Ñai´ûpo: Exhibición colectiva de mujeres alfareras de Argentina, Uruguay y Paraguay

“Es preferible usar el término de “arte popular” para nombrar el conjunto de obras que producen ciertas comunidades subalternas, buscando replantear sus mundos dentro de un nivel poético”  Ticio Escobar (1986) Por Colectivo deMujeres Alfareras Nativas de Caaguazú, Itá – Paraguay El Colectivo de Mujeres Alfareras Nativas de Caaguazú, Itá y el Colectivo Cerámica Uruguay (CCU) cordialmente invitan al público a la exhibición colectiva internacional denominada ÑAI’ŨPO a llevarse al cabo este 18 y 19 de enero del corriente año en el local de la SENATUR Costanera de Asunción. La recepción y presentación de las obras será el sábado 18 a las 18 hrs. con la presencia de los ceramistas exponentes provenientes de Paraguay, Uruguay y Argentina. El Instituto Paraguayo de Artesanía (IPA) y la Secretaría de Turismo (SENATUR) apoyan este evento para garantizar la difusión con interés artístico y cultural de la expresión del arte popular de la cerámica para promover la exposición tanto a nivel nacional e internacional. Esta exhibición colectiva internacional será producto de la “SEMANA DE INMERSIÓN CULTURAL Y DE ARTES DE FUEGO EN UNA COMUNIDAD TRADICIONAL ALFARERA DE CAAGUAZÚ, ITÁ, PARAGUAY” en conjunto con ceramistas de renombre internacional del Uruguay y Argentina, estudiantes de Artes del Fuego de la Facultad de Bellas Artes de Montevideo, Uruguay y las socias de la Asociación de Mujeres Alfareras Nativas de Caaguazú, Itá. El propósito de la visita del grupo mencionando anteriormente forma parte del hermanamiento iniciado en el Encuentro Internacional de Ceramistas organizado por el Colectivo de Cerámica del Uruguay (CCU) el pasado setiembre del 2019 en donde el Colectivo de Mujeres Alfareras Nativas de Caaguazú, Itá fueron invitadas y participaron en dicho Encuentro dando talleres de cerámica de la técnica colombín con diversas expresiones del kambuchi (cántaro), expusieron en dos ponencias con registro audiovisual documental en bilingüe (Encuentro y en la Escuela de Bellas Artes de Montevideo), hicieron muestreo comparativo del tipo de arcilla que utilizan localmente de los esteros de Itá en comparación con arcillas de diferentes puntos del MERCOSUR y exhibieron obras en la Casa de la Cultura. En dicho Encuentro Latinoamericano, se dejó en alto a la cerámica autóctona que aun mantiene el Colectivo de Caaguazú, Itá vivo hasta el día de hoy por medio de la labor de su Asociación y tuvieron amplia cobertura de prensa uruguaya y argentina. Las integrantes del Colectivo de Mujeres Alfareras Nativas de Caaguazú han ido formándose y caminando desde su fundación en el 2002 con Vicenta Rodríguez, María Rodríguez (+), Anicia Acosta (+), Antonia Irala, Felicita Pereira (+), Alberta Giménez, Natalia Gaona, Miriam Cáceres, Isidora Pereira, Mirtha Samaniego, Elena Dielma y Celeste Escobar. Ellas son las que ponen su mano y corazón en cada pieza de barro que hacen que sean piezas únicas y exclusivas. Aprendieron a trabajar el barro al lado de otras mujeres, tal como lo habían hecho con las suyas anteriormente, siguiendo la tradición de la comunidad alfarera local. Su