la educación ambiental para adaptarse a los impactos del cambio climático. Un tema clave fue la responsabilidad colectiva para  enfrentar esta problemática. Junior Robledo expresó: «Elegimos ese tema porque es abierto y nos sentíamos libres de tocar situaciones que afectan a nuestra sociedad en general».     Para los estudiantes, este proyecto no se trató solo de cuatro emisiones, sino del inicio de un camino que desean liderar en el futuro. Junior afirmó: «El que se nos haya dado esta oportunidad es algo hermoso porque así pudimos experimentar qué se siente estar detrás del micrófono y conocer gente maravillosa que quiere que los jóvenes participen activamente».   Esta iniciativa, de la organización FortaleSer con el apoyo de la Fundación AVINA, tiene por objetivo brindar herramientas para que las y los jóvenes chaqueños tomen un rol activo para enfrentar la crisis  climática.     Este material fue producido en el marco del proyecto Voces para la Acción Climática Justa (VAC), implementado en Paraguay por WWF-Paraguay y Fundación Avina.   

Noche memorable para el periodismo ambiental en Paraguay

Con rotundo éxito se llevó a cabo el cierre del programa Periodismo por la Acción Climática, con entrega de galardones del Premio Nacional de Periodismo Ambiental, que tuvo como escenario el Centro Cultural de España Juan de Salazar. Con este evento culminaron meses de trabajo colaborativo entre las organizaciones Global Infancia, Emancipa Paraguay y El Surtidor, con el apoyo de WWF Paraguay, Fundación Avina y SouthSouthNorth. La noche estuvo cargada de emociones y reconocimientos, donde se premió la excelencia en la cobertura periodística sobre la crisis climática en Paraguay.     La jornada inició con palabras de bienvenida de las representantes de las organizaciones Marta XXX y María Silvis Calvo, de Global Infancia, Emma Timmerman, de WWF Paraguay, y Mónica Bareiro, de Emancipa Paraguay, quienes destacaron la importancia de los ciclos de talleres llevados a cabo desde abril, tanto en Asunción como en el Chaco Paraguayo. Estos talleres capacitaron a periodistas de distintas regiones del país, brindándoles herramientas clave para abordar la desinformación y la crisis climática.   El jurado, conformado por distinguidos profesionales como Rosa Palazón, Miguel Noto, Jorge Sáenz, Isapi Rúa y Aldo Benítez, tuvo la difícil tarea de seleccionar entre 32 reportajes de gran calidad, abarcando formatos escritos, sonoros, audiovisuales y fotográficos. La diversidad de las propuestas reflejó el compromiso del periodismo paraguayo con los desafíos que impone la crisis climática en el país.   Uno de los momentos más emotivos de la noche fue la premiación de los ganadores del Premio Nacional de Periodismo Ambiental 2024. Los tres trabajos condecorados se destacaron por su originalidad y profundidad en la cobertura de temas climáticos. Los galardonados fueron: Yehimy Alison González con su reportaje audiovisual “La llave de oro lo abre todo”, Fidelminio Losa Toews con su podcast “Cargando esperanzas: la batalla del agua en Yalve Sanga”, y Lourdes Pintos con su reportaje escrito “Paraguay en llamas: ¿Estamos en la era del piroceno?”. Además, se otorgó una mención de honor a Andrés Colmán Gutiérrez por su trabajo “Mujeres lideran la lucha por la tierra del pueblo Manjui en Abizai”.   El premio consistió en estatuillas, creadas por el artista Juanpi Pistilli, que fueron entregadas junto con una gratificación en efectivo, reconociendo el arduo trabajo de las y los periodistas, destacando el valor de sus aportes al país y al medio ambiente.      El evento finalizó con una celebración de las voces que luchan por un periodismo ambiental comprometido, y con la promesa de que este tipo de iniciativas seguirán fortaleciendo la cobertura periodística en Paraguay. Fue una noche memorable, llena de reconocimiento y esperanza hacia un futuro más sostenible.   *𝘌𝘴𝘵𝘦 𝘮𝘢𝘵𝘦𝘳𝘪𝘢𝘭 𝘧𝘶𝘦 𝘱𝘳𝘰𝘥𝘶𝘤𝘪𝘥𝘰 𝘦𝘯 𝘦𝘭 𝘮𝘢𝘳𝘤𝘰 𝘥𝘦𝘭 proyecto 𝘝𝘰𝘤𝘦𝘴 𝘱𝘢𝘳𝘢 𝘭𝘢 𝘈𝘤𝘤𝘪ó𝘯 𝘊𝘭𝘪𝘮á𝘵𝘪𝘤𝘢 𝘑𝘶𝘴𝘵𝘢 (𝘝𝘈𝘊), 𝘪𝘮𝘱𝘭𝘦𝘮𝘦𝘯𝘵𝘢𝘥𝘰 𝘦𝘯 𝘗𝘢𝘳𝘢𝘨𝘶𝘢𝘺 𝘱𝘰𝘳 𝘞𝘞𝘍-𝘗𝘢𝘳𝘢𝘨𝘶𝘢𝘺 𝘺 𝘍𝘶𝘯𝘥𝘢𝘤𝘪ó𝘯 𝘈𝘷𝘪𝘯𝘢.⁣⁣⁣⁣⁣⁣⁣⁣⁣

