Urgente: Ayoreos exigen medidas contra la deforestación en su territorio ancestral

Esta semana, una delegación de líderes del Pueblo Ayoreo del Chaco Paraguayo visitó el Congreso Nacional para presentar sus demandas y preocupaciones a los congresistas. En una audiencia con el Senador Orlando Penner, expusieron sus inquietudes, haciendo hincapié en la urgente necesidad de detener la deforestación en el Chaco Paraguayo, especialmente en la zona de Faro Moro y sus alrededores, en el distrito de Filadelfia, departamento de Boquerón.     En un esfuerzo por proteger su hogar ancestral, los líderes del Pueblo Ayoreo se reunieron con el senador Orlando Penner en el Congreso Nacional. La delegación vino desde el Chaco Paraguayo, preocupada por la intensa deforestación en su territorio, particularmente en la zona de Faro Moro.   Isaac Chiqueno, uno de los líderes Ayoreo, expresó con angustia: “¿Si destruyen todos los montes, dónde irán a refugiarse nuestros hermanos que están en aislamiento voluntario? Nuestra mayor preocupación es por ellos”. El territorio en cuestión es hogar no solo de los Ayoreo que viven en contacto, sino también de grupos en aislamiento voluntario, únicos en esta situación fuera de la cuenca amazónica.   Diri Etacore, otro líder Ayoreo, añadió: “Es demasiada la deforestación. Nos preocupan las personas aisladas, pero también tememos por nuestra seguridad, ya que esas personas no saben si somos Ayoreos o paraguayos, y también corremos riesgo en caso de un enfrentamiento. El monte es nuestra madre como siempre digo, ahí tenemos todo, animales, alimentos, miel. Necesitamos que frenen el desmonte. No estamos en contra del desarrollo, pero queremos preservar la naturaleza y que las personas en aislamiento permanezcan en su hábitat”.   Antes de llegar a Asunción, los líderes ayoreos agotaron todas las instancias que estaban a su alcance y llevaron sus preocupaciones al juzgado de Filadelfia, buscando un amparo y medidas cautelares para detener el desmonte. Sin embargo, la respuesta que recibieron fue negativa. Desde la Coordinadora de Derechos Humanos del Paraguay (Codehupy) explicaron que la decisión del juzgado favoreció a la empresa deforestadora en detrimento de los derechos indígenas. Además señalan que está plagada de irregularidades y es inconstitucional.    La deforestación en el territorio Ayoreo aumenta la posibilidad de un contacto forzoso con los grupos aislados, lo que representa un grave riesgo de genocidio. La Constitución Nacional del Paraguay y varios tratados internacionales que protegen los derechos indígenas están siendo violados al permitir la destrucción de estos grupos humanos, anteriores a la formación del Estado.   Este llamado a la acción de los líderes Ayoreo busca proteger no solo su hogar, sino también su cultura y vida misma, frente a la amenaza constante de la deforestación.     *Este material fue producido en el marco del proyecto Voces para la Acción Climática Justa (VAC), implementado en Paraguay por WWF-Paraguay y Fundación Avina.

Esfuerzo colectivo y sabiduría ancestral

En la comunidad de Samaria, un grupo de mujeres Nivaclé transforma la tradición en emprendimiento. Rogelia Pérez, líder de Fa’ay lhavoquey (Mujeres Recolectoras de Algarrobo), nos cuenta cómo la harina de algarrobo está cambiando vidas y poniendo en valor el saber ancestral.   *Por Noelia Díaz Esquivel Edición: Mónica Bareiro   Samaria, Chaco Paraguayo. Desde la comunidad Norte Unida en Yalve Sanga, a unos 400 kilómetros de Asunción, un grupo de mujeres de la parcialidad Nivaclé está revolucionando la economía local con un producto tan tradicional como innovador: la harina de algarrobo. La organización Fa’ay lhavoquey, que significa “Mujeres Recolectoras de Algarrobo”, está liderada por Rogelia Pérez, quien nos compartió su inspiradora historia de emprendimiento y resistencia.   “Comenzamos en el año 2019 con diez mujeres, y llegamos a ser treinta, trabajando juntas por un futuro mejor”, comenta Rogelia con orgullo. La iniciativa nació de la necesidad de aprovechar los recursos naturales de la zona y de las valiosas enseñanzas de sus ancestras.      La producción de harina de algarrobo es un proceso meticuloso que comienza con la recolección de vainas en el mes de noviembre. “Fuimos adonde hay muchos árboles de algarrobo porque acá en mi zona tenemos muchos, pero no son dulces. Así que buscamos en la zona donde hay algarrobos dulces”, explica Rogelia.      De un árbol grande se pueden recolectar entre 15 y 20 bolsas de vainas, dependiendo del clima. Después de recolectar las vainas, las mujeres las lavan, secan y trituran para producir la preciada harina, que se vende a 50.000 guaraníes el kilo.     Este producto encontró su nicho en el mercado gracias a las redes sociales y la participación en ferias locales. “La harina de algarrobo se puede usar para preparar pan casero, masa para empanadas, pizza, tortas y alfajores”, nos cuenta Rogelia. Además, gracias a un reciente curso de marketing y redes sociales, están aprendiendo a promocionar mejor sus productos. “El profesor nos enseñó a tomar fotos, poner precios y hacer publicaciones en redes. Queremos aprender más y vender más”, añade.   El algarrobo tiene propiedades nutricionales excepcionales. Es rico en fibra, proteínas y minerales como el calcio y el hierro, además de tener un bajo índice glucémico, lo que lo hace ideal para el consumo de personas con diabetes. También es una excelente fuente de antioxidantes.     La comunidad cuenta con el apoyo de varias ONGs y organizaciones que han sido cruciales para el desarrollo del proyecto. “Gracias al PPD, Pnud, Sunú, Alter, Viva Paraguay, Orgánica, entre otras, hemos podido crecer y seguir adelante”, comenta Rogelia, quien también resalta la importancia de las alianzas y el trabajo en equipo.   Para Rogelia y las mujeres de Fa’ay lhavoquey, la harina de algarrobo no solo representa una fuente de ingresos, sino también una manera de preservar y valorar su cultura. “Nosotras, como indígenas, solíamos preparar jugo con las semillas de las vainas de algarrobo. Es una tradición ancestral que queremos mantener viva”, afirma.   El próximo paso es participar en nuevas ferias y seguir perfeccionando sus técnicas de marketing para llegar a más personas. “Planeamos una pequeña excursión a Asunción para vender más y también para disfrutar. Es importante para nosotras mantener esta tradición y compartirla con el mundo”, concluye Rogelia.   Fa’ay lhavoquey no solo está produciendo harina de algarrobo, sino que está sembrando semillas de esperanza y empoderamiento en su comunidad. Con este esfuerzo colectivo y la sabiduría ancestral, las mujeres Nivaclé están demostrando que, con trabajo y determinación, se pueden abrir nuevos caminos de prosperidad y reconocimiento cultural.   —   Contacto y Redes Sociales: Para más información y para realizar pedidos, pueden contactar a la organización Fa’ay lhavoquey a través de su página de Facebook o vía WhatsApp al +595 994 780344 / +595 987 111876.   *Este material fue producido en el marco del proyecto Voces para la Acción Climática Justa (VAC), implementado en Paraguay por WWF-Paraguay y Fundación Avina.  