técnica colombín es pre-colombina guaraní. Van al pantano a recoger el barro, lo transportan en grandes bolas de aproximadamente diez kilos cada uno. En cada viaje al pantano como colectivo juntan como mínimo 200 kilos de barro que se organizan por familia – los hijos e hijas, los esposos, los sobrinos y sobrinas – todos presentes a la hora de recolección del barro para ayudarse en el transporte y distribución del mismo. Una vez en el taller del Colectivo, amasan el barro con los pies sobre una piel de cuero grande mezclándolo con polvo de ladrillos. Y así tener lista la masa que por fin le van dando formas con sus manos sin hacer uso de ninguna herramienta, torno ni molde. Lo afinan con hojas de limón o guayaba y tacuarilla fina. El pulido se realiza con una piedra de rio y se tiñe naturalmente con engobe (tierra colorada con agua) o con el humo de las hojas de mango. Las piezas son cocinadas durante ocho horas en el horno de adobe. De esta manera esta forma autóctona de trabajar la cerámica ha permanecido de generación a generación por cientos de años y ha sido sustento de vida para muchísimas familias cuyas vidas giran en torno a este medio de trabajar el barro. Por otra parte, lo que hoy es el “Colectivo Cerámica Uruguay” comenzó a forjarse en el año 2007 por parte de un grupo de ceramistas preocupados por conquistar los espacios de difusión que la cerámica merecía, por promover ámbitos de intercambio de conocimientos y enfoques, por reubicarse dentro del panorama de la cultura nacional, entre otros aspectos. La cerámica es una de las tecnologías más revolucionarias de la historia humana y el primer producto completamente sintético hecho por el hombre. Las arcillas, geológicamente hablando, son como rocas blandas que con el contacto con el agua adquieren plasticidad, siendo frágiles en seco y capacidad de absorción. Por lo tanto, la cerámica combina tres elementos básicos: la arcilla, los materiales orgánicos o minerales encontrados de forma natural en las arcillas o bien mezclados intencionalmente para ayudar a que la arcilla sea más manejable y evitar que las piezas se quiebren cuando se exponen al calor extremo, llamados antiplásticos; y, por último, agua, que permite la plasticidad. El paso entre la experimentación con arcilla para modelar figuras y la aplicación de fuego para convertir ese objeto en un contenedor sólido y perdurable es la transformación principal que da origen a esta tecnología. El nombre de esta exhibición colectiva tiene su inspiración en la colectividad de mujeres de Caaguazú, Itá quienes denominan ÑAI’ŨPO en su lengua guaraní al trabajo con la arcilla o trabajar la arcilla en su cotidianeidad. En la cultura agrícola del guaraní tradicional, la cerámica ocupaba un lugar importante ya que las piezas hechas con la arcilla eran para fines utilitarios y rituales, es decir, servían para funciones culinarias (ej: japepos (ollas para fuego directo) así como también para los rituales funerarios (urnas) y de festividad para el consumo comunitario del kaguĩ (chicha de maíz, batata o mandioca). Así en palabrasSeguir leyendo “Ñai´ûpo: Exhibición colectiva de mujeres alfareras de Argentina, Uruguay y Paraguay”

