*Por Marijo Kalixien ¡Para las Magdalenas del siglo XXI en Paraguay Soy devota y cuento mis rosarios. Te lo digo de frente, sé que hoy me escuchas, y aunque no diga tu nombre sé que te identificas. 1) Misterio Gozoso (nacimiento) Después de esperar dos años un amor perdido, después de curar de a poco las heridas de una madre enferma de sobreprotección, me otorgué el permiso de experimentar una oportunidad para ser pareja. Él, muy educado, muy atento y detallista, aunque siempre hubo algo que no cuadraba, y a todo eso que no entendía me decía, “por primeriza es que no entiendo nada”. Es el nacimiento de mi belleza, por vez primera alguien me dice incontables veces que le parezco bella, de cuando en cuando respondo ¿en serio? Porque desconfío de sus palabras, tal vez solo haya sido ponerme bien, tenía la autoestima de un zapallo, como una vez me dijo. La primera vez que alguien me toma de la mano frente a todos, la primera vez que alguien quiere quedarse después de ser rechazado por meses e insistir sobre si podemos tener algo… Pero al mismo tiempo, habla de una tristeza, de una infidelidad punzante, “me conmueve”, pensé, “Los dos somos seres lastimados, podemos hacernos felices, ya que la vida nos castigó demasiado”. A partir de entonces, le demostré que jamás le sería infiel y mi más grande transparencia para tratar de sanarlo. Pero sentía algo raro… Emprende el cortejo con música, ¿qué más podíamos hacer juntos?, porque aún no era nada suyo, funcionaba de excusa para vernos, le creo, y me hace bien, me digo “Por fin el descanso del guerrero, de ver llorar a mi madre cuando moría. Por fin un poquito de amor”. Una vez me dijo que lo que le atraía de mí, era mi soledad, y eso me llamó la atención porque no entendía cómo podía gustarle a alguien esa característica mía. En realidad, no me sentía solitaria, sentía a mucha gente a mi alrededor, gente que me quería. A pesar de gustarme estar sola, porque si estoy con esas personas es por elección, no para matar horas, dejé pasar ese detalle, pero no lo olvidé. Era muy preguntón, “…pero solo porque se preocupa por mí, por mi seguridad, como lo hacía mi mamá”, me decía a mí misma, “hace tiempo que nadie se preocupa así por mí”. No dudaba de sus intenciones. Compartía mucho sobre los derechos de la mujer en las redes, parecía saber más que yo, la manera en que se expresaba, creía poder aprender de él. “Soy nudista, y estar con una, seguro le llena de orgullo”, recuerdo pensaba. Pero la historia era diferente. En una ocasión, frente a sus amigos me hizo callar e incomodar porque quería hablar de mi arte nudista, ya que mi mundo está conformado por ese arte. Me hizo callar porque él aún no sabía el nombre del fotógrafo y primero debía saber. Me dijo que es algo de parejas, pero dude, porque debía ser algo de pareja algo que soy en esencia. 2) Misterio Luminoso (milagros – eucaristía ) Apoya mucho a las libres, las emancipadas que se envuelven de lila, la frontal que se tiñe la axila, la liberal y es amigo suyo, “ellas son re geniales” dice él, y se acopla al grupo para acompañar las hurras siempre en las redes sociales. Los machos comunes ni se acercan a estas chicas, entonces él no ha de ser como ellos. Las hurras que le lanza a las demás me da coraje de emanciparme en mi propia forma de andar, arte nudista, diseñadora, ilustradora y mucho más, pero… Por ser yo, no tengo el mismo derecho, de un día para el otro, “¡qué atrevida sos!” “¿Qué insinúas, qué pretendes demostrar?, ¡Ay! ¿Qué tanto te querés mostrar?, ¿por qué te gusta desnudarte? Seguro ese fotógrafo quiere algo más”. Me confundo, no lo entiendo, y no lo tomo tan mal, él me dice que quiere ayudar. Pero al psicólogo ni andar. Callarse, siempre callarse, porque si decís algo transgresor, si subís el tono porque estás cansada, y si te defendés el chongo se enoja. Y si se enoja es terrible, pero es tan tierno y dulce que no golpea el cuerpo, pero es tan tóxico y astuto, que te juega directo al corazón, y de repente no tiene alma, se olvida a quien apoyó, un mago ilusionista de la manipulación. Porque una puede ser linda y talentosa, pero en su cama, a 4 paredes, asumir tu belleza en líneas generales no está contemplado. No tolera que seas admirada en todas tus facetas. Ama de repente el monopolio, la propiedad privada, y en paralelo apoya a las chicas, celebrándolas por tener el privilegio que él a vos no te deja gozar. Te llaman compañera, sin sentir la menor empatía. Tu cuerpo le pertenece y define que es lo que sale y entra de él, “mira que cosa rara tenés acá, de seguro es de otro chongo que te vino a garchar.” Lo buscan en internet y solo ahí en tus palabras puede creer. Andar en paños menores es valentía, arte, belleza, sensualidad, coraje, en Facebook, twitter o Instagram, para todas las chicas hay que celebrar, menos para vos, por ser la novia, no tenes derecho, es más le debes consolar porque él no quiere quedar como un “comentario perdido más”, porque tu arte le ha otorgado derecho a dudar de tu fidelidad, porque debes ser agradecida que él está ahí para aguantar que todos te adoren de alguna manera que no podrá competir para resaltar, en todo caso solo todos te quieren garchar, hasta el poeta muerto del siglo XX que te llamo para confirmar. La valentía es selectiva, donde su ego no se vea minúsculo e inservible, pero en paralelo a las chicas siempre las hurras les da. Expulsada a las 3 de la mañana de su casa porque sin testigos ni veredicto, soy culpable de magdalena al fotógrafo amigo, quise hablar con miSeguir leyendo “El Evangelio de María Magdalena”