Resistencia, tierra y feminismo

Entre leyendas ancestrales y el murmullo de la naturaleza, Isapi Rua, periodista indígena, nos guía con su palabra poderosa y su compromiso con la madre tierra. Su relato revela la intersección de la tradición, la resistencia y el feminismo, mostrando el papel crucial del periodismo indígena en tiempos de crisis climática y desigualdad de género.   *Por Noelia Díaz Esquivel Edición: Mónica Bareiro   El corazón del Chaco paraguayo fue el lugar de reunión. Entre el susurro de las hojas y el eco de antiguas leyendas, nos encontramos con Isapi Rua, una mujer de raíces indígenas cuya pluma es tan potente como su compromiso con la Madre Tierra. Con una sonrisa resuelta y la mirada llena de determinación, nos sumergimos en su relato, donde convergen la pasión por el periodismo, el respeto por la tradición y la lucha incansable por la igualdad de género.   «La comunicación es nuestro puente hacia el mundo», dice Isapi con convicción. «Es a través de nuestras historias que podemos desafiar los estereotipos y dar voz a quienes han sido silenciados durante demasiado tiempo». Sus palabras nos invitan a reflexionar sobre el papel transformador del periodismo indígena en la era de la crisis climática.     «Desde mi comunidad en Iguembe, en Chuquisaca (Bolivia), he visto de primera mano cómo el cambio climático afecta a nuestras vidas. Pero también he sido testigo de la resistencia y la resiliencia de nuestro pueblo, de nuestra capacidad para enfrentar los desafíos con dignidad y coraje». En sus relatos, emerge una narrativa de esperanza y empoderamiento, donde las mujeres ocupan un lugar central en la lucha por la justicia ambiental.   «El feminismo es parte intrínseca de mi trabajo», afirma. «Porque no podemos hablar de justicia climática sin abordar las desigualdades de género que perpetúan la opresión de nuestras comunidades». Con cada palabra, Isapi desafía los moldes establecidos y despliega una visión inclusiva y transformadora del activismo climático, donde el respeto por la diversidad y la interseccionalidad son pilares fundamentales.   En el encuentro con otras comunicadoras y comunicadores indígenas que participaron del taller de periodismo “Cubrir la crisis climática desde el Chaco”, Isapi encuentra un espacio de solidaridad y complicidad. «Somos tejedoras/res de sueños y portadoras de esperanza», dice. “Juntas/tos, podemos cambiar el mundo y construir un futuro más justo y sostenible para todas las personas“. En sus palabras, resuena el eco de una lucha colectiva, donde cada voz cuenta y cada acción suma en la construcción de un mundo más equitativo y respetuoso con la naturaleza.     Periodismo por la Acción Climática   Isapi fue facilitadora en el taller de periodismo “La crisis climática desde el Chaco”, en la que participaron 16 periodistas, comunicadoras y comunicadores del Chaco paraguayo. La actividad se realizó en el marco de Periodismo por la Acción Climática, una agenda de actividades de formación e impulso del periodismo comprometido con la temática ambiental en Paraguay, liderada por Emancipa Paraguay, El Surti y la Agencia Global de Noticias, con apoyo de WWF-Paraguay, Fundación Avina y SouthSouthNorth, en el marco del proyecto Voces para la Acción Climática Justa.  

Lucha Climática desde el periodismo

Abordar la crisis climática y promover una cobertura periodística informada y efectiva, es una necesidad urgente. Por ello, diversas organizaciones se unen en la iniciativa “Periodismo por la Acción Climática”. Esta agenda de acciones busca fortalecer las capacidades de trabajadores y trabajadoras de prensa con distintas actividades de formación y fondos de reporteo.   *Por: Revista Emancipa   La propuesta “Periodismo por la Acción Climática” lleva a cabo una serie de actividades para promover un periodismo comprometido con el medio ambiente y la sostenibilidad. Abarca ciclos de formación, en Asunción y el Chaco paraguayo, con expertos de Argentina y Bolivia, así como la provisión de fondos de reporteo. Como broche de oro, se anuncia el Premio de Periodismo Ambiental en Paraguay, con premios en efectivo.    Coberturas Necesarias: Herramientas para cubrir la desinformación y la crisis climática   La primera actividad de esta agenda se desarrolló desde el 22 hasta el 24 de abril en Asunción. El ciclo de talleres fue liderado por el medio nativo digital “El Surtidor” y se denominó: Coberturas Necesarias: Herramientas para cubrir la desinformación y la crisis climática.   Consistió en un ciclo de talleres con especialistas argentinos, con el objetivo de fortalecer las habilidades de periodistas, comunicadoras y comunicadores interesados en cubrir cómo el calentamiento global afecta a Paraguay y de qué manera la desinformación frena la acción climática.   En este marco se anunció también la posibilidad de postular a cinco fondos de reporteo de G. 3 millones, para llevar a cabo una investigación o cobertura centrada en la crisis ambiental del Chaco Paraguayo. La convocatoria a este fondo se abrirá oficialmente en el mes de junio.   Periodismo por la acción climática en el Chaco paraguayo   La siguiente iniciativa de formación se trasladará al Chaco, el próximo 7 y 8 de junio, cuando se realizará un taller especialmente pensado para periodistas y comunicadores locales, con el objetivo de fortalecer la cobertura periodística sobre la crisis climática en Paraguay.   La formación se centrará en desarrollar propuestas para investigaciones o reportajes sobre la crisis climática y el periodismo de soluciones. Estará a cargo de Rocío Isape Rua, periodista indígena boliviana.   Después del evento, se elegirán cinco propuestas que recibirán mentorías y fondos para desarrollar sus reportajes. La organización del evento está a cargo de Emancipa Paraguay.   Premio Nacional de Periodismo Ambiental 2024   Desde la Agencia Global de Noticias, se lanzó un concurso a través del cual se busca brindar una oportunidad para contar historias y comunicar con impacto. El Premio Nacional de Periodismo Ambiental 2024 es un concurso de reportajes dirigido a periodistas y comunicadoras/res. Busca impulsar la difusión de temas referentes al cambio climático.  Las postulaciones ya están abiertas y las Bases y Condiciones están disponibles aquí: https://bit.ly/BasesyCondiciones2. Habrá premios en efectivo.    ¡La unión hace la fuerza!   Todas estas iniciativas forman parte del proyecto “Periodismo por la acción climática”, en el marco de una alianza  entre las organizaciones Global Infancia, El Surtidor y Emancipa Paraguay, con el apoyo de WWF-Paraguay, Fundación Avina y SouthSouthNorth, en el marco del proyecto “Voces para la Acción Climática Justa” (VAC). Cuenta además con la colaboración de la asociación de fotografía El Ojo Salvaje.      *𝘌𝘴𝘵𝘦 𝘮𝘢𝘵𝘦𝘳𝘪𝘢𝘭 𝘧𝘶𝘦 𝘱𝘳𝘰𝘥𝘶𝘤𝘪𝘥𝘰 𝘦𝘯 𝘦𝘭 𝘮𝘢𝘳𝘤𝘰 𝘥𝘦𝘭 proyecto 𝘝𝘰𝘤𝘦𝘴 𝘱𝘢𝘳𝘢 𝘭𝘢 𝘈𝘤𝘤𝘪ó𝘯 𝘊𝘭𝘪𝘮á𝘵𝘪𝘤𝘢 𝘑𝘶𝘴𝘵𝘢 (𝘝𝘈𝘊), 𝘪𝘮𝘱𝘭𝘦𝘮𝘦𝘯𝘵𝘢𝘥𝘰 𝘦𝘯 𝘗𝘢𝘳𝘢𝘨𝘶𝘢𝘺 𝘱𝘰𝘳 𝘞𝘞𝘍-𝘗𝘢𝘳𝘢𝘨𝘶𝘢𝘺 𝘺 𝘍𝘶𝘯𝘥𝘢𝘤𝘪ó𝘯 𝘈𝘷𝘪𝘯𝘢.⁣⁣⁣⁣⁣⁣⁣⁣⁣