La Empoderada. Tango y feminismo

  “Mantener vivo un género y darle más lugar a  las mujeres para que lo desarrollen es una militancia muy importante”   Por Pamela Soledad Méndez*   Si tuviéramos que musicalizar el ruido que hacen las olas del Río de la Plata al romper con las costas argentinas y uruguayas, sin dudas, elegiríamos un tango. Pero, ¿En quiénes pensamos cuándo hablamos de tango? Carlos Gardel, Julio Sosa, Argentino Ledesma, Aníbal Troilo son algunos de los nombres a los cuales, generalmente, se suele remitir cuando pensamos en este popular género. Sin embargo, en pleno siglo XXI, tres decenas de mujeres se organizaron y conformaron “La Empoderada”, la primera orquesta atípica de tango formada exclusivamente por mujeres. Desafiando al tiempo y a los estereotipos que lo anexan a la masculinidad del siglo XX; siguiendo el camino de otras tangueras como Nelly Omar, Tita Merello y Libertad Lamarque, irrumpen en el escenario, aunque esta vez el ritmo lo marca la lucha feminista. En Revista Emancipa dialogamos con Pamela Victoriano, directora de La Empoderada.   ¿CÓMO FUE EL PROCESO DE FORMAR UNA ORQUESTA DE MUJERES? El proceso de formar una orquesta de mujeres fue muy arduo. En un primer momento fue una especie de sueño. Un objetivo a cumplir, como directora del proyecto no pensé que llegaría a dónde llegó y que siga creciendo. Pero, me parece que el proceso fue sorpresivo, intentamos formar una orquesta de mujeres que tocara tangos y tuvimos muchos obstáculos en el camino. Con muchísimo trabajo y un gran laburo en equipo lo pudimos lograr, pero la verdad no fue fácil.  ¿FORMABAN PARTE DE OTRAS BANDAS ANTES? ¿ALGUNA VEZ VIVISTE SITUACIONES DE VIOLENCIA POR SER MUJER DENTRO DE SUS GRUPOS MUSICALES? Formábamos parte de otras bandas antes y ahora también. Hay muchas chicas que forman parte de otra banda además de “La Empo”, al igual que yo que soy directora de otra orquesta.  Siempre sufrimos violencia por ser mujer en otros grupos, no una vez, sino siempre. Yo toqué mucho con hombres, hace muchos años (no sé porque, ya que todavía no existía en ese momento lo que hoy vemos como feminismo) yo estaba interesada en formar grupos de mujeres, tuve una banda de rock hace muchos años, también formé un grupo de música latinoamericana y estuve en una orquesta de salsa de mujeres. Entre medio de esos grupos estuve en muchos donde la mayoría eran hombres y sentí situaciones de violencia con hombres, y mismo con mujeres machistas también. Hubo grupos de mujeres en los cuales reinó la violencia, era un ambiente muy hostil para mí. Siempre bajo la lógica patriarcal dónde hay “un líder” que tiene el aval para hacer lo que quiera con los demás, eso es muy violento. Es una mirada patriarcal y no necesariamente tenes que ser hombre para comportarte de ese modo, también hay mujeres así, y sobre todo años atrás.  Hoy tenemos una conciencia mucho más sana entre nosotras que es la clave del éxito para la mujer: llevarse bien con otras mujeres, tener sororidad y entender que el patriarcado nos está destruyendo a todas. ¿CÓMO LLEVABAN SU RELACIÓN CON EL TANGO Y EL FEMINISMO? Como llevas cualquier situación de la sociedad.  El tango en sí mismo no es machista. La sociedad es muy machista y el tango como expresión popular es el reflejo de una situación totalmente machista. Lo que hace el tango es relatar el machismo, llevarlo a su círculo íntimo de gente.  Llevábamos esa relación como cualquier cosa que te toca y tenes que bancártela porque vivis en este mundo. Por ejemplo, si vas al banco y sufrís una situación machista no preguntas ¿cómo hago para ir al banco? Seguís yendo porque no te queda otra.  Bueno, nosotras somos músicas, la mayoría de nosotras tocamos tango hace años y la situación era esta; como pasa con cualquier estilo musical y con cualquier trabajo.  ¿TIENEN RELACIÓN CON OTRAS ORGANIZACIONES DE MUJERES MÚSICAS? Sí, claro. De hecho, La Empoderada nace de un proyecto llamado Red de Orquestas de Mujeres, de las cuales formamos parte tres orquestas (una de ellas es La Empoderada), siempre estamos en contacto entre nosotras.   Nuestra génesis de la orquesta es estar en contacto con otras mujeres músicas. Todo lo que sea ponernos en contacto con mujeres, conocernos entre nosotras, darnos espacios, nos encanta.  ¿PUDIERON ESTABLECER CONTACTO CON OTRAS MUJERES MÚSICAS DE LATINOAMÉRICA?  