Desafía el presente, cuidá el futuro: Prácticas profesionales socioambientales 2024

¡Se abren las puertas para tu futuro! Si sos estudiante de grado y te apasionan los temas socioambientales, esta es la oportunidad que estabas esperando. Las inscripciones para las prácticas profesionales socioambientales 2024 están abiertas y buscan a jóvenes que promuevan la acción climática.    Se trata de una iniciativa que brinda la oportunidad a personas universitarias de todo el país, para realizar sus prácticas profesionales en organizaciones de la sociedad civil. La convocatoria está abierta hasta el 20 de octubre y el periodo de trabajo será de noviembre de 2024 a enero de 2025.   ¿Por qué es una gran oportunidad? Las prácticas profesionales ofrecen, además de una experiencia práctica, un espacio para conocer de cerca el trabajo que realizan las organizaciones de la sociedad civil, la mayoría de ellas, en un campo tan importante como el medio ambiente. Para ello, durante tres meses podrías hacer tu práctica profesional, de forma remunerada.   ¿A quién está dirigido? Las prácticas profesionales están abiertas para estudiantes paraguayos, mayores de 18 años, matriculados en carreras universitarias en cualquier universidad del país.   Conocé las organizaciones y lo que ofrecen para las prácticas profesionales:   OPADES: Si querés involucrarte en proyectos de acción climática realizando actividades diversas como encuestas de percepción ambiental, soluciones basadas en la naturaleza o apoyar en talleres de educación ambiental, esta opción es ideal. La oficina central está en Asunción, pero recomendamos tener la mochila preparada por si surge alguna de sus muchas actividades de campo. ¡Una oportunidad perfecta para quienes quieran estar en el corazón de la acción ambiental!   La modalidad de trabajo será presencial y remota según necesidad. Si te interesa, podés enviar un correo electrónico con el asunto “CONSULTA PRÁCTICA PROFESIONAL EN OPADES” al correo ezaragoza@opades.org.py.   Conoce más de su trabajo en: https://opades.org.py/   Emancipa Paraguay: Si te interesa el periodismo y la comunicación con enfoque feminista, Emancipa es tu lugar. Aquí podrás participar en la creación de reportajes sobre soluciones locales y generar contenido educativo. ¡Sumate al equipo que da voz a las causas más importantes del país desde un enfoque feminista y ambientalista!   Acá la modalidad de trabajo será presencial, en la ciudad de Asunción. El periodo de trabajo es de noviembre de 2024 a enero de 2025. Si te interesa, podés enviar un correo electrónico con el asunto “CONSULTAS PRÁCTICA PROFESIONAL EN EMANCIPA” al correo emancipa.paraguay@gmail.com Para ver todo lo que hacen, ingresá a: https://revistaemancipa.org/   Global Infancia: En su apartado Agencia Global de Noticias, esta organización realiza monitoreos de medios, sistematizaciones, campañas en redes sociales y podrás participar también en la elaboración de informes y organización de eventos. ¡Una oportunidad fantástica para aprender sobre gestión con énfasis en la comunicación!.   La modalidad de trabajo también es presencial en sus oficinas de Asunción. El periodo de trabajo va a ser de noviembre de 2024 a enero de 2025. Si te interesa, podés enviar un correo con el asunto “CONSULTAS PRÁCTICA PROFESIONAL GLOBAL INFANCIA” al correo agnparaguay@gmail.com    Para saber parte de lo que hacen, ingresá a su cuenta de Instagram: @agenciaglobalpy   Eco Pantanal: Esta organización, con sede en Bahía Negra, Chaco, es ideal si te atrae el diseño y la comunicación digital, con énfasis ambiental (#AlertaSpoiler: y si querés conocer el Pantanal). Podrás trabajar en formato híbrido y te sumergirás en la creación de materiales para redes sociales, cubrirás eventos y ayudarás a diseñar materiales técnicos. ¡Perfecto si querés usar tu creatividad para hacer del mundo un lugar mejor (y conocer el Pantanal)!   El periodo de trabajo en Eco Pantanal será de noviembre de 2024 a enero de 2025, si te interesa, podés comunicarte al correo electrónico ecopantanalbahianegra@gmail.com, con el asunto “CONSULTAS PRÁCTICAS PROFESIONALES EN ASOCIACIÓN ECO PANTANAL”.   Podés ver más sobre el trabajo que hacen, en: https://www.instagram.com/ecopantanalbahianegra/   ¡Postulate ahora!   Tenés tiempo hasta el 20 de octubre para enviar tu postulación.    ¡No te pierdas esta oportunidad de aprender, crecer y ser parte de un equipo que trabaja por la acción y la justicia climática!   *Este material fue producido en el marco del proyecto Voces Para la Acción Climática Justa, implementado en Paraguay por WWF Paraguay y Avina.