Ecos de VAC: La voz colectiva por un futuro climático justo

Ecos de VAC es el newsletter mensual generado por la Revista Emancipa. Este boletín, recopila las actividades llevadas a cabo por los socios implementadores del proyecto Voces por la Acción Climática Justa (VAC). En esta sección, podrás acceder a los boletines mensuales de manera libre y gratuita.   Con un enfoque dedicado a amplificar las voces menos escuchadas en el diálogo público sobre la crisis climática, el proyecto VAC busca una transición hacia un futuro sostenible y resiliente al cambio climático. Su objetivo es claro: fortalecer la sociedad civil, colaborar en las agendas climáticas y cocrear soluciones locales que beneficien tanto a la naturaleza como a las personas. Este proyecto se basa en la participación activa de diversos sectores, incluyendo mujeres, jóvenes, pueblos indígenas, población rural y grupos vulnerables   * Este material es producido en el marco del proyecto VAC, implementado en Paraguay por WWF-Paraguay y la Fundación Avina.                                                                     

La juventud chaqueña inspira a la acción climática

El Colegio Técnico Filadelfia se alzó con la victoria en el Concurso Radial “Deja tu huella ambiental, las decisiones de hoy presagian el futuro”, que llevó adelante la organización FortaleSer. Los estudiantes, junto con sus docentes, desarrollaron un proyecto innovador que sensibilizó sobre el cambio climático y demostró la importancia del compromiso juvenil con el medio ambiente.   *Por Noelia Díaz Esquivel Edición: Mónica Bareiro   El Concurso Radial “Deja tu huella ambiental, las decisiones de hoy presagian el futuro” coronó al equipo del Colegio Técnico Filadelfia como ganador. Este grupo conformado por Junior Robledo, Cristal Aliente, Fredy Sosa, Ainhoa Arzamendia, Simón González, Camila Zuge y Cecilia Ferreira, contó con el apoyo de la profesora Zulma Rojas y la directora Olga Candia. La directora no dudó en aceptar el proyecto, alentando a los estudiantes a participar. “Hay jóvenes talentosos, buenos jóvenes, que tienen ganas de participar”, comentó.   El equipo comenzó investigando sobre el cambio climático y organizando charlas de sensibilización. Los estudiantes invitaron a su audiencia a participar activamente mediante redes sociales, eligiendo temas y canciones para el programa. Así, el enfoque seleccionado fue la responsabilidad colectiva ante el impacto del cambio climático. Simón, inicialmente reticente, cambió de opinión tras unas prácticas. «Sinceramente nunca hice algo así, pero con las prácticas me gustó. Demasiado me gustó», dijo.   El equipo abordó temas como altas temperaturas, fenómenos meteorológicos intensos y extinción de especies, proponiendo soluciones como la reducción de emisiones, reciclaje y siembra de árboles. Fredy destacó la importancia de la concientización ambiental: «Esta iniciativa es clave para nuestro colegio y la conciencia sobre el cambio climático». A pesar de los desafíos, como coordinar entre diferentes turnos y cursos, lograron un trabajo cohesionado y disciplinado.   Las juventudes chaqueñas han demostrado su compromiso con el cuidado y protección del medio ambiente, aportando sus voces y acciones para sostener la vida en el planeta. Estos jóvenes líderes son un ejemplo de cómo la educación y la participación activa pueden generar cambios significativos, inspirando a otros a unirse en la lucha por un futuro más sustentable.   La directora Olga Candia elogió el esfuerzo y creatividad del equipo, resaltando su entusiasmo y positivismo. «Yo sé cuándo mis alumnos van a ganar. Los veía muy entusiasmados», afirmó. Junior añadió que “Todo valió la pena, aunque hubo cansancio de por medio siempre tuvimos positivismo de llegar al resultado”.    Esta historia es un testimonio del fortalecimiento de habilidades comunicativas y liderazgo juvenil, promovido por el Proyecto “Nutriendo mi Raíz”, implementado por la organización FortaleSer, que busca generar comunidades sustentables en el Chaco paraguayo.   Concursos para sensibilizar sobre cambio climático   En el mes de marzo, el Proyecto “Nutriendo Mi Raíz” lanzó la convocatoria para la presentación de ideas para sus certámenes: “Concurso fotográfico” y  “Concurso Radial”. Ambos dirigidos a estudiantes de colegios del nivel medio de los distritos de Filadelfia, Loma Plata y Boquerón y tienen el objetivo de impulsar la sensibilización de la sociedad civil, con respecto al cambio climático.   El concurso radial consistió en desarrollar un programa radial de 30 minutos, a través del cual los estudiantes tenían como objetivo sensibilizar sobre las temáticas del concurso.   *𝘌𝘴𝘵𝘦 𝘮𝘢𝘵𝘦𝘳𝘪𝘢𝘭 𝘧𝘶𝘦 𝘱𝘳𝘰𝘥𝘶𝘤𝘪𝘥𝘰 𝘦𝘯 𝘦𝘭 𝘮𝘢𝘳𝘤𝘰 𝘥𝘦𝘭 proyecto 𝘝𝘰𝘤𝘦𝘴 𝘱𝘢𝘳𝘢 𝘭𝘢 𝘈𝘤𝘤𝘪ó𝘯 𝘊𝘭𝘪𝘮á𝘵𝘪𝘤𝘢 𝘑𝘶𝘴𝘵𝘢 (𝘝𝘈𝘊), 𝘪𝘮𝘱𝘭𝘦𝘮𝘦𝘯𝘵𝘢𝘥𝘰 𝘦𝘯 𝘗𝘢𝘳𝘢𝘨𝘶𝘢𝘺 𝘱𝘰𝘳 𝘞𝘞𝘍-𝘗𝘢𝘳𝘢𝘨𝘶𝘢𝘺 𝘺 𝘍𝘶𝘯𝘥𝘢𝘤𝘪ó𝘯 𝘈𝘷𝘪𝘯𝘢.⁣⁣