El año que pasó estuvimos tocando en un “Congreso” en la Biblioteca Nacional organizado por ibermúsica. Fueron jornadas de tres días hablando de las mujeres en las orquestas, nosotras cerramos el último día de actividad. En ese momento conocimos muchísimas músicas que venían en representación de cada país. Estuvo muy bueno porque pudimos conectarnos y nos encontramos con un vínculo más directo por estar en la misma lucha. Este año nosotras viajamos a Uruguay. Hicimos nuestra primera gira y participamos del Primer Encuentro  de mujeres músicas y disidencias en Montevideo. Allí tocamos, en la Sala Zitarroza, con las organizadoras del evento, una orquesta de tango de mujeres llamadas “Las Señoras”. A PARTIR DE LA LUCHA FEMINISTA SE LLEGÓ A LA LEY DE CUPO PARA LOS FESTIVALES ¿CUÁLES CREES DEBERÍAN SER LAS PRÓXIMAS CONQUISTAS?  Creo que estaría bueno que el cupo sea del 50%, aunque el 30% es un montón y se va a tocar muchísimo más, es un gran avance. Estamos dentro de un proceso y de a poco se irán ganando más lugares y más espacios. Me parece fundamental que la próxima conquista sea el cupo laboral trans arriba de los escenarios – y debajo de los escenarios también-.  Creo que es algo urgente y aún estamos muy lejos. Realmente necesitamos que todas las disidencias puedan trabajar como lo hace cualquiera; como hacen los hombres, sobre todo, quienes tienen mucho cupo laboral. Esto me parece de carácter urgente: que las trans, travestis, lesbianas y no binaries puedan trabajar más. Arriba del escenario, ni hablemos. Es una lucha que aún le queda muchísimo tiempo y tenemos que acelerar ese tiempo, no podemos seguir esperandoSeguir leyendo “La Empoderada. Tango y feminismo”

A las mujeres de flores y acero

*Por Jazmín Coronel Bejarano Rocío Robledo tenía 23 años. Se cuestionaba por qué siempre se referían a las mujeres como “la novia de”,” la esposa de”,” la amante de” o simplemente como propiedad de algún hombre. Con tantas mujeres brillantes en el mundo pareciera que el único rol válido para existir es el de estar directamente relacionada con los varones. Una noche, con bronca por una de esas situaciones cotidianas que hacen incendiar internamente a las mujeres,  Rocío exorcizó las ideas rebeldes que  rondanban y escribió “Mujer de nadie”, cuyo video musical fue lanzado hace unos días en el Centro Cultural “La Chispa”. “Me senté a escribir y sentí una necesidad urgente de decir todo lo que dice en la letra”, contó la cantautora, una mujer que desde su adolescencia decidió llevar la guitarra en una mano y banderas de diferentes luchas sociales en la otra. Encontró así una delicada manera de fusionar y afinar ambas cosas. También en su video logró transmitir con éxito esta simbiosis entre el arte y la política. El videoclip comienza con la Virgen María en lo alto, inalcanzable, lejos del suelo y de la realidad, pero también incluida como una más en el relato que comenzará segundos después. Entre luces coloridas de un bar popular, la cantautora aparece compartiendo el mismo espejo con otras dos mujeres, representantes de las trabajadoras sexuales organizadas en Paraguay, como adelantando desde qué lugar cantará: el de una mujer que tiene tantas historias y facetas como cualquier otra. Con la cabeza erguida de dignidad y el ceño fruncido, advierte que lo que va a decir será inentendible para los hombres que no tienen coraje para escuchar las verdades de una mujer que ha perdido el miedo. Rocío comienza y continúa imponente, con una claridad que captura a todas, todos y todes los del lugar, como suele ocurrir en sus conciertos. Las trabajadoras sexuales organizadas  denunciaron en el video la violencia institucional, el peligro de criminalizar al trabajo sexual y confundirlo con trata de personas ; junto a las voces de estas mujeres, intervino la mágica voz de Julia Peroni, justamente con uno de los fragmentos más contundentes de la canción: “Quiero hablar todo lo que me han callado Quiero contar todo y no tengo por qué explicarlo” “no tengo por qué explicarlo”, una rotunda negación a escarbar en la culpa por usar el cuerpo como cada una lo desee. El cuerpo, las emociones, el nombre por el que quiere ser llamada. Una decisión de no tener que explicarlo todo, que gracias al feminismo, se reivindica como derecho de la mujer. Rocío se arranca las etiquetas y las rompe mostrando el lado más humanizado de las mujeres: admite el llanto y no olvida las risas, coloca lado a lado a la palabra sagrada madre junto al pecado de la excitación, cuenta que de vez en cuando se siente vulnerable pero que no deja de ser guerrera. Rocío habla de las mujeres de flores y acero, las invoca a todas. Jazmin es ilustradora, comunicadora, feminista es la creadora de Jazenlaluna y forma parte del equipo de #EmancipaParaguay.