Huertas urbanas: comunidad, conciencia ambiental y autonomía alimentaria

En medio del ajetreo de la ciudad, en el Bañado Tacumbú, una iniciativa verde está cobrando fuerza: las huertas urbanas. Estas pequeñas parcelas de verdor están cultivando no sólo alimentos, sino también un sentido de comunidad, conciencia ambiental y autonomía alimentaria.   *Por Noelia Díaz Esquivel Edición: Mónica Bareiro   En los últimos tiempos, una iniciativa verde va tomando fuerza en las viviendas de barrios urbanos, como por ejemplo en el Bañado Tacumbu. Pero, ¿qué son realmente las huertas urbanas y por qué se están convirtiendo en una parte vital de estas comunidades?   Las huertas urbanas son espacios donde se cultiva una variedad de vegetales y hierbas directamente en el entorno urbano, ya sea en patios traseros, azoteas, o incluso en espacios comunitarios compartidos. Belén Guanes (20), una residente del Bañado Tacumbú, comparte la experiencia que están viviendo en el predio del Centro de Ayuda Mutua Salud para Todos (CAMSAT) : «Tenemos nuestra huerta desde el año pasado. Empezamos con lechuga repollada, albahaca y demás, y ahora hemos ampliado con poroto, zanahoria, chilitos, locote, y tomate».     Estas iniciativas no surgen de la nada. Según explica la voluntaria, la iniciativa forma parte de un programa ecológico más amplio implementado con cooperación financiera del proyecto Voces Para la Acción Climática Justa (VAC) y WWF-Paraguay y que incluye cursos de huerta urbana. «Realizamos talleres en la huerta misma, tanto para adultos como para jóvenes. Queremos involucrar a todas y todos en esta experiencia».   Pero, ¿por qué son importantes estas huertas urbanas? Además del orgullo de ver crecer tus propios alimentos, Belén señala la importancia de reducir el consumismo y fomentar la conciencia sobre el uso del suelo de una manera más sustentable. «Generar tu propio alimento no solo es satisfactorio, sino que también ahorra dinero y es más saludable. Tratamos de fomentar eso en nuestros cursos», explica.   La participación activa es clave en estas huertas. La joven destaca cómo las personas, especialmente las señoras del barrio, están emocionadas de ver crecer sus cultivos y participan activamente en los debates sobre qué plantar y cómo cuidarlo. «Nos sentimos satisfechos al ver que les gusta y participan. Ahora queremos hacer un esfuerzo por llegar también a los jóvenes», concluye.   Así, las huertas urbanas están floreciendo en lugares como el Bañado Tacumbu, no solo como espacios verdes en medio del cemento, sino como semilleros de comunidad, conciencia ambiental y autonomía alimentaria.   *Este material fue producido en el marco del proyecto Voces Para la Acción Climática Justa, implementado en Paraguay por WWF Paraguay y Avina.

¡URGENTE! Ayoreos exigen medidas contra la deforestación en su territorio ancestral

  📍Los ayoreos totobiegosode son el último pueblo indígena aislado en América fuera de la Amazonía. Sin garantías de protección para su territorio podrían extinguirse.⛔   ¡El Estado paraguayo debe actuar ya!     *𝘌𝘴𝘵𝘦 𝘮𝘢𝘵𝘦𝘳𝘪𝘢𝘭 𝘧𝘶𝘦 𝘱𝘳𝘰𝘥𝘶𝘤𝘪𝘥𝘰 𝘦𝘯 𝘦𝘭 𝘮𝘢𝘳𝘤𝘰 𝘥𝘦𝘭 proyecto 𝘝𝘰𝘤𝘦𝘴 𝘱𝘢𝘳𝘢 𝘭𝘢 𝘈𝘤𝘤𝘪ó𝘯 𝘊𝘭𝘪𝘮á𝘵𝘪𝘤𝘢 𝘑𝘶𝘴𝘵𝘢 (𝘝𝘈𝘊), 𝘪𝘮𝘱𝘭𝘦𝘮𝘦𝘯𝘵𝘢𝘥𝘰 𝘦𝘯 𝘗𝘢𝘳𝘢𝘨𝘶𝘢𝘺 𝘱𝘰𝘳 𝘞𝘞𝘍-𝘗𝘢𝘳𝘢𝘨𝘶𝘢𝘺 𝘺 𝘍𝘶𝘯𝘥𝘢𝘤𝘪ó𝘯 𝘈𝘷𝘪𝘯𝘢.⁣⁣⁣⁣⁣⁣⁣⁣⁣

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