Centro día: la alegría del encuentro en el Bañado Tacumbú

Dos veces por semana, cuatro paredes las unen. Hay excusas como el desayuno y la atención primaria a la salud, pero en realidad, ellas combaten ahí a la peor enemiga de la vejez: la soledad. Son mujeres del Bañado Tacumbú que se juntan en el Centro Día de Camsat a compartir y envejecer con un poco de dignidad. *Por Noelia Díaz Esquivel Edición: Mónica Bareiro   A una cuadra de la ribera del río Paraguay está ubicado el Centro Día del Bañado Tacumbú. El paisaje que lo rodea está teñido por diferentes tonalidades verdes, fruto de las lluvias de los últimos días. Afortunadamente la crecida todavía no amenaza con llegar.    El edificio cuenta con amplio corredor jeré (galería circunvalatoria), cocina, baño y al menos dos habitaciones donde están dispuestas sillas, mesas y estantes cargados de pinceles, marcadores, juegos de mesa y papelería.    En la última pieza estaban ellas. Unas 15 mujeres que reían y hablaban entre sí, bromeaban, pero sobre todo se hacían compañía.    «Yo me hallo acá, vengo a encontrar la paz. Trabaja mi mente y puedo dejar atrás todos los problemas que tengo en mi hogar. Me distraigo, pinto, hago las cosas, me encuentro con mis vecinas y me siento muy feliz», relata doña Cipriana Brítez (73 años), una de las usuarias del espacio.     Este centro forma parte del proyecto “Revitaliza”, liderado por el Centro de Ayuda Mutua Salud para Todos (Camsat). Nace ante la necesidad de dar respuesta al cuidado de las personas mayores, con una atención integral y un ambiente adecuado. Trabajan para que la atención esté centrada en la persona, su salud física, emocional y psicosocial a través del arte, la actividad física, y la socialización.    El Centro Día se inauguró en noviembre de 2023 y atiende a unas 20 usuarias los martes y viernes de 08:00 a 11:30 hs. En ese horario sirven el desayuno y más tarde una media mañana, siguiendo las indicaciones de una nutricionista que brinda asesoramiento voluntario.    Según datos del Camsat, en el Bañado Tacumbú habitan al menos 370 personas adultas mayores.   «El martes no vine porque mi hija me dijo para ir al doctor. Este lado de mi ojo ko yo veo nublado, tengo catarata parece, no sé (señala su ojo izquierdo). Me dió un anteojo pero me olvidé de traer, tengo demasiadas preocupaciones. Cuando vengo acá trato de largar mis quebrantos», dice Venancia Pereira (71), a quien todos conocen como Ña Nancy.     Celsa Moray, la coordinadora del Centro, cuenta que este proyecto forma parte del diseño del Máster Plan del nuevo Barrio Bañado Tacumbú. Es implementado por el Programa de Rehabilitación y Vivienda, ejecutado por el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) con financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).   «Por lo general cuando llegan, desayunan y después hacemos un poco de ejercicio. La mayoría lo hace sentada porque usan muletas o bastones, al término de la actividad física toman agua y después ya empezamos con actividades como pintura sobre papel o tejuelitas. Hoy queremos hacer agogó (gomas para atar el cabello) para que puedan vender. Una de ellas va a anotar cuánto hace cada una para luego distribuir las ganancias. La idea es hacer una exposición para que puedan vender sus trabajos», explica Celsa.      La mayoría de las actividades desarrolladas con las abuelas cuentan con el componente medioambiental. Para ello, usan materiales reciclados que son reutilizados para la creación de sus obras. En el mes de marzo, por ejemplo, participaron de un taller sobre reciclaje con botellas de plástico y las convirtieron en planteras que hoy adornan las paredes del centro.    Todas celebran que hoy este espacio sea una realidad, aunque casi todo el plantel está trabajando de manera voluntaria. Celsa relata que ella incluso hace de transporte para las ancianas que viven un poco alejadas, pero que tienen ganas de ir y participar de las actividades. Explica además que se están buscando rubros para que el lugar pueda funcionar todos los días de la semana, de mañana y tarde.   «Yo soy el transporte de ellas. Voy, les busco en cada casa. Le dejo en la escuela a mis nietos y ya vengo volando a buscarles a cada una. Tengo mi camioneta», dice la coordinadora.   Atención a la salud   Las señoras también reciben atención médica por lo menos una vez por mes por parte de profesionales del policlínico municipal. La principal afección es la hipertensión, seguida de dolores articulares causados por la osteoporosis, artritis o artrosis. Además controlan que cuenten con su libreta de vacunación al día.   El Centro Día busca dar acceso a una vejez activa, lo ideal sería que esta iniciativa pueda ser replicada en los demás barrios asentados en la ribera del río Paraguay, para que las personas que no fueron beneficiarias del seguro social ni de una jubilación, accedan a un poco de dignidad en la vejez.   Política nacional para mejorar la calidad de vida de las personas mayores   El Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social es el órgano rector en el caso de personas mayores (Ley N° 1885/02 y la reglamentación N° 10068/07). En ese marco, trabajó en forma conjunta con el Grupo Impulsor de la Política Nacional de Personas Mayores en el Paraguay, de 2019 a 2022, por una política basada en la mejora de la calidad de vida de las personas de 60 años y más, repercutiendo en el bienestar de sus familias, sus comunidades y de la sociedad en general.     Tras un trabajo intersectorial, el 5 de junio de 2023, por Resolución S.G. N° 264, fue aprobada la Política Nacional de las Personas Mayores del Paraguay, y se dispuso su implementación y aplicación en todo el territorio de la República.     CAMSAT y su invaluable trabajo en el Bañado Sur   El Centro de Ayuda Mutua Salud para Todos (Camsat) lleva más de tres décadas de trabajo en el Bañado Sur de Asunción, buscando solucionesSeguir leyendo “Centro día: la alegría del encuentro en el Bañado Tacumbú”