Medeas, un festival a pura potencia feminista. El arte como transformación social

  En el barrio de Boedo comenzó el II Festival Medeas, obras cortas escritas y dirigidas por mujeres,  con la curaduría de las actrices y directoras  Zaida Mazzitelli y Gimena Racconto Giunta. En el reconocido teatro Pan y Arte, los dos últimos fines de semana de noviembre, el feminismo se manifiesta e invita a la reflexión sobre el gran cambio cultural que representa la paridad de género. Con una dinámica original, que permite el acceso a mayor cantidad de público, se pensaron combos de obras, que otorgan libertad a la hora de elegir y la posibilidad económica para poder asistir. Se puede disfrutar de  diferentes propuestas, que como eje conductor  nos  instala en la problemática actual, los derechos por conquistar y cómo construir desde el arte. Cuerpos como herramienta de lucha, como manifiesto de protesta y como medio para visibilizar un vetusto sistema patriarcal.  La Agrupación Medeas seleccionó para este ciclo cuatro obras por día: Soy tu chico malo, de Ivania Cox; La Varsovia, de Patricia Suárez; Asambleas permanentes: plantas de interior, de Bela Carabajal; Controlate Begonia, de Florencia Aroldi; y Gran Bur, de Patricia Castro y Susana Tale.   Revista Emancipa se suma a esta marea cultural y chalamos con Gimena Racconto Giunta  y Zaida Mazzitelli sobre el Festival y la Agrupación Medeas. ¿Cómo surge la idea del Festival Medeas? La agrupación Medeas fue creada por Zaida Mazzitelli que es actriz, docente y directora con el único fin de trabajar en achicar la brecha de género que todavía existe en los espectáculos de teatro off. Tanto en la autoría de las obras como en la dirección de las mismas. Luego fui convocada por Zaida para darle forma a esta idea e impulso original, desde mi rol de docente, actriz, directora y dramaturga, transformándonos a partir de Medeas en gestoras culturales con un objetivo claro: visibilizar y fomentar el trabajo de nuestras compañeras dramaturgas y directoras. Una de las primeras acciones que implementamos para cumplir este objetivo fue la creación de un festival de obras cortas escritas y dirigidas por mujeres que desde el año pasado nos acompaña todos los fines de año. ¿Cómo abordaron la selección de las obras para este Festival? A mediados de año desde la Agrupación lanzamos una convocatoria a toda la comunidad artística y cultural a través de las redes sociales para que presenten proyectos de obras cortas o monólogos cortos. La duración no tiene que exceder los treinta minutos, tiene que ser escrita y dirigida por mujeres, los elencos pueden ser mixtos y las temáticas amplias. Desde el año pasado contamos con variada programación, desde monólogos, obras cortas, comedias, comedias dramáticas, performances, etc. Luego de cerrada la convocatoria, la agrupación elige de acuerdo a diferentes criterios las obras seleccionadas que rondan entre cuatro y cinco dependiendo de las necesidades del formato.   En este momento de gran presencia del feminismo en los medios y en la sociedad  ¿cómo se manifiesta en el ámbito teatral?   El gen de Medeas estuvo dado por la necesidad que planteó mi compañera Zaida de encontrar en el teatro como actriz otros roles y en su búsqueda se encontró con estas disparidades, ella se tomó el trabajo de hacer una pequeña estadística a través de Alternativa Teatral de la cantidad de directoras y dramaturgas mujeres que participan de la cartelera de teatro off de Buenos Aires y los resultados fueron bastante pobres en cuando a dicha participación. Con estos datos y el impulso de trabajar para producir cambios y no quedarnos en la queja o en la sola enumeración de los hechos surgió Medeas. Claramente no podemos hablar de paridad en el teatro argentino, como casi en ningún rubro. Es un primer desafío importante del feminismo trabajar por achicar esta brecha entre hombres y mujeres pero como estamos vivenciando en esta hermosa ola feminista, las banderas de lucha que se levantan no solo se limitan a la mujer, se abrazan otras luchas, de otras minorías que en definitiva nos hablan de la misma opresión. ¿Tienen algún documento o manifiesto de la agrupación Medeas? Podemos informalmente hablar de un documento o manifiesto el cual vamos construyendo con los datos que nos aporta el transitar diario por las vicisitudes que se nos presentan a las mujeres en el camino del arte y las luchas conquistadas. El trabajo ya realizado desde hace un tiempo, nos da la alegría de contar hoy con muchos festivales feministas en todo el país. Yo particularmente estoy de acuerdo con todas las acciones que nos permitan poner la problemática sobre la mesa, en cualquiera de los rubros y espacios. Festejo los festivales, la ley de cupo, las revistas feministas, los programas de temática feminista, etc. Esto es un cambio cultural profundo, es parte del camino. Claramente no tenemos que quedarnos en la comodidad que nos genera la autogestión, tenemos que incomodar, usarlos de puente, dar pelea a la estructura sociocultural llamada “Patriarcado” que nos atraviesa a todos. Sobre “poner el cuerpo”, algo que puntualmente nos convoca, en este caso desde la expresión, la manifestación artística. Como materialización de algo más grande. Sus tres facetas cuerpo, mente y mapeo emocional. ¿Cómo sentís que eso funciona en el teatro? El teatro tiene como pilar la utilización de esta triada. De aquí el trabajo tan completo y abarcador del teatro, para aquellos que lo ejercemos como así también para los espectadores. Así el teatro fue un vehículo expresivo de nuestras demandas históricas tanto políticas como sociales. Porque nos permite reflexionar de manera crítica sobre la realidad. Es un poner en escena dicha realidad, problematizarla, nos permite poner en el cuerpo otras realidades, trabaja empáticamente con los espectadores gracias a que los interpela desde diferentes percepciones, no es una enunciación intelectual, apela a las emociones, los conceptos, se llega por los diferentes sentidos bajando la guardia de la reflexión puramente analítica, cargada de conceptos culturales aprendidos desde la cuna. Esta posibilidad de encarnar las ideas desde la acción donde el cuerpo es una herramienta muy importante permite el diálogo colectivo. EseSeguir leyendo “Medeas, un festival a pura potencia feminista. El arte como transformación social”