Dora Flecha: trayectoria de compromiso y dedicación a los derechos de las mujeres

El Día Internacional de la Lucha Campesina lo conmemoramos con la historia de vida de una luchadora incansable. Una mujer que no solo batalla por la necesaria reforma agraria sino que además disputa el liderazgo de las mujeres al interior de las organizaciones campesinas, que pelea por la igualdad entre hombres y mujeres y denuncia la violencia machista. Y aunque muchas madres paraguayas no lo saben, sus vidas están atravesadas por la lucha de mujeres campesinas como Dora Flecha. Ella y sus compañeras consiguieron la gratuidad de los controles prenatales en 2007, hoy siguen luchando por vivir dignamente en el campo.    *Por Noelia Díaz Esquivel Edición: Flavia Borja   Dora Flecha es una de las indispensables en la historia de lucha de las mujeres campesinas y por qué no: también urbanas. Es una de esas mujeres que sostiene, que abraza con sincera calidez, pero además tiene una claridad política como pocas. Es una activista y militante de la lucha campesina en Paraguay con una larga historia de participación en movimientos sociales y organizaciones campesinas. Tiene 62 años y es originaria de Caaguazú, donde creció y vivió toda su vida.   Proviene de una familia de activistas; sus padres, José de Jesús Flecha y Lilia Zayas, estuvieron involucrados en las Ligas Agrarias Cristianas  durante   la dictadura militar de Alfredo Stroessner (1954-1989) en Paraguay. Su experiencia personal con la persecución y detención de su hermano mayor, Mariano, por parte de las autoridades durante la dictadura,  la motivó a seguir con la lucha campesina   Cuenta que  formó parte de la juventud Franciscana «En la iglesia participé también como catequista  y así fui aprendiendo lo que es el tema de la organización. A luchar lo aprendí de mi papá, de mi mamá, que ya en ese entonces defendían los derechos humanos».   A lo largo de su vida ha participado en varias organizaciones campesinas y gremiales, incluida la Asociación Regional de Productores Agrícolas y la Federación Nacional Campesina (FNC). Ha luchado por el derecho a la tierra, la reforma agraria y la participación política de las mujeres en el movimiento campesino.    Para ella  la participación de las mujeres en la lucha campesina es fundamental porque las mujeres representan una parte significativa de la fuerza laboral agrícola y desempeñan un papel crucial en la producción de alimentos y el sustento de sus comunidades. Además, campesinas enfrentan desafíos específicos y formas de discriminación que requieren respuestas y soluciones adaptadas a sus necesidades y realidades.    Es por todo esto que en 1998, fue una de las fundadoras del Frente Mujer de Paraguay Pyahurâ, una organización dedicada a abordar los problemas específicos que enfrentan las mujeres campesinas. Recuerda que ese mismo año  presentaron una tesis en el congreso del movimiento «Y así surgió el Frente Mujer de Paraguay Pyajurâ. En el 2000 hicimos el primer Congreso Nacional de mujeres Campesinas en Asunción, y ahí definimos la necesidad de luchar por lo que es el tema salud materno infantil».   Para Dora uno de los logros más significativos de su organización fue la conquista del decreto 10.540 en 2007, que garantiza la gratuidad de los controles prenatales y otros servicios de salud para las mujeres embarazadas, sus hijas e hijos, en Paraguay.     «En el 2007 habíamos conquistado a través de una movilización en el día de la madre. Llegamos a  Asunción unas 2.500 mujeres campesinas con un planteo concreto al Ministerio de Salud. En ese momento no se hizo realidad, pero el 7 de julio del mismo año conquistamos ese decreto 10.540».   Además, trabajó y trabaja activamente para combatir la violencia de género, el machismo y promover la participación política de las mujeres en todos los niveles de la organización. Actualmente, ocupa el cargo de Coordinadora del Frente Mujer de Paraguay Pyajurâ y es dirigente nacional. Junto con otras mujeres líderes, han logrado ocupar espacios de dirección que antes estaban reservados principalmente para hombres.    «Nosotras entendemos que vamos avanzando poquito a poco, que nos costó mucha lucha, mucha discusión, mucho debate. Y estamos seguras de que podemos llegar a una patria nueva donde haya justicia, donde no haya violencia hacia las mujeres, donde el machismo se vaya discutiendo y que nosotras las mujeres podemos ir tomando la posta de nuestra propia vida y ser parte importante dentro de la transformación política y social que debe haber en nuestro país», expresa emocionada la campesina.   En cuanto a la celebración del Día de la Lucha Campesina, Dora opina que aún queda mucho por hacer y poco que celebrar, dadas las dificultades y desafíos que enfrentan las y los campesinos en Paraguay. Sin embargo, destaca el avance en la conciencia política de las mujeres y su participación activa en la transformación social y política del país.   «Todavía hay muchísimo que seguir conquistando, que seguir luchando. Es cierto que nosotras hemos logrado legalizar varios asentamientos, pero eso le costó vida a compañeros, costó violaciones de compañeras, costó la muerte de compañeras», describe.   Lo que Dora dice es parte de lo que registra el Informe Chokokue, donde se registraron los 115 asesinatos de líderes campesinos en el marco de la lucha por la tierra entre 1989 y 2023. Esa cifra llegaba a casi 130 en el año 2012, según la organización Base Is.     «Mirando así a grandes rasgos la situación de nuestro país, yo diría que en este día no hay mucho que festejar, sino que seguir en la lucha, seguir organizándonos para poder ir conquistando más tierra, más alimento, más derechos», remarca la coordinadora del Frente Mujer Paraguay Pyahurâ.   Día Internacional de la Lucha Campesina   El Día Internacional de la Lucha Campesina se celebra cada 17 de abril, para reconocer y honrar la lucha de las campesinas y campesinos de todo el mundo por la justicia social, la equidad agraria y la soberanía alimentaria. Es una fecha para destacar los desafíos y obstáculos que enfrenta el campesinado en su búsqueda de derechos fundamentales, como el acceso a laSeguir leyendo “Dora Flecha: trayectoria de compromiso y dedicación a los derechos de las mujeres”

Agua segura, asequible y sostenible para el Chaco

*Por Noelia Díaz Esquivel Edición: Mónica Bareiro   El acceso seguro al agua es una preocupación constante en el Chaco paraguayo, donde las comunidades indígenas y campesinas luchan diariamente por conseguir este insumo indispensable para cubrir sus necesidades básicas. En busca de soluciones, la organización no gubernamental Pro Comunidades Indígenas (PCI) ha implementado un sistema innovador de tratamiento de agua basado en la naturaleza, en colaboración con las comunidades locales.    El objetivo principal es garantizar el acceso a agua potable de calidad, además de promover la preservación de los ecosistemas naturales de la región. Este enfoque sostenible no solo permite mejorar la calidad del agua, sino que también contribuye a la reducción de residuos contaminantes y al fortalecimiento de la biodiversidad en la zona.   Asimismo, impacta positivamente en la conciencia ambiental de las comunidades, fomentando la adopción de prácticas más sostenibles y el cuidado de los recursos naturales.  Por otro lado, demuestra que es posible implementar soluciones sostenibles y amigables con el medio ambiente para abordar problemas de salud pública y garantizar el bienestar de las poblaciones más vulnerables.   Al respecto, una pobladora de Cucaani, comunidad indígena de Alto Paraguay, expresó que: «A veces le daba diarrea a mi hijo el agua del río, agua contaminada. Ahora ya está mejor nuestra comunidad, ya no hay diarrea como antes, cuando todo era más difícil, porque el agua contaminada es peligrosa».   ¿De qué se trata y cómo funciona?   PCI es una organización de la sociedad civil paraguaya que trabaja en la región Occidental del país desde 1995. Desde sus inicios consideró que el acceso al agua para el consumo y para la seguridad alimentaria es uno de los componentes claves para el desarrollo de las comunidades en el Chaco paraguayo. A partir del año 2017 amplió su trabajo respecto al acceso al agua en las comunidades ribereñas.   Luego, en 2020 el marco de la iniciativa “Chaco Integrado”, PCI fue adjudicada para los “Servicios de consultoría de identificación de comunidades y tecnologías apropiadas de agua y saneamiento en el Chaco”, en el marco del proyecto “Construcción de sistemas de agua potable y saneamiento para pequeñas ciudades y comunidades rurales e indígenas del Paraguay”, ejecutado por el Servicio Nacional de Saneamiento Ambiental (SENASA).    En esta consultoría, que duró hasta el 2021, se logró identificar 50 comunidades indígenas en los tres departamentos del Chaco y definir mediante consultas con autoridades locales y comunidades, los sistemas más adecuados de agua y saneamiento para cada comunidad. Así se pudieron direccionar los distintos diseños de los sistemas y presentarlos ante SENASA y sus financiadores.    Los sistemas más adecuados definidos y diseñados con amplia participación de la población indígena involucrada son los siguientes:    Sistemas de abastecimiento de agua con captación de agua del río Paraguay y saneamiento individual, siendo beneficiadas 15 comunidades de los distritos de Bahía Negra, Fuerte Olimpo, Carmelo Peralta y Puerto Casado, del departamento de Alto Paraguay.     Sistemas de abastecimiento de agua por cosecha de agua de lluvia, siendo beneficiadas tres comunidades no urbanas del distrito de Puerto Casado, Alto Paraguay.     Sistemas de abastecimiento de agua por macrocaptación de agua de lluvia, siendo beneficiadas 32 comunidades indígenas del distrito de Mariscal Estigarribia, Boquerón y del distrito de Puerto Pinasco, Presidente Hayes.    «El involucramiento de mujeres y jóvenes era fundamental para la sostenibilidad, porque ellos son los que se quedan más en la comunidad. Cuando hay apoyo de las mujeres, participan más y se apropian mejor del sistema», señaló Cinthia Martínez, coordinadora en terreno de PCI.   Estos tres sistemas definidos responden muy bien a la necesidad de sistemas adecuados para las distintas subregiones del territorio chaqueño: tierra adentro y riberas. Sin embargo, estos diseños traían consigo incorporaciones innovadoras en su mecanismo de tratamiento del agua que se basan en la aplicación de un proceso de filtrado de agua basado en la naturaleza, utilizando simplemente piedra, grava, arena y carbón, sin productos químicos.    Para las comunidades de tierra adentro, donde es más difícil el acceso al agua, principalmente durante las sequías prolongadas cíclicas, que son anuales, se ha planteado y aprobado un diseño totalmente nuevo para las comunidades indígenas.  Se trata del sistema de macrocaptación que consiste en juntar agua de lluvia mediante una superficie de varias hectáreas, especialmente preparadas para captar el agua de lluvia y luego bombear esa agua a un amplio reservorio. Alrededor del reservorio se construyen canaletas y un pulmón para colectar el agua de lluvia por gravedad y bombearla al reservorio con motobombas durante y después de la lluvia.      El reservorio cuenta con una geomembrana de 1.000 micrones para evitar la infiltración del agua al suelo, teniendo ya solamente una pequeña pérdida por la evaporación.    Publicación de investigación sobre el sistema de tratamiento de agua segura basado en la naturaleza   “Tratamiento de agua segura basado en la naturaleza en el chaco, Paraguay. Año 2023”, se denomina el artículo científico publicado en la revista Población y desarrollo, edición 58, de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Asunción (UNA). Según Norberto Valdez, uno de los autores de la investigación, «este artículo es una contribución a la identificación, aplicación y estudio de sistemas de agua adecuados para zonas de difícil acceso a este líquido vital, como es el caso del Chaco paraguayo. Además, se trata de un sistema innovador y ecológico, es decir, amigable con el medio ambiente».   El acceso al agua tuvo avances, pero todavía quedan desafíos por superar   El sistema de tratamiento de agua segura ha demostrado ser efectivo y económico, ofreciendo una solución sostenible a la problemática histórica del acceso al agua en la región. La construcción rápida y el bajo costo comparado con sistemas convencionales, junto con el empoderamiento y la participación comunitaria en la gestión del agua, son claves para su éxito.    Aunque se han logrado avances significativos, aún persisten desafíos como el uso racional del agua y la implementación de controles. PCI continúa trabajandoSeguir leyendo “Agua segura, asequible y sostenible para el Chaco”