Josefina Licitra: La cicatriz en el texto

*Por Juliana Quintana Pavlicich El kintsugi es una técnica japonesa que consiste en pegar las piezas rotas de una vasija con oro derretido. En lugar de ocultar la grieta, la intención es que se vea más que antes. Lo mismo sucede con el texto. Para Josefina Licitra, nuestra forma de mirar el mundo está condicionada por nuestras coordenadas de valores, generacionales, geográficas, familiares, económicas y sexuales. Por eso, considera que, en lugar de esconderlo, es mejor hacerlo evidente. A Josefina el cabello negro le cae sobre las orejas. ¿Qué te pasó en la derecha? “Es una malformación, nací así. Después me hice una serie de operaciones que fueron un fracaso”. Las líneas de su historia están escritas en su piel, y pareciera que así también se propone narrar las marcas que dejamos en el mundo. En su publicación Escrito sobre el cuerpo habla de las tres operaciones que tuvo de adolescente: “El plan médico buscaba reconstruir el pabellón auditivo, quitar cartílago de una costilla, darle forma, envolverlo en piel —mi propia piel, quitada del lado interno de un brazo— y transformar semejante manualidad en una oreja que nos dejara a todos contentos”, escribe. La están entrevistando para un programa de radio en el corazón del Jardín Botánico de Medellín. Es el Festival de Periodismo Gabriel García Márquez y escuchamos cómo le preguntan por el uso de la primera persona en el periodismo, por las herramientas literarias en el texto, por la construcción de escenas, por el futuro del oficio. Su voz se escucha estridente y aguda. Así escribe Licitra. Quienes no la conocen, paran a escucharla.  Está diciendo que a nuestra generación le falta un relato propio. Que todavía la voz de los jóvenes está muy imbuida por lo que sus padres quieren que digan. “Yo espero un poco más de rebeldía, en ese sentido”, dice. Repite un par de veces que no tiene mucho “prurito” con el uso de la primera persona (le gusta mucho esa palabra) y hace un zig zag mientras habla, como si se estuviera editando en vivo. Decir de Licitra que escribió para la Rolling Stone, Newsweek, Vogue, Brando, El País Semanal, Etiqueta Negra y Gatopardo, todavía es poco. En el 2004 ganó el premio CEMEX-FNPI en la categoría texto. Dictó talleres de crónica periodística y publicó los libros “Los imprudentes. Historias de la adolescencia gay lésbica en Argentina”, “Los otros. Una historia del conurbano bonaerense”, “El agua mala. Crónicas de Epecuén y las casas hundidas” y “38 estrellas. La mayor fuga de una cárcel de mujeres de la historia”. Josefina Licitra marca los ritmos de la narración periodística latinoamericana.   38 estrellas Para la cronista platense, el periodismo narrativo le quita maniqueísmo y le aporta complejidad a las personas y a las historias. Anular la primera persona en el relato no tiene nada que ver con la pretensión de objetividad, porque la objetividad no existe. “En Orsai, por ejemplo, nos interesa más encontrar a gente herida, de alguna manera, que tenga algún tipo de grieta interna y que en esa herida pueda encontrar universalidad. A veces, buscar formas nuevas no es ir a buscar muy lejos, capaz que es ir a buscar para adentro”. Para la elaboración de 38 estrellas trabajó con una de las herramientas periodísticas más complicadas: la memoria. Escribió sobre las 38 presas políticas que se escaparon de una cárcel de mujeres en Montevideo en 1971, la mayor fuga de mujeres de una cárcel en Uruguay conocida como la Operación Estrella. Para eso accedió a 15 entrevistas personales con las protagonistas que integraban el Movimiento Tupamaros en aquel entonces. “Lo que pasó creo que es como una idea casi religiosa o filosófica de lo que es la verdad. Ontológicamente es imposible saber qué pasó con nada. Uno siempre tiene versiones, salvo las cosas que le pasaron a uno mismo, pero, incluso, uno sobre sí mismo se construye relatos. Traté de manejarme de una manera casi matemática. Cuando veía puntos de intersección entre relatos suponía lo más cercano a una verdad. Pero fue muy difícil”, confiesa la cronista. Pero, ¿por qué nadie hablaba de este episodio histórico antes que ella se propusiera escribir el libro? Josefina manejó dos hipótesis: la primera, es que dos meses después, en septiembre del mismo año, en Uruguay 111 varones se escaparon del penal de Punta Carretas. Esto tapó gran parte de las acciones militares y de propaganda que se hicieron en fechas próximas al acontecimiento. Y la segunda hipótesis, es que la Operación Estrella sucedió en un tiempo en que las mujeres ocupaban un lugar menospreciado y desatendido. “Para ellas era muy lógico que no se hablara de lo que pasó. Forman parte de un status quo que va más allá de los tupamaros. Sucedía en Uruguay, en Argentina, en el continente, en el mundo. Siempre las mujeres fueron como carne de cañón. Eran base entre los movimientos de izquierda, que fueron muy piramidales y las mujeres no cumplían funciones de mando salvo excepciones”, explica.   Crónicas sin molde ¿Sobre qué vamos a escribir? ¿Cómo lo vamos a contar? ¿Por qué esta historia y no otra? Son algunas preguntas que Josefina nos planteó en el taller Crónicas sin molde que impartió en el Festival Gabriel García Márquez. Más de 500 personas se anotaron al taller, y es que desde las distintas latitudes de América Latina nos damos cuenta que, de a poco, nuestras formas de escribir se están anquilosando. Queremos conocer el secreto de Licitra. En cuatro horas de clase, Josefina desarmó las fórmulas prefabricadas del periodismo narrativo y nos despertó de un largo sueño de los lugares comunes en la narración canónica. Le dedicó un apartado importante al problema del silencio. En un momento en el que se pondera el tiempo real de la noticia, el slow journalism adquiere un nuevo tono. Reducir la velocidad, aumentar los tiempos dedicados a la reflexión y al análisis son algunas de las características que hacen a la subcultura del periodismo lento. Surge como una alternativa al ruidoSeguir leyendo “Josefina Licitra: La cicatriz en el texto”

Mujeres que desafiaron el orden en la literatura

*Por Zeudi Ibarra. El S. XIX todavía fue una época muy oscura y lóbrega para la literatura que por suerte y menos mal ya han transcurrido dos centurias de aquel periodo. En ese pasado las mujeres que querían adentrarse al mundo de la ficción para publicar sus obras debían adoptar la identidad masculina, ya que solo de esa manera sus trabajos serían tomados en serio, porque, en aquella época, una mujer con cualidades intelectuales muy eficientes estaban incurriendo una infracción formidable, y, cuando digo formidable me refiero a excesiva y monstruosa. Las mujeres debían ser las señoras encargadas del universo doméstico. Y de la puerta para dentro. La casa debía ser el único trabajo, distracción y ocupación. Allí con los hijos, con los quehaceres de la casa, esperar al marido, la cena servida y el hogar impecable. De hecho que, por esa razón, ninguna se atrevía a exponerse públicamente, porque el mundo académico era exclusivamente trabajo de hombres. Una de las escritoras más famosas que en vida nunca publicó con su nombre verdadero fue Jane Austen, así como las hermanas británicas Charlotte, Emily y Anne Brontë, ellas publicaron sus obras con los nombres de Currer, Ellis y Acton Bell. Aquella praxis continuó con bastante brío y resistencia hasta principios del S. XX y esa historia ya no la podemos cambiar, y no es que solo querían protegerse con los seudónimos sino que, quizás, también estaban pactando eso de residir en otras identidades. Actualmente tenemos un bagaje importante de autoras cuyas plumas se animan a escribir, decir, explorar y hablar sin temor ni prejuicios temas que ya ni siquiera son tabúes. Me comentan muchas amigas que todavía tienen pendiente esa ruptura del compromiso con los escritores masculinos tradicionales, transición que para mí también fue complicada como ex estudiante de la carrera de Letras donde también allí casi la totalidad de los estudios literarios que realizamos fueron de hombres. Sin embargo, fue una grata sorpresa romper con esos cánones literarios ya que muchos años después de haber terminado la carrera decidí dar ese paso gigante de conocer mujeres que escriben ficción y no ficción y me encontré no solo con pares, sino con mujeres que piensan y sienten como yo: Leila Guerriero, Mariana Enriquez, Fernanda Melchor, Josefina Licitra, Patricia Camp y la lista es infinita. Es necesario cambiar la historia, es necesario hacerlas brillar y, si bien, estas chicas no necesitan publicar bajo seudónimos, sí precisamos honrar, apreciar y hasta premiar la literatura femenina contemporánea del hoy. * Zeudi Ibarra de 37 años, es docente de colegio secundario y universitario en el área de Lengua y Literatura. Siempre lee en el bus.

Recomendamos: Proyecto Voces y su Ciclo de Talleres

  Por Equipo Revista Emancipa Argentina El sábado 27 de julio y el sábado 03 de agosto se realizará el Ciclo de Talleres Grupales para la Exploración de la Voz Cantada, en el marco de las Jornadas de Investigación Vocal del proyecto VOCES. El proyecto VOCES nace como un proyecto independiente dedicado a la producción de actividades de investigación, difusión y formación del área vocal, tanto de la voz hablada como la voz cantada. Talleres – Conciertos – Jornadas de investigación y más. En Argentina todas las semanas nacen proyectos organizados y autogestionados por chicas que se agrupan para llevar adelante inquietudes o sueños. Estos espacios se caracterizan por la creatividad, disciplina, solidaridad y el grato ambiente de trabajo. No siempre nacen con una idea de fomentar la perspectiva feminista en el desarrollo de la propuesta pero el hecho de que el trabajo lo lleven adelante sólo mujeres, lesbianas, travas, trans, no binaries, u otres, es ejemplo de empoderamiento y ocupación de ámbitos que  eran vetados sólo por el hecho de pertenecer a estos géneros. Al respecto Tatiana Portalupi y Macarena San Martin nos planteán: Si bien las jornadas y los talleres están abiertos a todo público, el hecho de ser siete mujeres trabajando en equipo y en el área de gestión cultural nos abre la pregunta sobre el rol actual de mujer en este terreno y el vinculo que se genera entre ellas a la hora de llevar adelante esta tarea. Las chicas que llevan adelante este proyecto son Tatiana Portalupi y Macarena San Martin. Frente a una realidad de ver a diferentes artistas llevando adelante proyectos independientes, surge la iniciativa de impulsar un espacio que funcione como red de apoyo que nos vincule y nos permita enriquecer el trabajo potenciando la diversidad. En este caso nacen las Jornadas de Investigaciòn de la voz (JIV) donde, en esta edición, tendremos un equipo de seis mujeres a la cabeza de distintos talleres relacionados a la voz cantada (Laura Munizaga – cueca chilena, Nora Galit – mùsica para niñez, Catalina Gutierrez – canto afrocolombiano, Mira Tevsic – canto de la India, Tatiana Portaupi – cante flamenco, Macarena San Martin – cuerpo ritmo y voz y Camila de Luca, ilustradora, encargada del arte visual de las jornadas) Les dejamos este recomendado de Revista Emancipa. Pueden inscribirse en: Mail: vocesproyectovoces@gmail.com Face: Proyectovoces            

“Queremos que nos vean como pares”