Vida, cultura y costumbres indígenas en las paredes del Palacio de Justicia

*Por Noelia Díaz Esquivel Edición: Mónica Bareiro   Desde el 19 de marzo, en el Palacio de Justicia de Asunción,  se encuentra dispuesta una muestra fotográfica permanente sobre Derechos Humanos y Justicia Intercultural, denominada “El camino de los Pueblos Indígenas”.    La inauguración de la exposición se realizó en el décimo piso de la torre norte del Palacio de Justicia, donde están exhibidas parte de las obras. Pero las fotos ya pueden apreciarse desde el tercer piso del edificio.     Según el presidente de la  Federación por la Autodeterminación de los Pueblos Indígenas (FAPI), don Hipólito Acevei, esta exposición es histórica porque no se trata de una simple muestra fotográfica «sino que se busca la visibilidad, para crear conciencia hacia el ser humano y al ser indígena. Además para que las propias autoridades del poder judicial puedan ser el nexo de distribución de esta experiencia a toda la sociedad. Mostrar que hay un compromiso que ellos tienen con nosotros, cuál es la defensa, protección y conservación de nuestros territorios».    En total son 27 imágenes, de los fotógrafos nacionales René González, Luis Vera y María José Centurión, capturadas en comunidades indígenas de la región oriental y del Chaco. La exposición permanente aborda temas relacionados a territorios ancestrales, modos de vida, cultura y costumbres, de diferentes pueblos. Cada imagen lleva un código QR, donde se puede ingresar para profundizar sobre los pueblos indígenas de Paraguay.    «No queremos seguir participando, entre comillas, del mal llamado desarrollo sostenible, porque en realidad es un desarrollo que destruye la naturaleza. Para nosotros echar un árbol, con ley o sin ley, significa deforestación», señaló Acevei.      De la ceremonia de inauguración de la muestra participaron Acevei; el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Luis Benítez Riera; y la ministra de la Corte, María Carolina Llanes, además de representantes de diferentes organizaciones, autoridades, directores y funcionarios del poder judicial y otras dependencias del Estado.   La realización de la muestra permanente fue impulsada por la FAPI junto a la Dirección de Derechos Humanos de la Corte Suprema de Justicia, para visibilizar la importancia del respeto a los derechos fundamentales de los Pueblos Indígenas.   Aquí más info sobre la muestra fotográfica   *𝘌𝘴𝘵𝘦 𝘮𝘢𝘵𝘦𝘳𝘪𝘢𝘭 𝘧𝘶𝘦 𝘱𝘳𝘰𝘥𝘶𝘤𝘪𝘥𝘰 𝘦𝘯 𝘦𝘭 𝘮𝘢𝘳𝘤𝘰 𝘥𝘦𝘭 proyecto 𝘝𝘰𝘤𝘦𝘴 𝘱𝘢𝘳𝘢 𝘭𝘢 𝘈𝘤𝘤𝘪ó𝘯 𝘊𝘭𝘪𝘮á𝘵𝘪𝘤𝘢 𝘑𝘶𝘴𝘵𝘢 (𝘝𝘈𝘊), 𝘪𝘮𝘱𝘭𝘦𝘮𝘦𝘯𝘵𝘢𝘥𝘰 𝘦𝘯 𝘗𝘢𝘳𝘢𝘨𝘶𝘢𝘺 𝘱𝘰𝘳 𝘞𝘞𝘍-𝘗𝘢𝘳𝘢𝘨𝘶𝘢𝘺 𝘺 𝘍𝘶𝘯𝘥𝘢𝘤𝘪ó𝘯 𝘈𝘷𝘪𝘯𝘢.⁣⁣⁣⁣⁣⁣⁣⁣⁣

Voces de mujeres campesinas, indígenas y juventudes, desafían al calor, la lluvia y el viento

*Por Noelia Díaz Esquivel Edición y fotografía: Mónica Bareiro   ¡El pueblo unido, jamás será vencido! coreaban mujeres, hombres, jóvenes mientras marchaban desde el Seminario Metropolitano (Asunción, Paraguay) rumbo a la Plaza ubicada frente al Congreso Nacional.    La trigésima edición de la  Marcha Campesina, Indígena y Popular inició a las 08:00 y fue encabezada por los pueblos indígenas y las mujeres nucleadas en la Federación Nacional Campesina (FNC). Este año el lema dice: Por tierra y producción, contra todas las injusticias.   La Federación Nacional Campesina nuclea a pobladores de 10 departamentos del país, entre ellos Concepción, San Pedro, Caaguazú y Caazapá. Sus reclamos históricos, como la falta de tierra para el campesinado y los pueblos indígenas, siguen sin ser atendidos.   Teodolina Villalba, lideresa campesina explicó que en esta ocasión son las y los indígenas quienes encabezan la movilización, seguidos por las mujeres que forman parte de FNC, porque «las y los indígenas son los más discriminados en nuestro país y en segundo lugar las compañeras, que día a día son criminalizadas, que sufren violencias en sus trabajos cuando son acosadas, que no tienen acceso a salud, educación, pero lo más grave son los feminicidios».   Villalba relató que sus principales reivindicaciones  «para esta marcha número treinta es la tierra, la producción y contra todas las injusticias, porque nuestro pueblo cada vez pasa más injusticias. Y no solo campesinos e indígenas tienen problemas en nuestro país, sino además muchos trabajadores no tienen acceso a derechos. Por eso marchamos todos juntos».   La columna de las juventudes de la FNC, entre colores y fuerza coreaban: ¡Mariscal López murió por la patria, Santiago peña traidor vende patria!  ¡Che kuerai, ni trabajo nada topai! (estoy cansada/cansado ni un empleo puedo encontrar)   Reinalda Paniagua es sampedrana y tiene 17 años, dice que este año participa de las movilizaciones porque está cansada de las injusticias: «veo muchas injusticias y marcho para denunciar a este gobierno corrupto. Porque hoy en día hay muchísimas violencias que pasan mujeres, casos de niñas embarazadas. Falta acceso a salud y principalmente a educación, porque acá es ceroite, no hay educación».   Las mujeres indígenas también marcharon  desde la avenida Kubitschek, pasando por la avenida Eusebio Ayala, luego General Aquino, Félix de Azara, General Díaz y Chile, hasta la Plaza Frente al Congreso Nacional, donde hicieron escuchar sus reivindicaciones.   Lisandra Romero (18), acompañó la movilización con su pequeño bebé en brazos. Ella es de la comunidad Yvy Morotí, ubicada en el departamento de Caaguazú, uno de los territorios con los índices de pobreza más altos del país.  «Yo marcho porque queremos mejor precio para la mandioca, no queremos pagar luz ni agua, porque no tenemos para pagar», dijo la joven.    No los detuvo ni el calor, ni la lluvia o el viento   En Asunción, capital de Paraguay, no llovía desde hace semanas, el calor superaba los 40° a diario, pero este miércoles los miles de campesinas, campesinos y toda la ciudad recibieron una copiosa y aliviadora lluvia. A pesar de ello siguieron marchando hasta la Plaza de Armas, donde se llevó a cabo el acto central. En el lugar denunciaron la falta de transparencia en la justicia, cuestionaron el significativamente corrupto gobierno que está plagado de prácticas autoritarias.      «Nosotros venimos a decir que el campesinado está en alerta, porque vamos a defender las libertades, la libertad de organización, el proceso democrático y la institucionalidad», señaló el dirigente campesino Marcial Gómez.     *𝘌𝘴𝘵𝘦 𝘮𝘢𝘵𝘦𝘳𝘪𝘢𝘭 𝘧𝘶𝘦 𝘱𝘳𝘰𝘥𝘶𝘤𝘪𝘥𝘰 𝘦𝘯 𝘦𝘭 𝘮𝘢𝘳𝘤𝘰 𝘥𝘦𝘭 proyecto 𝘝𝘰𝘤𝘦𝘴 𝘱𝘢𝘳𝘢 𝘭𝘢 𝘈𝘤𝘤𝘪ó𝘯 𝘊𝘭𝘪𝘮á𝘵𝘪𝘤𝘢 𝘑𝘶𝘴𝘵𝘢 (𝘝𝘈𝘊), 𝘪𝘮𝘱𝘭𝘦𝘮𝘦𝘯𝘵𝘢𝘥𝘰 𝘦𝘯 𝘗𝘢𝘳𝘢𝘨𝘶𝘢𝘺 𝘱𝘰𝘳 𝘞𝘞𝘍-𝘗𝘢𝘳𝘢𝘨𝘶𝘢𝘺 𝘺 𝘍𝘶𝘯𝘥𝘢𝘤𝘪ó𝘯 𝘈𝘷𝘪𝘯𝘢.⁣⁣⁣⁣⁣⁣⁣⁣⁣

“Encontrarse entre mujeres puede cambiar la vida”

*Por: Fátima E. Rodríguez   Hace más de diez años, unas diez mujeres indígenas comenzaron a reunirse cada tarde para hablar sobre lo que les pasa, sobre sus derechos, sobre lo que pueden hacer por sus hijos. Así nació el “Comité de Mujeres Kuña Guaraní Katupyry” en la comunidad indígena Santa Teresita del distrito de Mariscal Estigarribia, en el departamento de Boquerón. Ahora, se reúnen tres veces a la semana.    Las hermanas Teresa y María Dolores Atirillo forman parte de la vieja guardia. Las primeras. María Dolores es la que le pide a cada autoridad, cada visita, que escriba en el libro de actas lo que se habló en la reunión. «Acá recibimos a todos y les pedimos que escriban para qué vienen. Eso es nuestra memoria y también nos sirve para darnos cuenta cuánto avanzamos y cuánto retrocedemos», dice María Dolores. Ella tiene 72 años y mucha lucha por los derechos de las mujeres en su comunidad.    «Tenemos nuestro local. Que mandamos a construir y es un lugar donde venimos las mujeres para conversar, para escucharnos, aquí venimos a compartir nuestras penas y nuestras alegrías. Hacemos pan por las tardes. Tres veces a la semana hablamos de nuestras necesidades, de qué podemos hacer, de nuestro trabajo y de todo un poco», cuenta en guaraní María Dolores.    «Encontrarse con otras mujeres puede cambiar la vida.  No solamente nos ayudamos en algunos casos de enfermedad. También en algunos momentos cedemos nuestro espacio para niños y adolescentes para aprender sobre computación. Si hay alguna necesidad, este es nuestro lugar», cuenta otra participante,  Angela Fernández.  «Un día me invitó mi hermana y yo decía ¿Qué es lo que van a hacer ahí?. Pero me gustó y nunca más dejé la organización», recuerda.    La casa es pequeña, pero acogedora. Tiene unas sillas y luz natural. Afuera una entrada de plantas conduce a la puerta. Las mujeres bromean y ríen en guaraní.    «Queremos ser independientes. Tener ingresos propios. A veces, cosemos sábanas, almohadas, aprendemos cosas entre nosotras. Nuestras compañeras nos enseñan lo que saben hacer. El año pasado hablamos con mi hermana, Rosalina Fernández, porque ella todavía sabe hacer tapetes de hilo de lana de oveja», cuenta Marciana Fernández, que antes también se dedicaba a lavar ropas de algunos trabajadores de las estancias. Hasta hace poco, el transporte utilizado por muchas personas para movilizarse de un lugar a otro era el caballo.      Santa Teresita es una comunidad ubicada en el distrito de Mariscal Estigarribia. Antes en esta zona sólo había un destacamento militar y algunas familias indígenas. El caballo también era un importante medio de transporte y Rosalina Fernández era quien hacía las “jergas”, un tapete de hilo de lana de oveja que sirve para proteger el lomo del caballo a la hora de colocar las monturas hechas de hierro y cuero.    Rescatando los saberes   «Es ya difícil y casi ya no hay artesanas en nuestra comunidad que trabajen con materiales extraídos de la naturaleza, porque la materia prima está en escasez porque en los últimos tiempos hay demasiado calor» cuenta Ninfa Valdez, quien participó de las clases de Rosalina Fernández. «Me parece interesante rescatar los saberes de las mujeres y aprender juntas. Esto es lo que intentamos hacer en el Comité de Mujeres Kuña Guaraní Katupyry, además de buscar un ingreso para nuestras familias», cuenta Ninfa.    Lucía Martínez tiene 54 años y cuenta que mediante las manualidades se busca no perder los diseños y aprender nuevas técnicas. A ella le gusta el crochet-    Celsa Fernandez, tiene 60 años y el espacio es un espacio para el encuentro, para la conversación entre vecinas. «Acá conversamos sobre cómo podría haber una ley para favorecer a las mujeres indígenas», dice.    En el 2023 intentaron sostener una huerta pero no prosperó. «Convivir con la falta de agua es una realidad que vivimos aquí. Aunque hemos logrado tener un sistema de agua potable también gracias a que las mujeres nos organizamos, alcanza para el consumo, pero no para la huerta», explica.    Ingresos comunes que permitieron repuntar la organización   Desde que trabajamos con la Organización de Mujeres Indígenas Guaraní (OMIG) donde participamos en un espacio más amplio,  hicimos muchas cosas para intentar tener ingresos. «Gracias a que recibimos mediante el proyecto insumos como telas, hilos y otras cosas, logramos hacer un sistema de pequeño emprendimiento de la organización: hicimos sábanas, almohadas, fundas. La lógica era: hacer dos de cada creación, sean sábanas, ropas, fundas o cortinas y con cada cosa que se vendía, uno era para quien hacía y el segundo era para la organización. Entonces, lo que logramos es volver a tener electricidad en nuestro local. Ya que teníamos una deuda de casi 6 millones de guaraníes en electricidad en el local y logramos resolver esta problemática», cuenta María Dolores.    «Esos ingresos fueron muy importantes  para nosotras, para nuestras familias. Pero ahora, necesitamos volver a tener los insumos, porque lo que ganamos, empleamos en pagar la electricidad y algunos arreglos y ayudar a alguna compañera enferma», explicó.   Intercambio con Mujeres de Bolivia   Desde la Guerra del Chaco(1932-1935), existen destacamentos militares en ambos países en esta zona de frontera. Sin embargo, las mujeres indígenas guaraníes, de Bolivia y de Paraguay,  se visitan, se encuentran, se capacitan en medio ambiente, en derechos humanos y se intercambian experiencias.Las mujeres indígenas contribuyen a la paz y la hermandad de los pueblos. 

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