Por Clemen Bareiro Gaona “Queremos que nos vean como artistas, como colegas, y que entiendan que en una sociedad machista y patriarcal tienen privilegios,” comentó Rocío Robledo, una música feminista integrante de Las Conchas Sin Mar y una de las impulsoras del Festival SORORAS, que se llevará a cabo el sábado 23 de febrero a partir de las 18:00 en el Centro Cultural La Chispa de Asunción. Hace una semana se llevó a cabo la tercera edición del Festival Reciclarte, organizado por una reconocida marca de cerveza a nivel nacional. Reunió a reconocidos músicos del país y tuvo invitados internacionales entre ellos a Fito Páez. De las 21 bandas que participaron del evento sólo dos tienen entre sus integrantes a mujeres. Al preguntar a las chicas músicas si habían sido invitadas a formar parte de algún festival organizado por grandes marcas la respuesta fue contundente: “a ninguno”. Eso devela una realidad que es constante en la región. Hace unas semanas, José Palazzo, organizador del Cosquín Rock en Argentina, realizó el siguiente comentario: “No hay suficientes mujeres con talento a la altura del Cosquín”. Después tuvo que retractarse porque las chicas casi le prendieron fuego, nos contó Stefy Ramírez, quien es cantautora, compositora y guitarrista. Agregó que esta problemática se da en toda Latinoamérica: las mujeres tienen un espacio reducido o casi nulo en los grandes festivales, siempre es mayoría masculina.   “Antes nos veíamos como competencia, ahora nos vemos como compañeras de ruta” “Cualquier cuerpo o mensaje no hegemónico que irrumpa en escena, es una provocación al orden machista de esta sociedad. Por eso, pienso yo, nos cuesta tener libertad artística a las mujeres”, señaló Rocío y dijo que el ser y asumirse artista en una sociedad tan desigual es un privilegio. Para Stefy abrir el juego es clave, comentó que están unidas, que están haciendo que sucedan cosas, que cada vez más chicas se animan y que de alguna u otra forma con estas acciones ellas están haciendo que los trabajos de las compañeras se tengan en cuenta para los posteriores festivales de gran magnitud.

Vídeo recomendado: Alexandra Kollontai a las trabajadoras

En el mes de la Revolución Rusa y previo al Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, queremos recomendar estas palabras de la Kollontai. Militante inclaudicable por los derechos de las mujeres que entregó so visión feminista a ese proceso revolucionario en Rusia. Sus palabras no buscan otro objetivo que eliminar todo tipo de violencia hacia las mujeres. En especial la politica, simbólica y económica. No dejes de escucharla y si aún no la conoces busca sus maravillosos textos.

En efecto: Nuestro Cuerpo es Disputa

En Efecto ¿Cuántas mujeres tenemos dentro de nuestro cuerpo? Entré a una sala vacía y en mi espalda sentí la presencia de 4 cuerpos que me respiraban al oído. Conecte de inmediato con la propuesta. Cuando las tuve de frente las vi y me represente en ellas. Desde ese momento no pude dejar de pensar en lo que somos nosotras las mujeres, múltiples sentimientos, emociones, personalidades que disputan por protagonizar nuestro día a día. Tantas de nosotras hay en nosotras que nos hace complejas y únicas. Vivimos una disputa constante a veces por no dejar salir a una y otras veces porque cuando necesitas que salga se esconde. Somos la mujer alegre, linda, fea y triste. También somos la curiosa, la que se enoja, sufre, vuela, escapa, habla, finge, piensa…etc, etc. Esos cuerpos en escena que no podían moverse sin la otra pero que tampoco dejaban que la otra se moviera, se fueron adentrando en mí y, ese éxtasis de la libertad y la explosión lo sentí como cuando el placer se cuela en los poros. En Efecto, también es paz, esa paz tan anhelada, a veces olvidada, que nos acurruca en el equilibrio de todo lo que somos, sujetas de batalla diaria por no derrapar, como quieren algunxs, o derrapar, como queremos nosotras. Queremos, con esta complejidad, volar y ser libres, emancipadas. Buscamos y volvemos y nuestra historia se repite y se separa en ciclos. Somos circulares como ese devenir circunsferencial por el que nos hacen  viajar estas cuatro mujeres que nos bañan de energía y nos convocan a disfrutar su propuesta corporal repleta de gestos que van y vienen, más lentos o mas rápidos. La obra propone comunión con su público se entrelaza con nosotrxs y nos hacen parte de la impro. Un poco incomodxs o descorcetadxs aceptamos ser con ellas y nos sometemos a esa cadena de acciones que se empujan una con otra y que no es la una sin la otra, como nosotras que no somos ni unidireccionales, ni monoemocionales y que cambiamos constantemente producto de nuestra historia individual y colectiva. Un espectáculo de danza que tiene su última fecha el próximo martes 31 de octubre en el Centro Cultural Matienzo de la Ciudad de Buenos Aires, por ahora espero. Te invito a ir, a no perdértela y a viajar con tu subjetividad por ese mundo de 4 chicas que nos entregan sus cuerpos.

Teatro: Buenos Aires Épica

Buenos Aires Épica, es una obra de humor absurdo, donde se abordan temáticas referidas a la mujer y sus conflictos, a los imaginarios y lenguajes poéticos en relación a una sociedad machista y una sociedad capitalista y patriarcal. Elenco Clara Barreira, Marina García, Luciana Vieyra, Diana Kamen, Lucía Salatino Texto, Puesta en Escena y Dirección General Manuel Santos Iñurreta Función Todos los sábados 20:30 en la sala Osvaldo Pugliese del Centro Cultural de la Cooperación. *Hidden Agenda de Kevin MacLeod está sujeta a una licencia de Creative Commons Attribution (https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/) Fuente: http://incompetech.com/music/royalty-free/index.html?isrc=USUAN1200102 Artista: http://incompetech.com/

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